Por Fernando M López

A casi un año del Decreto de Necesidad y Urgencia que desguazó la Ley de Servicio de Comunicación Audiovisual, y a poco de haber suscitado un fuerte rechazo por permitir –también por decreto– que sus familiares puedan blanquear sus bienes, el presidente Mauricio Macri publicó esta semana en el Boletín Oficial el Decreto número 1.222 para formalizar el traspaso de los canales Encuentro, Pakapaka y DeporTV desde Educ.ar Sociedad del Estado, dependiente del Ministerio de Educación, a una nueva sociedad denominada “Contenidos Públicos”, que funcionará bajo la órbita de Hernán Lombardi, titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos de la Jefatura de Gabinete.

Esa nueva sociedad tendrá a cargo, además, la gestión, operación, desarrollo y explotación de Acua Mayor y Acua Federal, así como la administración del Polo de Producción Audiovisual y del acervo del Banco Audiovisual de Contenidos Universales Argentino (BACUA).

“Aunque no menciona la Ley de Educación Nacional –curiosa omisión, dado que es norma vigente relacionada con el objeto regulado–, el Decreto 1.222/16 la modifica, ya que afecta sus artículos 101, 102 y 142”, cuestionó el especialista en medios de comunicación, Martín Becerra, y agregó a Contexto que “ahí por lo menos hay un vicio de forma y, posiblemente, de fondo”.

La ley reconoce a Educ.ar como “una herramienta esencial para la educación pública argentina y la difusión del conocimiento igualitario”, aunque desde que asumió Macri se puso al frente de la sociedad al ex CEO de la empresa Despegar.com, Guillermo Fretes, quien llegó sin ninguna experiencia en materia educativa ni en medios de comunicación. No la necesitaba porque su objetivo no era mejorar Educ.ar, sino desmantelarla, mientras Lombardi se hacía del control efectivo de los canales del Ministerio de Educación.

becerra: “Encuentro, que tenía un fuerte perfil educativo, hoy se transformó en un canal de televisión cultural. No está mal que el Estado tenga una señal cultural, pero ese no fue el cometido original”.

El resultado de esas maniobras se vio a partir de octubre, cuando el titular del Sistema de Medios y Contenidos Públicos presentó los nuevos logos y programaciones de Encuentro, Pakapaka y DeporTV, junto a los directores de esos canales, Fernanda Rotondaro, Karina Wroblewski y Francisco Irarrazaval, respectivamente, y el jefe de Gabinete, Marcos Peña.

“Encuentro, que tenía un fuerte perfil educativo, hoy se transformó en un canal de televisión cultural. No está mal que el Estado tenga una señal cultural, pero ese no fue el cometido original de Encuentro, que creaba contenidos para el aula y pensaba su función en ser un dispositivo didáctico, interesante para los docentes”, remarcó Becerra.

De los cambios instrumentados por Lombardi surgieron programas como “¿Qué piensan los que no piensan como yo?”, un ciclo conducido por la filósofa Diana Cohen Agrest para debatir temas como el aborto, la familia y los transgénicos; “Conversaciones en el laberinto”, sobre la obra de Jorge Luis Borges; y “Diálogos transatlánticos”, donde se pondera una posición eurocentrista por sobre la latinoamericana que caracterizaban muchos de los contenidos dados de baja.

En tanto, en Pakapaka se introdujo la adaptación televisiva de Mafalda, la historieta creada por Quino, y se presentó como “novedad” un noticiero hecho por chicos para chicos, llamado “Alta Noticia”, aunque el canal infantil ya tuvo un programa similar: “Noti Pakapaka”.

Pero el cambio más significativo fue la marginación de Zamba, el personaje animado más representativo de la señal, que viajaba en el tiempo para conocer y recorrer distintos momentos y sucesos de nuestra historia.

becerra: “Que el área dirigida por Marcos Peña sincere el control de todos los canales de producción simbólica potencia su perfil como usina propagandística oficial”.

A lo largo de los últimos años, “La Asombrosa Excursión de Zamba” obtuvo varios premios nacionales e internacionales, adquiriendo una relevancia que erizaba la piel de Lombardi y otros macristas, escandalizados por la mirada crítica del niño formoseño.

“Hay que salir de la escolástica básica y empobrecida que ha tenido Zamba y eliminar esos mecanismo de propaganda que se introdujeron subrepticiamente. Tenemos que empezar a restablecer visiones que tengan que ver con la diversidad”, fue la explicación que dio Karina Wroblewski cuando le preguntaron sobre los cambios en Pakapaka.

Sin embargo, lo que viene percibiéndose hasta ahora es el intento por imponer una visión profundamente conservadora desde cada uno de los medios públicos. “Que el área dirigida por Marcos Peña sincere el control de todos los canales de producción simbólica potencia su perfil como usina propagandística oficial”, subrayó Becerra.

El académico también lamentó que el macrismo vuelva a modificar la política de medios por decreto, como lo hizo con el DNU 267/15 que avasalló los artículos centrales de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual para “robustecer la concentración” de grupos como Clarín.

“Si hay una palabra que es tabú en el elenco gubernamental de Macri es precisamente la concentración. Ellos hablan de competencia, pero la competencia no es posible con los niveles de concentración tan elevados que tenemos en la Argentina, niveles que se han agravado desde diciembre hasta la fecha”, concluyó.