Por Daiana Giménez

A días de Navidad y Año Nuevo, el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) desarrolló un estudio donde se ve que la inflación no le escapa tampoco a las fiestas. Sólo contando la cena, los aumentos son notorios. A esto se le suma que la inflación de este año, no acompañada por los aumentos salariales, hizo que el poder adquisitivo baje considerablemente y que las compras disminuyan.

“En relación al 2015, el costo de una cena navideña para una familia tipo se incrementó 67,7% en 2016. Una cena de 5 o 6 personas cuesta a los hogares de nuestro país un mínimo de $819 mientras que en 2015 el costo ascendía a $488” sostiene el estudio del CEPA, desde donde señalan que esto se explica teniendo en cuenta el piso de la inflación anual, la inelasticidad en el consumo de esa canasta y los productos o precios vinculados a lo importado.

Los incrementos en esta canasta, que incluye cena, mesa de dulce económica y un kilo de helado, afectan mucho más a los sectores populares. “En general, una canasta más bien austera aumentó más, en términos relativos, que una canasta premium”, explicó a Contexto Hernan Letcher, director del CEPA.

“Entonces, básicamente, los sectores más humildes se van a ver perjudicados en esta cuestión. Los productos de consumo masivo aumentaron más que los productos de calidad”, agregó

“Acá hay una realidad que es la que estamos viendo los minoristas. Es que no lo podemos revertir de nuestro lado, dependemos de arriba.”

Durante años, la alternativa que ofreció el kirchnerismo para las variaciones en los precios era tener uno de referencia. Esto se lograba con los Precios Cuidados. Letchner sostuvo que desde Cambiemos se ha discontinuado este programa, quitando promoción y publicidad, por lo que la gente no lo está percibiendo. “Antes había como una consciencia en relación al programa que hoy ha dejado de existir”, agregó.

Estos aumentos que se ven en el estudio del CEPA también son observados por los comerciantes platenses con preocupación. Ivan Figueroa, presidente de la Unión de Comerciantes Minoristas y Almaceneros de La Plata, señaló que hay una disminución en las ventas, pero que se ven en la imposibilidad de bajar los precios para así aumentarlas. “Acá hay una realidad que es la que estamos viendo los minoristas. Es que no lo podemos revertir de nuestro lado, dependemos de arriba; de los gobernantes, de las industrias, de los empresarios”, sostuvo.

Con los precios en aumento y sin control, las caídas en el comercio se hacen notar.  Figueroa señaló que por este motivo no está renovando stock y explicó que la gente “parece que está más tranquila, pero no lo está; a la gente no le alcanza la plata, entonces espera hasta último momento. Eso es lo que se siente en las fiestas, no se vende; hay recesión”.

Las compras que se demoran o no se hacen

En ese sentido, un sondeo realizado por el Instituto de Estudios de Consumo Masivo (INDECOM) reveló que, a cuatro días de la navidad, el 70% de los argentinos no había realizado las habituales compras.

“básicamente, los sectores más humildes se van a ver más perjudicados, porque Los productos de consumo masivo aumentaron más que los productos premium.”

El 46,4% de los consultados, en tanto, señaló que no lo hizo porque está “esperando el pago del aguinaldo”, y un 28,2% sostuvo que espera “el abono del plus salarial para poder afrontar los costos”.

Este estudio además arroja que el 14,8% no hizo sus compras “por falta de tiempo” y el 10,6% restante aseguró que este año no las hará, porque “la inestabilidad laboral, la pérdida de empleo o la caída de su salario se lo impide‘.

El sondeo de INDECOM explica además que de los que sí hicieron adquisiciones navideñas, el 73,6% manifestó que fueron “mucho más austeras” que en otros años y sólo el 26,4% señaló que mantuvo “el mismo nivel de gastos”.

Si bien las expectativas para este fin de año eran mayores, Figueroa sostuvo que durante 2016, tanto comerciantes como empresarios han sentido la caída de las ventas. “Seguimos estando porque hay que seguir, pero la caída superó más de un 30%”.