Por Gabriela Calotti

“Queremos discutir un proyecto de país, no un plan social”, afirmó Eduardo Montes, trabajador gráfico que integra el Frente por el Trabajo y la Dignidad Milagro Sala que este miércoles marchará desde el Cabildo hasta el Ministerio de Hacienda de la Nación y al Ministerio de Desarrollo Social, para pedir que sus responsables, Alfonso Prat-Gay y Carolina Stanley, los reciban. Le plantearán “la grave situación social que atraviesan los trabajadores y las barriadas populares de cara a fin de año”, pese a los acuerdos firmados con un sector de la economía popular.

“Frente a la lógica económica de endeudamiento, empobrecimiento y exclusión desplegada por el Gobierno actual desde el momento que asumió, olvidando sus pomposas promesas de campaña, afectando el empleo, el poder adquisitivo de las familias trabajadoras, la industria y al interés nacional, somos los principales preocupados porque no estalle la bomba de tiempo social preparada por el macrismo”, afirmó en un comunicado el Frente por el Trabajo y la Dignidad Milagro Sala, formado por una quincena de federaciones, movimientos, frentes y coordinadoras laborales y barriales de Capital Federal, y primer y segundo cordón del conurbano bonaerense.

La marcha bautizada “Por una Navidad sin hambre y con trabajo”, que tendrá lugar a partir de las 12 hs desde el Cabildo, en el corazón de Buenos Aires, se propone visibilizar “el recrudecimiento de los padeceres de nuestro pueblo y no es fruto de caprichos de ninguna organización popular”.

LA MARCHA SE HARÁ A LAS 12 CON LA CONSIGNA “POR UNA NAVIDAD SIN HAMBRE Y CON TRABAJO”, PARA VISIBILIZAR “EL RECRUDECIMIENTO DE LOS PADECERES DE NUESTRO PUEBLO”.

“Nos movilizaremos al Ministerio de Economía para pedir que Prat-Gay nos atienda y luego al Ministerio de Desarrollo Social exigiendo una reunión con la ministra Carolina Stanley”, adelantaron los organizadores de esta marcha que también fue convocada en Misiones, Chaco, Santa Fe y Córdoba, entre otros puntos del país.

Entre las organizaciones convocantes figuran el Movimiento Nacional de Trabajadores Autogestionados (MNTA), Organización Barrial Túpac Amaru, FETRAES, CTD Aníbal Verón, MPR Quebracho, Corriente Patria Justa, Militancia Popular, Movimiento Germán Abdala CTA, Federación La Central CTA, Frente de Desocupados, Agrupación Villera Piquetera, Coordinadora Barrial Argentina Resiste, Unión Nacional de Clubes de Barrio, Movimiento Nacional Compromiso Social (MNCS) y Federación Tierra y Vivienda (FTV).

La marcha se produce casi una semana después de que diversas organizaciones de la economía popular, como la CTEP, el Mocase, Los Pibes de la Boca, el Movimiento Evita, La Dignidad, Barrios de Pie, La Poderosa, la Corriente Clasista y Combativa (CCC), firmaran un acta-acuerdo con Stanley y con su par de Trabajo, Jorge Triacca, para recibir respaldo financiero del Gobierno de Macri a cambio de comprometerse a evitar “situaciones conflictivas” en las calles al acercarse las Fiestas Navideñas.

Ese acuerdo evitó una derrota del oficialismo en el Congreso, donde estaba a punto de salir adelante la Ley de Emergencia Social.

Los movimientos kirchneristas y la izquierda trotskista no fueron al convite, explicaba el domingo en Página/12 el periodista Horacio Verbitsky, antes de asegurar que “del millón de puestos de trabajo a crear (NdR: como pedían varias organizaciones firmantes) sólo quedó el número, pero de canastas navideñas. El punto final del acuerdo expresa que para colaborar ‘a la conciliación aquí alcanzada’ las organizaciones ‘se abstendrán de cualquier situación conflictiva, cualquiera sea su naturaleza’”.

“Nos preocupa que a pesar del maquillaje oficial de supuestas mesas de diálogo, se excluya representaciones populares con discriminaciones arbitrarias, mientras se tomaron y toman presurosamente medidas a favor de los más ricos y contrarias a la mayoría del pueblo argentino bajo excusas de sinceramiento conduciéndonos con viejas recetas neoliberales a nuevas crisis que pagamos y pagaremos los trabajadores”, afirmó el Frente por el Trabajo y la Dignidad en su comunicado.

En diálogo con Contexto, Montes, que integra la Federación de Trabajadores por la Economía Social,  aseguró: “Somos respetuosos de las decisiones de otras organizaciones, lo cual no implica estar de acuerdo. Entendemos que no le podemos otorgar una paz social a un Gobierno que tiene un proyecto económico y político de destrucción del empleo, del aparato productivo, de un Estado que favorece a los sectores concentrados del poder”.

“NO LE PODEMOS OTORGAR UNA PAZ SOCIAL A UN GOBIERNO QUE TIENE UN PROYECTO ECONÓMICO Y POLÍTICO DE DESTRUCCIÓN DEL EMPLEO, DEL APARATO PRODUCTIVO, DE UN ESTADO QUE FAVORECE A LOS SECTORES CONCENTRADOS DEL PODER”, afirmó MONTES.

“Tenemos una diferencia con el Gobierno que es una diferencia sobre el proyecto de país”, sostuvo Montes, dirigente y trabajador de Gráfica Patricios, una empresa recuperada en 2003, que cuenta con sesenta trabajadores. Su situación es una muestra más de la política de ajuste despiadada que aplicaron sin miramientos Macri y de los ministros de Cambiemos.

“El tarifazo nuestro fue que pasamos de pagar 25.000 pesos de luz por mes a pagar 140.000 pesos”, sostuvo Montes, antes de precisar que en la imprenta La Ley, también de Avellaneda, hay veintidós despedidos; en la Curtiembre Espósito “hay cien compañeros en la puerta hace tres meses porque la patronal huyó”, subrayó para poner aún más en evidencia la crisis social que viene provocando el macrismo.

“Vienen a destruir empleo y prevemos que el año que viene será de mayor conflictividad. Va a haber una profundización de esta política”, advirtió, crítico con las organizaciones que firmaron el acta-acuerdo con Macri, “representan a un sector, a un sector de la economía popular”.

“El acta es bien clara: firman que le mantienen la paz social al Gobierno. Nosotros no estamos de acuerdo porque el problema no es una cuestión de la Navidad con o sin paz social, tiene que ver con un proyecto de país”.

Montes sostuvo que “hay otro país que es posible y es el que vivimos en la última década con los Gobiernos de Néstor y Cristina (Kirchner), que pusieron a los más postergados en el centro de la escena. Fueron tres Gobiernos que crearon seis millones de puestos de trabajo”.

“Entendemos que hay sectores que han vuelto a caer en la postergación y que se le conculcan derechos, pero eso no significa firmar una paz social con un Gobierno neoliberal”, concluyó el dirigente gráfico.