Por Héctor Bernardo

La guerra de 1967 determinó las fronteras entre Israel y Palestina que la comunidad internacional reconoce hasta el día de hoy. Sin embargo, desde esa fecha, Israel implementó una política de asentamientos en territorio palestino. Sus colonos –con apoyo del Ejército– usurparon más y más territorio, desplazando al pueblo palestino.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas está integrado por quince países. La resolución que pone freno al avance israelí sobre territorio palestino, y que declara los asentamientos ilegales, fue aprobada por catorce de los miembros, y sólo hubo una abstención, Estados Unidos, socio clave de Israel que en situaciones similares había usado su poder de veto.

El voto norteamericano sorprendió a muchos analistas, ya que históricamente Estados Unidos e Israel han actuado de forma conjunta apoyándose mutuamente en las votaciones en la ONU.

Los miembros del Consejo de Seguridad tienen la potestad de vetar las resoluciones y se esperaba que Estados Unidos lo hiciera en este caso para favorecer a Israel. La decisión del presidente saliente, Barack Obama, causó gran indignación en el Gobierno israelí, especialmente en su primer ministro Benjamín Netanyahu, y también la del presidente electo norteamericano Donald Trump.

Rafael Araya Masry, analista internacional especialista en temas de Medio Oriente, en diálogo con Contexto, aseguró: “Esta resolución marca un punto de inflexión en la pasividad absoluta que Naciones Unidas ha tenido sobre este tema”.

“Esta decisión política del actual mandatario norteamericano, al que le quedan pocos días en el gobierno, causó gran indignación del presidente electo Donald Trump.”

“Es una reafirmación de que todas las colonias israelíes en territorios de Cisjordania, destinados a conformar el Estado palestino, son absolutamente ilegales y entorpecen la solución de dos Estados”, completó.

“El voto de Estados Unidos, que no ha utilizado su poder de veto, como sí lo había hecho históricamente, es ‘un pase de factura’ de Obama por todas las humillaciones que le tocó padecer a manos de Benjamín Netanyahu, que entre otras actitudes había ido al Congreso norteamericano a dar un duro discurso sin la autorización del presidente Obama”, continuó.

“Esta decisión política del actual mandatario norteamericano, al que le quedan pocos días en el Gobierno, causó gran indignación del presidente electo Donald Trump, que había pedido expresamente que se vetara esta resolución”, afirmó.

En la misma línea, el analista internacional Jorge Kreyness aseguró a Contexto que “esta resolución es un argumento muy importante a favor de los derechos nacionales del pueblo palestino frente a la ocupación y usurpación de su territorio por parte de los colonos y el Gobierno de Israel”.

“Hasta el día de hoy no se ha cumplido la resolución de Naciones Unidas que plantea la creación de dos Estados. Dos pueblos, dos Estados. Hasta ahora sólo se ha creado un Estado, que es el Israelí, que practica una clara política de apartheid con el pueblo palestino”, concluyó Kreyness.