Por Roberto Álvarez Mur

Se definen como “empresarios por una economía nacional, popular y democrática” y los une la inconformidad con las políticas económicas del Gobierno de apertura de importaciones en detrimento del comercio local. El Movimiento de Empresarios Nacionales tuvo su presentación oficial ayer en el Encuentro de Empresarios Nacionales para el Desarrollo Argentino desarrollado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y allí confluyeron representantes de pymes, economistas, referentes de cooperativas y empresas recuperadas.

“Nos convoca la necesidad de contar con un órgano de representación política y gremial, que canalice y refleje cabalmente nuestra decisión de participar protagónicamente en todas las instancias y niveles de decisión de donde dependa la elaboración y aplicación de políticas públicas y económicas que hagan al desenvolvimiento y protección del trabajo argentino”, manifestaron a través de su documento fundacional.

La presentación se realizó en una mesa de diálogo en el Instituto Patria por la tarde, donde participaron agrupaciones políticas y entidades como la Federación Argentina de Cooperativas o el Observatorio Económico y Social de Clubes de Barrio. En un escenario donde la pequeña y mediana empresa representa más del 60% del mercado total, donde se sustenta a la gran mayoría de trabajadores formales e informales del país, este bloque de empresarios se suma a la disputa gremial contra el macrismo que ya encauzaron este año sectores como el sindicalismo, cooperativistas, docentes y organizaciones populares.

“Las grandes corporaciones emplean a uno de cada cuatro trabajadores. Nosotros empleamos tres de cada cuatro. Están destruyendo el tejido productivo nacional y se está notando en el desempleo”. Leo Bilanski.

“Las grandes corporaciones emplean a uno de cada cuatro trabajadores. Nosotros empleamos tres de cada cuatro. Están destruyendo el tejido productivo nacional y se está notando en el desempleo. No es un error de gestión ni de cálculo, es un política deliberada”, dijo el organizador del Encuentro, Leo Bilanski, respecto del panorama decantado hacia fines del primer año de gobierno macrista y el balance de gestión signada por la transferencia de recursos a los capitales financieros y el crudo achique del poder adquisitivo.

Bilanski expresó: “Mientras los CEO estén al frente de los Ministerios, no hay corrección posible de la política nacional. Porque es muy difícil que alguien que tomó decisiones deliberadas en un sentido, al otro año diga que van a optar por el sentido opuesto. Estamos dándole a un enfermedad terminal una aspirina para bajar la fiebre”.

Por su parte, el dirigente metalúrgico y referente de la Confederación General Económica (CGE), Augusto Santucho, también participó en la conformación del Movimiento. “Cuando algunas instituciones gremiales representan intereses de grandes empresarios, cuesta mucho profundizar la discusión política”, dijo a Contexto. Y agregó: “Hoy en día hay un montón de medidas que van en detrimento de la industria nacional. Esta asociación buscará representarnos para dar la pelea a muchos de quienes pudimos crecer en los últimos años y ahora estamos muy dañados”.

Los integrantes no realizan distinciones por actividad sectorial en el bloque porque lo que buscan es representar políticamente al sector empresario más vulnerado. “A diferencia de las grandes empresas que se concentran en sectores como AEA (Asociación Empresaria Argentina), las pequeñas empresas carecen de esa representación”, dijo Bilanski. Y añadió: “Los que quedamos desplazados de la política somos las empresas que no tienen repercusión en el Gobierno. No somos corporaciones, los CEO reconfiguran el mercado interno a su gusto y, además, incentivan políticas públicas que benefician sectores concentrados como el minero, el agroexportador o los bancos”.

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Según expresó en su documento fundacional, el Movimiento puntualizó como prioritarios los siguientes objetivos:

1. Que el plan de desarrollo nacional lo administre el Estado democrático y su pueblo con sentido incluyente y no el mercado.

2. Debemos abastecer bienes y servicios de calidad internacional y a precios asequibles a todos nuestros compatriotas, en primera instancia, satisfaciendo la demanda interna y desarrollando la producción con el objeto de colocar saldos de producción en el mercado internacional y no al revés.

3. El Estado y los empresarios promoverán el trabajo digno de manera que este sea un medio de progreso y no de subsistencia. El salario debe diseñarse en función del bienestar de nuestro pueblo y como medio fundamental de sustentabilidad del mercado interno.

4. El vínculo económico comercial con el resto de los países debe establecerse de acuerdo a que beneficie y proyecte al exterior a las empresas nacionales como consecuencia del desarrollo interno generando riqueza para la Nación y precios justos para los argentinos.

En síntesis, buscamos el desarrollo de un capitalismo autocentrado: más solidario, más cooperativo, más humano.