Por Gabriela Calotti

Decenas de familias que viven en situación precaria en dos predios de Melchor Romero y Villa Elvira se concentraron una vez más frente a la Subsecretaría de Tierras y Hábitat del Gobierno bonaerense que dirige María Eugenia Vidal para denunciar las palabras incumplidas de esa repartición pese a las actas firmadas y a las reuniones que vienen manteniendo desde hace meses.

Detrás de una enorme pancarta que decía “¡Basta de mentiras: queremos loteo ya en Melchor Romero!”, decenas de mujeres, niñas, niños y hombres que viven en un predio de 526 y 179, donde están instaladas 220 familias, reclamaron nuevamente al Gobierno de Cambiemos que cumpla con su compromiso de completar la marcación de los lotes para que puedan edificar, constató Contexto en la mañana del martes en la esquina de diagonal 73 y 56, en la ciudad de La Plata.

“Sobre Romero se comprometieron a que en los próximos días estaría la marcación de los lotes y a partir de ahí nos sentamos de vuelta en una mesa de gestión”, dijo a Contexto Ramiro Berdesegar, coordinador de la Corriente Clasista y Combativa (CCC) de La Plata, quien junto con seis delegados de los dos barrios mantuvieron una reunión con funcionarios de la Subsecretaría de Tierras, entre estos, la directora de Hábitat, Laura Olguín.

Durante una reunión que mantuvieron la semana pasada –y en la cual participaron también delegados de Abasto y de El Peligro-, los funcionarios macristas les habían indicado que para completar el trazado en el predio de Romero ya estaban “listos los agrimensores” pero faltaba “ver la forma de garantizar la integridad física de los agrimensores”.

wp_20170110_11_10_02_pro

“Las garantías a los agrimensores las tiene que dar el Estado. Nosotros les garantizamos las estacas para que hagan las parcelas”, explicó Beresegal. “Los agrimensores recibieron de parte nuestra respeto y predisposición para el trabajo”, agregó antes de aclarar que “esos son falsos argumentos que usan para no hacerse cargo de lo que tienen que hacer”.

Los vecinos de este predio de Melchor Romero, que inicialmente estaban asentados en 526 y 161 y luego fueron relocalizados en 526 y 179, mostraron a Contexto una copia del Acta de entrega de tenencia y custodia, con fecha 29 de noviembre de 2016, en la cual el Gobierno de Vidal se comprometía a determinar las “parcelas ocupacionales” para su adjudicación y edificación.

Ese documento lleva la firma y el sello de Ignacio Girado, director provincial de Economía Social del Ministerio de Desarrollo Social de la provincia de Buenos Aires, y de una docena de delegados barriales.

El martes, los delegados insistieron en que a fines de noviembre las autoridades les dijeron que el plano se realizaría en las dos semanas siguientes, pero a casi un mes y medio de aquel compromiso, siguen esperando a los agrimensores.

wp_20170110_11_05_17_pro

Respecto del predio de Villa Elvira, en 96 y 116, reclamaron una vez más ante ese organismo provincial que no los relocalice sino que los autorice a permanecer donde están instalados desde hace seis años. Sobre ellos pesa una orden de desalojo que vence en mayo próximo.

Durante la reunión del martes, los funcionarios les dijeron que “van a hacer las distintas gestiones para que la relocalización no quede como primer punto”, precisó Beresegal. “También dijeron que van a sentarse con los dueños (de las tierras) para que haya una nueva tasación de la fiscalía para que los vecinos puedan permanecer en ese lugar”.

Armando, uno de los pioneros en esta lucha explicó a Contexto que “nos quieren unir con otro barrio en otro predio y nosotros no queremos porque es tirar por la ventana todo el sacrificio que vinimos haciendo”.

Garro y Vidal ausentes pese a temporales de lluvia y viento

En los cuatro barrios precarios viven unas 1.500 familias que reclamaron desde servicios básicos hasta marcación de lotes para poder edificar.

wp_20170110_11_23_09_pro

“Ayer (lunes) fue un desastre. Entraba agua por arriba y por abajo”, contó a este medio Griselda, una joven instalada en el predio de Romero que vino a la concentración con sus tres hijos de once, nueve y seis años. “Nadie nos vino a ayudar”, aseguró la muchacha, embarazada de cuatro meses, cuando se le preguntó si desde el Municipio que dirige el también macrista Julio Garro o la provincia los socorrieron durante el temporal. Desde antes de Navidad, lluvias torrenciales y fuertes vientos caen casi día por medio en la región.

“Es tanta la humedad que no se pueden hacer los pisos y todo está mojado, la ropa, los colchones, todo”, aseguró Griselda. “Los sacamos para que se sequen un poco”, lamentó, antes de asegurar que “hay muchísimos mosquitos y moscas durante el día. Casi no se puede comer”, relató.

“Queremos una solución”, agregó Ángel, otro de los vecinos que llegó hasta la puerta del organismo para reclamar a los funcionarios que cumplan su palabra. “Queremos que vayan a medir los lotes”, sostuvo. “No sabés lo que fueron las fiestas. Ni te imaginás lo que pasamos, entre el calor y la lluvia.”

Durante la protesta pacífica, pues había decenas de niños de todas las edades, una camioneta de la Policía y un camión del cuerpo de Infantería con una decena de uniformados permaneció sobre diagonal 73. En la puerta de la Subsecretaría estuvieron en ese mismo lapso dos jóvenes policías de civil, que poco antes se habían acercado a preguntarle a Griselda, cuando todavía estaba sola, antes de la llegada del resto de los vecinos, si tenían pensado cortar la calle. Una forma de intimidar, o al menos de dejar en claro que están ahí.