Por Roberto Álvarez Mur

Mientras el macrismo cierra un 2016 cargado de críticas por parte de la oposición, el Observatorio de Derechos Humanos de la Ciudad Buenos Aires (ODH) presentó un duro informe en materia de vulneraciones y violencias institucionales durante el primer año de gestión. Los avasallamientos en materia de derechos que cuantifica el documento definen el Gobierno de Cambiemos como un “modelo excluyente”.

Entre los puntos sobresalientes del informe se destacan: la detención arbitraria de Milagro Sala, la desarticulación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, la creación de un lugar de detención exclusivo para infractores de la ley de migraciones y la presentación del Protocolo de Actuación de las Fuerzas de Seguridad del Estado en Manifestaciones Públicas.

“A nivel nacional, a modo de muestreo, las medidas concretas que afectaron los derechos fueron: despidos masivos en el sector público y privado, veto a la ley antidespidos, cierre y desfinanciamiento de programas de promoción de la salud.”

Además, el balance relata: “A nivel nacional, a modo de muestreo, las medidas concretas que afectaron los derechos fueron: despidos masivos en el sector público y privado, veto a la ley antidespidos, cierre y desfinanciamiento de programas de promoción de la salud, reducción de medicamentos cubiertos por PAMI, falta medicamentos para tratamiento de HIV, desfinanciamiento de programas socioeducativos, la falta de construcción de viviendas sociales”.

A su vez, expresa: “En políticas de Memoria, es preocupante la cantidad de prisiones domiciliarias concedidas a genocidas condenados. Además, el Estado se retiró de su rol como querellante en determinadas causas y se boicoteó la investigación sobre los responsables civiles en delitos de lesa humanidad”.

Cabe destacar que decenas de agrupaciones políticas y civiles se manifestarán esta semana en reclamo de la renuncia del actual secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, funcionario que desató un fuerte rechazo durante el primer año de gestión macrista.

Además del caso de Milagro Sala, según indicaron desde la ODH, se suma a la lista de presos políticos del macrismo el de Alejandro “Pitu” Salvatierra, detención que pasó inadvertida a nivel mediático.

“Siempre fuimos muy críticos de lo que ha sido la gestión de Mauricio Macri en la Ciudad en materia de derechos humanos. Al pasar el entonces jefe de Gobierno a ser Presidente, nos resultó importante hacer un seguimiento, y nos dimos cuenta de que la misma lógica aplicada en Buenos Aires se replicó a nivel nacional”, explicó a Contexto Demián Konfino, miembro del equipo del ODH.

En el caso de la ciudad de Buenos Aires, sector de mayor competencia territorial del ODH, las críticas a la gestión PRO continúan en sintonía con años anteriores.

persisten las mismas violaciones a los derechos humanos reconocidos por la Constitución local.

Según informaron, persisten las mismas violaciones a los derechos humanos reconocidos por la Constitución local.
“El incumplimiento de la Ley de Identidad de Género, falta de vacantes en nivel maternal e inicial, falta de mantenimiento y renovación de infraestructura escolar, la amenaza de mudanza de la Escuela Isauro Arancibia que trabaja con personas en situación de calle. La mayoría de la población de la CABA que habita las villas no cuenta con servicios públicos sanitarios de agua potable y cloacas”, expresa el informe, y agrega: “Según datos oficiales, el 93% de las villas y asentamientos tiene una conexión irregular a la red pública de agua, sólo el 5% disponen de una conexión formal, y el 2% de los asentamientos se abastecen a través de un camión cisterna u otros métodos. Los planes de urbanización anunciados acarrean negocios inmobiliarios indisimulables”.

Tanto este año como a fines de 2015, la ODH ya había denunciado al Estado nacional ante la CIDH (Comisión Interamericana de Derechos Humanos) por no prohibir el uso de las pistolas eléctricas Taser, consideradas elementos de tortura.