Por Daiana Giménez

El Capitán Veto no se toma vacaciones. Desde Villa La Angostura, poniendo en riesgo más de cien puestos de trabajo, dio por tierra la ley aprobada hace semanas en Senadores que, tras trece años de lucha diaria por parte de sus trabajadores, daba en comodato a la Cooperativa Hotel Buenos Aires Una Empresa Nacional el inmueble de la calle Callao, en pleno centro porteño.

En 2001, el Hotel Bauen fue cerrado por los empresarios, dejando en la calle a más de 130 familias. Dos años después, gracias a la organización, los trabajadores abrieron las puertas de forma autogestiva y durante más de una década mantuvieron el negocio, incluso sumando asociados; es decir, generando nuevos puestos de trabajo. En ese sentido, la experiencia del hotel porteño es emblemática en la lucha del trabajo cooperativo.

“Estamos trabajando y queremos trabajar en paz. Hace años que venimos predicando con hechos”, explican los trabajadores organizados.

El 31 de diciembre, cuando se aprobó sobre tablas la expropiación, parecía ser el triunfo definitivo por parte de los trabajadores, pero un día antes de que se acabe la posibilidad de derogación llegó el veto.

“El argumento del presidente Macri, quien tomó la decisión en Villa La Angostura, donde está otra vez de vacaciones, es el mismo que este bloque le reclama al Gobierno: que la administración de recursos públicos se debe realizar de manera responsable. Y es lo que a este Gobierno le falta, pero se lo exige a los trabajadores”, señala en comunicado el bloque de diputados y diputadas nacionales del FpV-PJ que preside Héctor Recalde.

Ni el actual presidente ni el arco de Cambiemos tomaron nunca partido por los trabajadores. Federico Pinedo, presidente provisional del bloque del PRO en Senadores, había manifestado su rechazo durante la votación fundamentando que “una fortuna de plata a unos pocos señores es algo que nosotros no vamos a aceptar”.

“Nunca nos apoyó. Cuando estuvo en el Gobierno Macri (en Capital Federal) nos veto en la Legislatura porteña. Ya sabemos con qué gente tratamos. Sabemos que ellos siempre estuvieron a favor de los empresarios. No es ninguna noticia que no se pueda entender”, sostuvo en diálogo con Contexto Maria Eva Lozada, presidenta de la Cooperativa.

Similares son los argumentos publicados en el Boletín Oficial esta semana. El decreto 1302/2016 sostiene que “la concreción de dicho proceso expropiatorio implicaría un severo perjuicio en la posibilidad de asignar por parte del Poder Ejecutivo Nacional los recursos económicos disponibles a otras necesidades básicas insatisfechas para el conjunto de la población, exclusivamente en beneficio de una situación particularizada que sólo afecta a un grupo de personas que se hallan comprometidas en las actividades que se desarrollan en el inmueble en cuestión”.

Cabe destacar que el hotel fue edificado en épocas de la dictadura con préstamos estatales otorgados a empresarios, que nunca devolvieron el dinero y en 2001 se declararon en quiebra dejando a 130 trabajadores en la calle. Declararlo de interés público significa también recuperar esa suma.

“Ellos quieren tergiversar las cosas cuando no es asì, cuando, al revés, estamos cuidando un patrimonio nacional”, sostuvo Lozada,

“La suma que deberá abonarse en cumplimiento del proceso de expropiación será cancelada total o parcialmente –según la correspondiente tasación– con los créditos que el Estado nacional posee en relación con los antiguos dueños por los préstamos contraídos por estos y no abonados. Este punto de la ley es virtuoso, ya que sería un claro contrasentido que el Estado renuncie a cobrar sus créditos”, explicó el diputado Carlos Heller, impulsor de esta normativa en la Cámara de Diputados, quien anticipó que en 2017 van a ir por una nueva sanción con mayoría especial de dos tercios de los votos en ambas cámaras.

La ley aprobada sostenía que, además de la entrega en comodato del inmueble sujeto a posibilidad de expropiación, se desarrollen en el Bauen actividades artísticas, educativas, culturales y sociales. En ese sentido, Lozada explicó que el hotel cumple un rol político y un rol social hace tiempo; es punto de encuentro, es salón de universidades, es el lugar donde se alojan las familias del interior viajan por alguna urgencia a Capital.

La normativa venía a oficializar esto, sumando la disponibilidad del 30% de sus plazas a pasajeros del turismo social y para dar cobertura a derivaciones médicas de todo el país, efectuadas a través del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados.

Este jueves 29 de diciembre, en las puertas del hotel, los trabajadores llevarán a cabo un brindis de fin de año y una conferencia de prensa donde detallarán las medidas de lucha.