Por Alejandro Palladino

Concentrados desde el mediodía en las puertas del Ministerio de Ciencia y Tecnología (MinCyT), en el barrio de Palermo de C.A.B.A., decenas de investigadores, docentes y estudiantes tomaron las instalaciones del edificio para manifestarse en rechazo del recorte del 60% en el ingreso de becarios para la Carrera del Investigador del CONICET, medida posible por el ajuste diseñado por el Gobierno nacional en el presupuesto 2017 para el área de ciencia y técnica que fue justificada por el titular del MinCyT, Lino Barañao, y del CONICET, Alejandro Ceccatto.

En el lugar estuvieron presentes ATE-CONICET, el grupo de Científicos y Universitarios Autoconvocados, Jóvenes Científicos Precarizados (JCP), las federaciones de docentes universitarios CONADU y CONADU Histórica, y las federaciones estudiantiles de la FULP, la FUBA y la FUC, acompañadas por centros de estudiantes de distintos puntos del país.

Movilizaciones similares se llevaron a cabo en las ciudades de Rosario, Salta, Mar del Plata y Córdoba.

Los docentes e investigadores pidieron a Mauricio Macri y Lino Barañao que asignen una partida presupuestaria adicional para incorporar a los quinientos becarios que el macrismo dejó afuera. La otra demanda apuntó a la continuación del Plan Argentina Innovadora 2020, el plan nacional creado durante la gestión de CFK para generar los lineamientos necesarios para la continuidad y el crecimiento en materia de ciencia y tecnología. Este plan estipulaba un incremento del 10% anual en la planta de investigadores y becarios del CONICET como pilar para el desarrollo científico.

A la convocatoria de ingreso a la Carrera del Investigador se postularon 1.500 becarios de todo el país, con entre cinco y siete años de trabajo. De esa cantidad, más de ochocientos pasaron todas las instancias de evaluación del CONICET y fueron recomendados a la Carrera. Debido a la quita de 4 mil millones de pesos del presupuesto que había solicitado el área, el recorte cayó sobre los investigadores: de los 800, sólo 385 más otros 80 del exterior ingresarán a la Carrera del Investigador.

En años anteriores ingresaron entre seiscientos y setecientos becarios. En 2015 y 2016 llegaron a superar los novecientos ingresos. Esas cifras irritaron al macrismo, que aplicó un fuerte recorte, consentido por Lino Barañao y Alejandro Ceccatto.

“Sres. Presidente de la Nación y Ministro, ¿no ven con preocupación este brutal ajuste? ¿Qué tienen para decirle a los cientos de investigadores e investigadoras que, debido al recorte, se están quedando en la calle, aun habiendo sido recomendados/as por las comisiones evaluadoras?”, rezaba la carta abierta que el grupo de Jóvenes Científicos Precarizados entregaron ayer en el MinCyT esperando respuestas de Barañao, a la que adhirieron las demás entidades ligadas al campo científico-universitario.

“En cualquier contexto laboral, esta situación es conocida como un despido. ¿Es este el plan de la actual gestión para el desarrollo científico-tecnológico del país? ¿Qué política científica se impulsa al abrir las puertas a la fuga de cerebros y limitar el presupuesto de los grupos de investigación?”, continuaba el escrito.

Desde el grupo de científicos Ciencia y Técnica Argentina consideraron que el ajuste en ciencia “pone en evidencia una vez más la decisión de terminar con una política de Estado destinada a fortalecer el sistema científico y su relación con un modelo de desarrollo nacional que combinó crecimiento autónomo con justicia social”.

La comunidad científico universitaria se había manifestado previamente en rechazo al ajuste el 27 de octubre, mientras se trataba en el Congreso el proyecto de presupuesto 2017 de la alianza Cambiemos que luego sería aprobado. El 14 de diciembre volvieron a las calles para reclamar por el ingreso de los investigadores para su carrera en el CONICET, aunque dos días después las autoridades del organismo confirmarían el recorte. De ahí que la consigna haya sido reforzada ayer.