Por Daiana Giménez

Los puesteros y manteros de La Plata cortaron este viernes 7 y 47 en reclamo de respuestas a un municipio que los persigue de forma constante. Esta semana, Control Urbano, junto a la Policía Local y personal de civil, fue nuevamente contra ellos y con actas mal labradas se llevaron sus mercancías.

“Nosotros trabajamos hace más de diez años acá sin problemas”, explicó Héctor, un vendedor de frutas del centro platense al que, al igual que otros puesteros, le sacaron sus productos. “Nos dejaron en cero otra vez. Hoy supuestamente iban a venir de nuevo con todo. La Policía también nos ataca”, agregó.

Con actas mal conformadas, donde no se explicita cuánta mercadería tiene cada puestero, a la hora de ir a recuperarla no resulta sencillo, por lo que ante cada operativo municipal los trabajadores pierden dinero.

“Cuando vas no te devuelven nada o te devuelven una parte”, comentó un puestero senegalés al que le decomisaron los lentes que vende día a día en diagonal 80.

“Se acercan las fiestas y queremos un pan dulce para todos los chicos en la mesa; un regalo para los chicos. Ellos tienen un sueldo; que nos dejen laburar también.”

Llegando fin de año, la situación se agudiza para quienes no tienen un empleo formal. “Se acercan las fiestas y queremos un pan dulce para todos los chicos en la mesa; un regalo para los chicos. Ellos tienen un sueldo; que nos dejen laburar también. Más el intendente de La Plata, que es el que más se tira en contra de nosotros”, sostuvo Héctor.

Con un desempleo en aumento, la cantidad de puesteros y manteros se vio también en crecimiento, convirtiendo a La Plata en la quinta ciudad con mayor cantidad venta informal. Según señalan los mismos vendedores, los días hábiles son al menos quinientas familias que se sustentan de esta forma, mientras que los fines de semanas este número crece aun más teniendo como epicentro las plazas.

Los vendedores están dispuestos a salir de las calles si les ofrecen otra alternativa laboral, pero el municipio no atiende sus reclamos ni mucho menos garantiza el derecho a trabajar. “No nos dan la oportunidad de laburar. Sino que nos den un trabajo; que nos den algo fijo y no jodemos. Queremos laburar”, propuso Héctor.

“Hasta que no tengamos un diálogo todo los días vamos a hacer lo mismo; cortar y trabajar”, sostuvo Ignacio Mareco, otro de los puesteros, quien explicó que “te sacan las cosas, te pegan, te roban. No se sabe si son municipales porque andan todos de civiles. Lo único que pedimos es trabajar”.