Por Leandro Gianello

El cambio de nombre sólo sería un segundo paso luego del desmantelamiento del lugar, ya que la idea original del macrismo es resignificar totalmente el espacio de hermandad latinoamericanista que Cristina Kirchner inauguró en 2011 bajo la órbita de la Secretaría de Presidencia, y que ahora pertenece a la Secretaría de Cultura y Creatividad de la cartera encabezada por Pablo Avelluto.

Nacido como un lugar de promoción de la integración de los pueblos latinoamericanos en términos culturales, políticos, económicos y sociales, y para constituir un espacio especial para la juventud, el otrora lugar bautizado con el nombre del ex presidente pasará a llamarse Casa Creativa del Sur.

Según el macrismo, el edificio, al que también le borrarán el mural en el que figuraban el ex presidente Néstor y Cristina Kirchner, Evo Morales, Rafael Correa, Lula da Silva, Fidel Castro y Hugo Chávez, será un nuevo espacio abierto al público para “potenciar iniciativas creativas”.

La casona de estilo francés, ubicada sobre la calle Pellegrini de la ciudad de Buenos Aires, sigue luciendo en el dintel de su frontis el nombre original, pero en los últimos días puede apreciarse un andamio cubierto con mediasombra en el lugar en donde estaba el mural de los presidentes latinoamericanistas.

“es la visibilización del giro en cuanto a la política de vinculación e integración con los países de la región.”

Consultado por Contexto, Pablo Vilas, ex director de la Casa Patria Grande, explicó que el cierre y el consecuente renombramiento del lugar “es la visibilización del giro en cuanto a la política de vinculación e integración con los países de la región” que el Gobierno actual está aplicando.

“Ellos creen (el Gobierno nacional) que cambiar el nombre o desorientar sobre el funcionamiento del espacio implica borrar sin consecuencias el legado político latinoamericanista que impulsaron constantemente los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner”, agregó Vilas.

La Casa, dice su ex director, “era la institucionalización y la jerarquización de un proyecto integrador de la Patria Grande tal cual fue soñada por los grandes próceres libertadores de América, y pensar que con esta acción van a detener lo proyectado por ellos es un error”.

Por otra parte, no es cierta la afirmación del Gobierno actual indicando que el lugar estaba casi vacío y sin actividad, ya que ahí se llevaban a cabo muchos cursos y encuentros con líderes de la región de manera constante.

“Intentan destruir y detener la construcción política del proyecto latinoamericanista.”

“Intentan destruir y detener la construcción política del proyecto latinoamericanista”, continúa Vilas, a través de la supresión ideológica y cultural de un lugar que se fundó mediante convenios bajo la órbita de la Secretaría de Presidencia y tratados internacionales.

Sin ir más lejos, “en la Casa Patria Grande todavía funciona el Centro de Estudios Estratégicos de la Unasur, elegido por unanimidad por los países que componen el organismo, pero aún no se sabe qué van a hacer con esas oficinas”, manifestó Vilas, y eso habla a las claras de cuánto le importan al macrismo las relaciones con los países hermanos.

El que ahora se transformará como por arte de magia en una especie de “laboratorio de innovación, cultura y creatividad”, según el Gobierno, nació originalmente para “promover actividades de carácter permanente destinadas a la instalación a nivel nacional e internacional como un referente en materia de integración en la región”, una premisa que la actual gestión de Avelluto desconoce.