Día Nacional del Afroargentino: los tambores resonaron entre el silencio oficial

Día Nacional del Afroargentino: los tambores resonaron entre el silencio oficial

Músicos y docentes platenses e invitados de la comunidad afro en la Argentina y el maestro congoleño Thobos Lubamba, fueron unos de los pocos en celebrar este Día y recordar una historia ocultada durante siglos en un concierto-taller que reivindicó el aula como “espacio de resistencia”.

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Por Gabriela Calotti

Desde 2013, el 8 de noviembre es el Día Nacional de las/los Afroargentinas/os y de la Cultura Afro, establecido por la Ley 26.582. Quizá por ser reciente, pocos conocen esta fecha, y mucho menos los funcionarios del Gobierno de Mauricio Macri que se lamentan por la independencia de la metrópoli española y ni se les cruza por la cabeza hablar de los tres siglos y medio de silencio sobre la esclavitud y la trata en estas tierras en tiempos de la colonia, allá por fines del siglo XVI.

En el marco del proyecto “Afroargentina en el Aula”, impulsado por la Cátedra libre de estudios afroargentinos y afroamericanos que llevan adelante los docentes Augusto Pérez Guarnieri, baterista y percusionista, y Pablo Cirio, antropólogo especializado en música, alumnos de 3ºB del Liceo Victor Mercante participaron el martes junto al maestro congoleño Thobos Lubamba y dos integrantes de la Asociación Misibamba, María Elena Lamadrid y Gloria Garay, de un concierto-taller en el salón de actos de esa escuela secundaria platense donde resonaron los tambores al ritmo del candombe.

“Se suponía que todas las escuelas debían celebrar esta fecha, el 8 de noviembre, para generar espacios de visibilización de la cultura africana”, aseguró Pérez Guarnieri antes de dar paso a un concierto inusual donde los sonidos de tambores verdaderos y de baldes de pintura convertidos en tambores, más un dialecto africano, se fueron apoderando del auditorio.

“Hay formas de sonorizar la historia. No todo es imagen”, dijo Cirio al iniciar el encuentro mientras sacudía cascabeles envueltos en una tela. “Estos cascabeles son especiales, están hablando”, agregó antes de mostrar tres argollas de hierro de diferentes diámetros con tres o cuatro cascabeles soldados que eran, ni más ni menos, los objetos de tortura y delación que les ponían las familias ricas de Buenos Aires a los esclavos africanos que trabajaban en sus casas, en sus fincas.

“Estos cascabeles son originales, del 1700. Se usaron en Buenos Aires y se los ponían en los tobillos o en las muñecas porque los amos tenían miedo de que sus esclavos se escaparan. Se los ponían de por vida y a la fuerza”, explicó mientras empezaba a enseñar a la mitad del auditorio una canción en un dialecto africano antiguo que aprendieron muchos afroargentinos.

El censo de Vertiz de 1778 estimó que en varias provincias del norte más del 50% de la población era negra, y se registraron otros altos porcentajes en el resto del territorio nacional. Según el último censo nacional de población de 2010, en Argentina hay 149.493 personas que se autoidentificaron como afrodescendientes, y el 92% son afroargentinos/as.

en Argentina hay 149.493 personas que se autoidentificaron como afrodescendientes, y el 92% son afroargentinos/as.

“Estos cascabeles cuentan la historia que en nuestro país fue silenciada durante tres siglos y medio. Es la historia del esclavismo. De los africanos reducidos a la esclavitud”, aseguró Cirio, que se refirió a los cascabeles como signo de “humillación y despojo” de la dignidad de los africanos también aquí, en el Río de la Plata.

En Argentina, las clases dominantes criollas utilizaron a cientos de miles de personas esclavizadas para el trabajo rural, doméstico y artesanal. El descenso numérico de la población afro también se debió a la decisión del poder local de usarla como carne de cañón en las guerras por la independencia. La fiebre amarilla terminó de diezmar a una población pobre y explotada.

Thobos Lubamba, el maestro del ngoma, un tambor ancestral

Con la colorida vestimenta típica del Africa negra, el maestro Thobos Lubamba, ubicado detrás de su tambor ngoma, traído de la República Democrática del Congo (ex Zaire), fue explicando la importancia del tambor como punto de encuentro y de reunión en los pueblos, en las aldeas, e intercalando palabras con sonidos. Arrancó con la “llamada” que resuena para juntar a la gente cuando ocurre algún evento.

“Represento a mi cultura y estoy aquí para presentarles a mis ancestros, que eran buenas personas”, aseguró Lubamba. A medida que sonaban los tambores, se iban sumando las chicas y los chicos de 3ºB, que le regalaron luego dos candombes porteños con el baile que mostraron allí mismo, con vestidos de fiesta en rosa y amarillo, Gloria y María Elena, quien con muchos años encima recordó a su abuelo Alexander, de quien aprendió canciones africanas que en estos años enseñó a Pérez Guarnieri y a Cirio.

“La idea es poner en práctica un verdadero diálogo a través de la cultura de esta música. Desde el hacer transmitimos estos valores. Nos sentamos alrededor de los tambores y si no nos miramos no podemos comunicar”. Pérez Guarnieri.

“La idea es poner en práctica un verdadero diálogo a través de la cultura de esta música. Desde el hacer transmitimos estos valores. Nos sentamos alrededor de los tambores y si no nos miramos no podemos comunicar”, aseguró a Contexto Pérez Guarnieri, que reivindicó el espacio logrado en esa escuela pública desde hace quince años.

“Tenemos un espacio que hay que sostener. Creo que estas aulas, estas escuelas, son espacios de resistencia en muchos sentidos”, opinó este docente y músico que dice aprender cada día de los adolescentes, que le enseñaron a salir del “adultocentrismo” limitador de muchos docentes.

Los afroargentinos reivindican la figura de María Remedios del Valle, con cuya imagen el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner acuño una moneda, en reconocimiento a su papel de heroína de la independencia a quien el general Manuel Belgrano designó como Capitana del Ejército del Norte por su coraje en el campo de batalla.

Un ejemplar de esa moneda le regalaron a Thobos Lubamba como recuerdo de este concierto en una escuela.

La Ley 26.582 fue sancionada con el espíritu de impulsar políticas públicas en este sentido. El Ministerio de Educación la incorporó, hace tres años, como una conmemoración en el calendario escolar.

Sin embargo, este 8 de noviembre pasó desapercibido por un Gobierno cuyo presidente piensa que los patriotas “deberían tener angustia de tomar la decisión de separarse de España”, según afirmó durante los actos celebrados en Tucumán por el bicentenario de la independencia, en los que estuvo el ex rey de España, Juan Carlos de Borbón.

“Para mí los tambores siempre van a seguir retumbando, pero ahora estamos en un momento en el que parece que tenemos que hacerlos sonar mucho más fuerte”, aseguró Pérez Guarnieri, mientras concluía este encuentro de reivindicación de la cultura afro en Argentina.

La raíz indígena, la europea y la africana