Por Roberto Álvarez Mur

Un nuevo hecho de violencia machista tuvo lugar ayer en la zona platense de 27 y 60, cuando Macarena, de veintiséis años, fue agredida de manera física y verbal por un remisero que la acusaba de “no haberle pagado”. El hombre empujó, golpeó e insultó a la joven y luego la amenazó de muerte tras aducir que “sabía su nombre y dónde vivía”.

“Tengo un acuerdo de servicio de mensajería con la agencia de remís platense Horizonte, por el cual me llega un auto periódicamente. Yo abono el saldo que cuesta el servicio con la remisería”, dijo Macarena a Contexto respecto del hecho que tuvo  lugar ayer en la puerta de su domicilio a las diez de la mañana.

“Viene esta persona a reclamarme que yo no le pagué. Se armó una discusión sobre el tema y en un momento me agarra del brazo derecho y me arrincona contra la pared. Y ahí empieza a gritarme y empujarme”. Macarena comenzó a gritar pidiendo el auxilio de sus vecinos o de las autoridades del colegio frente a su casa.

Al escuchar los gritos, desde dentro de la casa de Macarena salió su compañera a ver qué estaba pasando. El chofer comenzó a insultarla a ella también.

Los vecinos comenzaron a darle plata al conductor para, de alguna forma, resolver el problema de manera inmediata. “Sin subirse al remís, siguió insultándonos y amenazándonos. Y nos dijo que nos iba a meter un tiro en la cabeza, que ya sabía donde vivíamos”. Antes de retirarse, el hombre levantó un fierro de la vereda y lo señaló diciéndole a Macarena y su compañera que iba a “rompérselo en la cabeza”.

“Nos sorprendió que reaccione de esa manera”, indicaron a Contexto desde la agencia de remís Horizonte, donde identificaron al chofer como Sergio Méndez Martínez, quien trabajaba en el lugar desde hacía cuatro años. La empresa indicó que, en tanto fueron notificados del hecho, despidieron a Méndez Martínez.

Según dijo Macarena, desde la remisería le habían indicado que el chofer iba a ser suspendido por dos días y luego echado. La denuncia está hecha en la fiscalía correspondiente a Betina Lacki, y fue acompañada por el Colectivo Mala Junta del campo político Patria Grande, espacio en el que la joven participa.

“Es importante que estos hechos salgan a la luz, porque no es la primera vez que un taxista o un remisero acosa o se violenta contra las mujeres. Por eso, esto también debería ser un llamado de atención a todas las mujeres que han sufrido algo similar, para que puedan hablar y puedan denunciar, porque es la única manera que tenemos de protegernos entre nosotras”, expresó Macarena.