Por Daiana Giménez

Personal del Centro de Recepción, Evaluación y Ubicación (CREU) de Lomas de Zamora, dependiente de la Secretaria Provincial de Adolescencia y Niñez encabezada por Pilar Molina, denuncian que están viviendo una constante persecución sindical por parte de las autoridades. En este caso, quieren trasladar a Marcelo Ibáñez y Fernando Fernández, dos trabajadores que vienen denunciando el ajuste y el vaciamiento que se está llevando a cabo en ese espacio.

“Nos atacan porque somos las y los trabajadores los que denunciamos el vaciamiento de los dispositivos de Niñez y exigimos políticas públicas para las niñas, niños y adolescentes con derechos vulnerados, para arrancarlos de la pobreza y prepararlos para un mundo de la cultura y el trabajo. El Gobierno de Vidal y Macri nos golpea para desorganizarnos porque los laburantes nos hacemos respetar y exigimos el respeto por los pibes”, señalaron los trabajadores nucleados en ATE SUR en volantes que repartían en las puertas de Desarrollo Social.

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“Producto de estas denuncias sufrimos un ataque por parte del Gobierno, de Pilar Molina y del Ministerio de Desarrollo Social, que quieren trasladar a dos compañeros que trabajan en el CREU hace diez años”, explicó a Contexto Nora Quercia, secretaria general de ATE SUR.

“Nosotros entendemos que claramente es una persecución sindical porque en realidad lo que les molesta es que los compañeros se organicen en el lugar de trabajo, que hagan asambleas, que se reúnan para discutir cómo defendemos los derechos de los trabajadores, unidos a los derechos de los chicos que están alojados en el CREU. Cada vez que salimos a pelear por el nombramiento, por el pase a planta, salimos a defender los derechos de los pibes”, sostuvo.

Según señalan los trabajadores, son dos los traslados planteados, pero advierten que pueden llegar a veinte. Esto además viene acompañado por recortes en los francos, faltante de insumos, comida, agua potable, discriminación en la distribución de las horas extras y problemas de infraestructura en el CREU.

En ese sentido, durante este año los jóvenes que habitan el CREU junto con trabajadores llevaron a cabo diversas protestas en reclamo de mejores condiciones edilicias. Incluso, durante buena parte del invierno el instituto funcionó sin gas, por lo que se debía cocinar a leña. A esto se le suma la falta de condiciones mínimas de higiene y escasa indumentaria para los cerca de noventa chicos.

“Si bien hacen mucha propaganda, cada vez los lugares están más vaciados y los derechos de los niños cada vez más vulnerados. Es una lucha conjunta”, explicó Quercia.

Estos reclamos a Pilar Molina y al Gobierno de Maria Eugenia Vidal no son aislados. Además del CREU de Lomas de Zamora, recientemente Hogares, Casas de Abrigo, Centros de Responsabilidad Penal Juvenil y Centros Cerrados se dieron cita el 17 de noviembre frente a la Secretaría Provincial de Adolescencia y Niñez denunciando un agravamiento en la situación de estos institutos, en los que en algunos incluso hay faltante de alimentos.