Por Ailén Ruiz

A pocos días de comenzar un año nuevo, las farmacias siguen padeciendo “el viejo problema que ocasionan los atrasos en los pagos del PAMI”. En otras palabras, la Confederación Farmacéutica Argentina avisaba de esta manera que achicará la cobertura de medicamentos a los jubilados.

En el informe aseguran que PAMI debe alrededor dos millones de pesos, una situación que “aleja cualquier alegría de los farmacéuticos por las llegadas de las fiestas y amenaza el servicio a los jubilados, pero no por falta de compromiso profesional, ni defensa corporativa, como algunos quieren mostrar, sino por simple necesidad”.

Durante los meses de septiembre, octubre y noviembre, todos los medicamentos que se entregaron a los asociados del PAMI fueron pagados con los recursos de los profesionales, “sin respaldo de nadie, ni los laboratorios, ni la Obra Social”.

“El problema es la deuda que mantiene la industria productora de medicamentos con las farmacias”, contó a Contexto María Isabel Reinoso, presidenta del Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Buenos Aires. “El convenio es atípico, es entre el PAMI y la Industria Farmacéutica. El primero le paga a la industria y a su vez ella nos tiene que pagar a nosotros y no lo ha hecho”, explicó.

“realmente es muy complejo tener que comprar medicamentos, pagarlos y no saber cuándo ni cómo los vamos a cobrar ni el margen que nos queda a las farmacias.”

La denuncia fue lanzada ayer mediante un comunicado firmado por CoFa y las tres entidades que conforman el Colegio de Farmacéuticos y farmacias a nivel país: la Asociación de Farmacias Mutuales y Sindicales de la República Argentina, la Federación Farmacéutica de la República Argentina y la Federación Argentina de Cámaras de Farmacia (FACAF).

En la coyuntura actual, los farmacéuticos argentinos son quienes sostienen la prestación de la obra social más importante del país y para uno de los sectores más vulnerables de la población, con dinero de sus bolsillos. Otro hecho que afecta y deteriora la situación es que la industria farmacéutica, “por cuestiones comerciales o de propio beneficio”, dijeron en el informe, paga tarde y de manera incompleta lo que le aporta el Estado.

Reinoso explicó a Contexto que, en esta situación, seguir como hasta ahora “es llevarse puesto el sistema sanitario de farmacias y que los jubilados, que son los que necesitan los medicamentos, sigan con esta sosera”.

La dirigente habló de la preocupación que suscita no saber hasta cuándo van a poder seguir abasteciendo, ya que “realmente es muy complejo tener que comprar medicamentos, pagarlos y no saber cuándo, ni cómo los vamos a cobrar ni el margen que nos queda a las farmacias”. A su vez, en muchas localidades se está entregando la mitad en concepto de bonificación.

“¿A quién debemos acudir como profesionales y como ciudadanos para que esto cambie por un convenio sustentable, de perfil sanitario, con reconocimiento al trabajo profesional, que pague por medicamentos de calidad y que resguarde los recursos públicos?”, se preguntaron los farmacéuticos en el comunicado, haciendo referencia a que, a pesar de los reiterados intentos y reclamos frente a la nueva gestión del PAMI, a cargo de Carlos Javier Regazzoni, por mejorar el servicio a los jubilados, “no se avanzó nada sobre el tema de medicamentos, a pesar de haber esperado durante todo un año”.

En relación con el convenio por el próximo año, que empieza el primero de enero, la situación es “tirar la pelota para adelante”, explicó Reinoso, y agregó: “Hubo una cantidad de reuniones donde se han aportado soluciones concretas para que no pasen estas cosas, para que la farmacias puedan tener un plazo de pago acorde al tiempo que necesitan para pagar los medicamentos y poder bajar el aporte en bonificaciones”.

Dada la realidad a la que se ven enfrentados, los representantes de la farmacia argentina afirmaron “que la Industria Farmacéutica Argentina maltrata a las farmacias y condiciona al Estado, que es el único sector capaz de producir medicamentos en gran escala”. Este jueves tendrán una reunión, convocada por Regazzoni, para obtener una respuesta al freno del sistema de cobertura.

“la Industria Farmacéutica Argentina maltrata a las farmacias y condiciona al Estado, que es el único sector capaz de producir medicamentos en gran escala.”

Miguel Ángel Lombardo, titular de FACAF, dio a conocer en un comunicado oficial que, habiendo concluido la reunión entre las entidades farmacéuticas y el director ejecutivo del PAMI, “y no habiendo obtenido de parte del Dr. Regazzoni ninguna respuesta positiva a nuestras propuestas y reclamos para obtener un convenio sanitariamente sustentable, económicamente sostenible para las farmacias y que no afecte el bolsillo de los jubilados, sumado a que la Industria Farmacéutica no cumple con sus compromisos de pago generando una deuda que se mide ya en miles de millones de pesos, las farmacias de todo el país dejarán de otorgar crédito a los afiliados del PAMI a partir de la hora cero del miércoles 21 de diciembre”.

Sostuvieron que el PAMI, a cargo del funcionario macrista, y la Industria Farmacéutica no prevén ningún cambio en el actual modelo de prestación de medicamentos, a diferencia de la posible reducción de la cobertura del 100% que alcanza a la gran mayoría de sus afiliados, “lo cual plantea un escenario que no hace más que asegurar la continuidad de una situación crítica que las farmacias ya no pueden seguir sosteniendo a riesgo de su propia subsistencia”, expresó Lombardo en el comunicado.

En relación con el conflicto, Reinoso pidió que no sea el PAMI con la Industria quienes decidan, “porque decide pensando que la farmacia es una empresa o que ponemos el dinero en fondos de inversión, y la realidad es que somos pequeñas y medianas farmacias de cada pueblo, de cada localidad del país, dando un servicio público como es la dispensa y el acceso al medicamento a la población”.

Afirmó que la situación no se está viendo como un problema sanitario, sino como un problema económico. A escasos días de terminar este convenio y empezar uno nuevo, “no vemos que haya una decisión política de cambiar nada”, concluyó.