Por Alejandro Palladino

La gobernadora María Eugenia Vidal designó al frente de Lotería y Casinos de la provincia de Buenos Aires a Matías Lanusse, cuadro político del riñón del PRO, quien durante la gestión de Jefe de Gobierno porteño de Mauricio Macri fue coordinador, durante 2008 y 2009, de la Unidad de Control del Espacio Público (UCEP), una especie de patota que se dedicó a hacer operativos violentos sobre personas en situación de calle.

Justamente por las actividades de los agentes de la unidad que controlaba, fue imputado y recibió múltiples denuncias, al igual que otros veintinueve funcionarios del PRO, entre los que se encontraba Mauricio Macri, quien fue sobreseído.

Lanusse reemplazará a Melitón López, quien ejerció el puesto desde que asumió Vidal. El último cargo del ex UCEP en el que se desempeñó hasta la actualidad fue de subsecretario de Aguas de la provincia.

En CABA, en 2015, a pesar de estar todavía imputado en la causa por los ataques de la UCEP, integrada incluso por barras bravas, fue designado al frente de la Dirección General de Fiscalización en Vía Pública (DGFVP), perteneciente al Ministerio de Ambiente y Espacio Público al que Lanusse ingresó en 2008.

Sin miramientos por la causa en su contra, por ese cargo el Gobierno porteño en ese entonces le aumentó en un 300% el presupuesto.

“Que sea premiado con un cargo tan importante como es Lotería de la provincia es una burla a las víctimas de la UCEP.”

Macri también fue investigado en la causa por el accionar de la UCEP por “coacción agravada y abuso de autoridad” en diecisiete hechos cometidos por los matones del PRO contra pobres e indigentes que dormían en calles, parques y plazas. Esa causa se tituló “Macri, Mauricio, Piccardo Pablo, UCEP s/Amenazas y otros delitos”. El otro funcionario PRO citado por la Justicia fue el ex ministro de Espacio Público, Juan Pablo Piccardo.

Un documento realizado en 2009 por la Defensoría del Pueblo de CABA y el CELS detalló la ilegalidad con la que se manejaba la UCEP coordinada por Matías Lanusse.

La UCEP fue creada por decreto del actual presidente en 2008. Sus ataques generalmente por las noches sobre indigentes generó que la legisladora porteña Liliana Beatriz Parada presentara la denuncia contra los funcionarios del PRO, apoyada por el CELS, la Defensoría del Pueblo porteña y la Defensoría de la Nación, y donde recopilaba testimonios de personas agredidas: violencia verbal, física, robos de documentos y otros maltratos.

En 2011, cuando Matías Lanusse se presentó como comunero por el barrio de Recoleta, fue impugando por la asociación H.I.J.O.S. Capital, con el patrocinio del Observatorio de Derechos Humanos, “por falta de idoneidad moral” por su rol en la UCEP. El Tribunal Superior de Justicia de la ciudad no hizo lugar a esa denuncia y asumió su cargo en la Comuna 2.

“Que sea premiado con un cargo tan importante como es Lotería de la provincia es una burla a las víctimas de la UCEP”, dijo a Contexto Carlos Pisoni, integrante de H.I.J.O.S. Capital. “Al frente de su mandato de la UCEP fue cuando hubo mayor cantidad de operativos y gente golpeada y sacada de la calle. No tiene la idoneidad para ocupar cargos públicos”, afirmó.