Por Gabriela Calotti

Los choferes de colectivos de la línea Este, que el lunes iniciaron su tercera semana de paro y que la semana pasada fueron duramente reprimidos por la Infantería bonaerense en la terminal de la línea en la ruta 11, se presentaron el martes en la Municipalidad para reunirse con el jefe comunal de Cambiemos, Julio Garro, pero este no asistió al encuentro y finalmente se reunieron con Gabriel Rouillet, responsable de la Secretaría de Planeamiento Urbano y Desarrollo Económico.

“Entramos a la Municipalidad y pensábamos que nos íbamos a reunir con Garro como nos dijeron ayer, pero nos recibió Gabriel Rouillet. Garro no se mostró”, explicó a Contexto Ezequiel Carone, delegado de los choferes en conflicto, que no ocultó su decepción por lo ocurrido dentro de la sede municipal.

“nos íbamos a reunir con Garro como nos dijeron ayer, pero nos recibió Gabriel Rouillet. Garro no se mostró”. Ezequiel Carone, delegado.

“Fue como contar todo de vuelta, porque nos dijo que no estaba enterado de nada. Le mostramos los videos de la represión y abría los ojos como si no supiera nada”, relató todavía sorprendido este chofer de la línea Este.

El paro que llevan adelante por tercera semana consecutiva los choferes de la línea Este y 520, que según fuentes gremiales están siendo reemplazados por conductores que traen de afuera y que en algunos casos tienen el registro de conducir vencido, alcanzó una importante repercusión mediática a nivel nacional.

El pasado viernes, por ejemplo, varios de los trabajadores estuvieron presentes en el programa Minuto 1 del canal de noticias C5N, que emitió imágenes de la represión y testimonios de los propios trabajadores.

El funcionario municipal “nos dijo que hablaría con la patronal”, sostuvo el mismo delegado, antes de rechazar la actitud de las autoridades de Cambiemos porque “Garro no nos atiende y nos van filtrando”.

Carone sostuvo que los trabajadores “mantenemos la medida de fuerza” por la reincorporación de los dieciséis trabajadores despedidos, y la precarización de las condiciones de trabajo en esa empresa donde no cobran las horas extras, son sometidos a maltrato laboral, trabajan dieciséis horas por día y cobran los feriados en negro.

los trabajadores “mantenemos la medida de fuerza” por la reincorporación de los dieciséis trabajadores despedidos, y por la precarización de las condiciones de trabajo en esa empresa.

La semana pasada, los choferes en conflicto, unos 240 de las líneas Este y 520, ambas de color amarillo, habían solicitado una reunión con el intendente de Cambiemos, Julio Garro, “para que sepa verdaderamente en qué consiste el tema y para llegar a una solución”, había afirmado Fabián Ayala, uno de los delegados despedido.

El lunes, representantes de la empresa Unión Platense, del ex chofer y ahora empresario Osmar Corbelli, ofrecieron reincorporar a once de los dieciséis despedidos, excluyendo una vez más a los cinco delegados que renunciaron a la Unión Tranviarios Automotor (UTA) para formar su propia lista.

Durante la reunión celebrada en el Tribunal de Trabajo Nº 1, de la que participó el titular de la UTA seccional La Plata, Oscar Pedroza, la empresa advirtió que descontará los días de huelga del salario, medida que los choferes rechazaron de plano.

En el marco de la intensa movilización de los choferes para visibilizar su conflicto, el lunes protestaron frente a la Municipalidad platense donde no los recibió ningún funcionario del Gobierno de Garro pero sí concejales del bloque Frente para la Victoria-PJ, entre estos, Gabriel Bruera, quien propuso crear una comisión de seguimiento del conflicto que aporte en la búsqueda de soluciones inmediatas.

“Queremos saber si la empresa está cumpliendo con los términos de la concesión, porque el expediente original exige claramente el mantenimiento de las fuentes laborales”, afirmó Bruera.

“Queremos saber si la empresa está cumpliendo con los términos de la concesión, porque el expediente original exige claramente el mantenimiento de las fuentes laborales”. Gabriel Bruera, concejal FPV-pj.

La semana pasada, los choferes se concentraron en el centro de la ciudad convocados por la agrupación El Bondi, creada para representar los derechos laborales de los choferes fuera de la poderosa UTA que dirige Roberto Fernández a nivel nacional, luego de que el Ministerio de Trabajo provincial se lavara las manos y se negara a intervenir en el conflicto tras desconocer la representatividad de los choferes por no pertenecer a la UTA.

Los choferes se mantienen firmes en su reclamo de reincorporación de todos los despedidos. Además, reclaman una mejora en las condiciones de trabajo y el derecho a convertirse en delegados sin formar parte obligatoriamente de la UTA.

El conflicto comenzó luego de que los choferes formaran la agrupación El Bondi para enfrentar la creciente precarización laboral que los afecta desde que Corbelli sumó la línea Este –que pertenecía a la Empresa Línea 7– a su monopolio de líneas urbanas e interurbanas –202, 214, 273, 290, 411, 418, 418, 520, Norte y Sur–, gracias a una ordenanza impulsada por Garro.

Los concejales del FpV Nacional y Popular, único espacio que no votó la ordenanza que posibilitó que Corbelli se quedara con la Este, exigieron en la última sesión un pedido de informe para que la empresa dé cuenta de las inversiones y cumpla con el contrato que pactó con el intendente de Cambiemos, quien promovió el traspaso de la Este a Unión Platense asegurando que no habría despidos.