Por Héctor Bernardo

El líder del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Daniel Ortega, asumió la presidencia por tercer período consecutivo. En las elecciones de noviembre pasado, el presidente nicaragüense arrasó en las urnas con más del 70% de los votos.

Las políticas implementadas por el FSLN, desde la llegada al Gobierno en 2007, generaron un ciclo de reactivación económica y la recuperación de los derechos sociales arrasados durante los diecisiete años de Gobiernos neoliberales.

Los datos de organismos nacionales e internacionales marcan claramente esta recuperación. Durante los diez años del Gobierno de Ortega, se redujo la pobreza del 42 al 29% y la pobreza extrema del 14 al 8%; creció el PBI a un promedio de 3,8% anual; se redujo la deuda pública que llegaba al 87% del PBI al 48%; aumentó la inversión extranjera; disminuyeron los índices de analfabetismo y aumentó el acceso a la salud.

ortegaDurante esta década, Nicaragua fue un actor clave para la integración regional. En su discurso de asunción, Ortega destacó que seguirá apostando a profundizar los lazos generados en el Alba, la Celac y la Unasur.

Entre las distintas figuras políticas que se hicieron presentes para acompañar la reasunción de Ortega, se destacaron las figuras de los presidentes de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, y del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales.

En relación con la continuidad del proceso revolucionario y democrático en Nicaragua, el presidente venezolano Nicolás Maduro destacó: “Esta etapa empezó hace diez años y demostró que la paz con igualdad y justicia es posible”.

La derecha no ha cesado sus ataques contra el Gobierno sandinista. Durante las elecciones de noviembre, sectores de la oposición llamaron a no participar, los medios masivos de comunicación intentaron deslegitimar las elecciones y sectores del Gobierno norteamericano intentaron sancionar al Gobierno sandinista y perjudicar su imagen en el exterior.

A pesar de los ataques, Ortega llamó a la paz y la unidad de todos los nicaragüenses para seguir el camino de desarrollo económico con justicia social.