Por José Welschinger Lascano

Tras conocerse el proyecto de presupuesto elaborado por el Poder Ejecutivo para 2017, la comunidad científica se mostró profundamente alarmada ante la reducción de los fondos destinados a la investigación y la tecnología. Según trascendió en los últimos días, el recorte propuesto por el presidente Mauricio Macri está estimado en 700 millones de dólares, una cifra que representa un recorte anual aproximado del 15% para todo el sector.

Al conocerse la noticia, la comunidad de investigadores argentinos manifestó su repudio y en pocos días recibió un fuerte respaldo por parte de la ciudadanía. Un documento preparado esta semana por los investigadores de la Universidad de Buenos Aires, que recolecta firmas para demostrar la disconformidad social frente a la medida, ya ha conseguido más de 25.000 adhesiones.

Además de proponer su reducción, Macri intenta avanzar con una profunda transformación interna de la distribución del presupuesto, aumentando los fondos para la administración y reduciendo la masa de dinero destinada a la investigación concreta.

En un análisis detallado acerca de las modificaciones en la asignación del presupuesto, el físico Jorge Luis Aliaga detecta que el proyecto de presupuesto 2017 propone un desvío masivo de fondos hacia el pago de la deuda externa.

En representación de su sector, el físico e investigador Juan Pablo Paz, condecorado como científico del año en 2014 por la Presidenta Cristina Kirchner, expresó a Radio Universidad de La Plata su descontento respecto de toda la situación. “Principalmente nos preocupa la posibilidad de un nuevo éxodo científico, especialmente después de un período que nos tuvo a todos bastante ilusionados”.

“Esta sería la primera caída del presupuesto después de más de una década, en la que pasó de ser del 0.4% del PBI, a más del 0.75% del PBI. Agreguemos, además, que fue una década en la que el Producto Bruto Interno creció mucho”.

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Fuente: https://storify.com/jaliaga/recortes-en-proyecto-de-presupuesto-2017 (click para ampliar)

Según comentó el físico, los investigadores argentinos se encuentran en estos días muy preocupados, porque, a pesar de las promesas de campaña, en las que se dijo que el presupuesto para ciencia y tecnología se iba a ir para arriba, lo que se está viendo en este primer proyecto de presupuesto es un recorte muy significativo de la inversión.

“En este año, el Gobierno propone que la participación de ciencia y tecnología en el presupuesto nacional se reduzca”, sintetizó Paz. Y explicó: “Básicamente, estamos hablando de una reducción del 15% en un solo año. Esto afecta a todos los organismos que integran el rubro de Ciencia y Técnica, junto a todos los organismos descentralizados que componen la institución científica nacional”. Varios de esos organismos, además, tienen relación directa con la producción industrial nacional, lo que supone otro factor desalentador para las perspectivas de este sector hacia 2017.

“Es una reducción del 15% en un año. Esto afecta a todos los organismos que integran el rubro de Ciencia y Técnica que componen la institución científica nacional.”

Ante este planteo del Gobierno, los investigadores planean organizar un reclamo general que represente a todo el sector. “Se prevén movilizaciones –adelantó Paz– y el impulso de este reclamo ante distintas cámaras del Congreso y el Senado”. Para el científico y catedrático, en ningún caso se trata de un reclamo corporativo, ya que, más allá de que los investigadores quieran poder dedicarse a trabajar en su país de aquello que eligieron, invertir en ciencia y tecnología es principalmente apostar por un modelo de país que apunta al desarrollo económico soberano, algo que se relaciona directamente con la búsqueda del bienestar social.

A las puertas de un nuevo éxodo

En la última década, gracias a distintas políticas públicas, más de 1.200 científicos regresaron al país. Sin embargo, ante la posibilidad de la desaparición del Estado como promotor del desarrollo científico, se teme que el escenario pueda volver a invertirse.

“Hoy, aquellos investigadores están trabajando aquí porque tienen la voluntad de que la Argentina salga para adelante; pero ese proceso, que se encontraba en continuidad, este año parece haberse suspendido”, explicó Paz.

El físico sostuvo que este no es sólo el temor interno de la comunidad ante esta situación, sino además su percepción, aunque esa sensación no se pueda respaldar con estadísticas, ya que actualmente no hay datos oficiales al respecto.

“En todo caso, la repatriación de científicos está paralizada, y nuestra preocupación es que el flujo migratorio se revierta, que nuevamente los investigadores elijan irse del país para poder trabajar en su área específica”.

“la repatriación de científicos está paralizada, y nuestra preocupación es que el flujo migratorio se revierta, que nuevamente los investigadores elijan irse del país.”

Entre los motivos que alientan a la comunidad a preocuparse en este sentido no se encuentra sólo el recorte presupuestario, sino también la despreocupación de Cambiemos respecto de las áreas de investigación en las que el país comenzaba a incursionar. “Si la salida que propone el Gobierno, que es lo que se escucha, consiste en la capacidad individual de captar la atención de una empresa para venderle sus conocimientos, entonces el éxodo no va a demorar mucho tiempo en reanudarse”. Y sentenció: “El Estado no puede abandonar su rol en lo que hace al desarrollo en la investigación científica”.

Según consideró el científico, esta decisión de Macri es parte de un proyecto político que consiste en regresar hacia un modelo en el que los argentinos sólo debemos dedicarnos a aquellas áreas en las que somos naturalmente competitivos, como es el caso del agro. “La idea es transformarnos en el supermercado del mundo –comentó Paz–, y no apostar al desarrollo de industrias clave que nos permiten competir en nuevos terrenos, como sucedió con la producción de los satélites”.

Dentro de este terreno, el investigador explicó que las medidas adoptadas por el actual Presidente apuntan hacia la desprotección de la industria satelital argentina, y a facilitarle la competencia a los extranjeros.

“Esta industria existe, estaba funcionando, y dentro de algunas décadas podría estar ocupando un lugar central dentro de un campo sumamente globalizado y generar riqueza para el pueblo argentino”. A su vez, el profesor de física por la UBA comentó que tampoco se está impulsando la investigación en tecnologías del petróleo, otro ámbito clave que tiene que ver con el futuro desarrollo económico del país.

“En el caso de la ciencia, las cosas se venían haciendo bien”, concluyó Juan Pablo Paz: “Y más allá de la continuidad de ciertas autoridades, y de otros maquillajes, lo que nos ha propuesto el Poder Ejecutivo es un ajuste”.