Por Leandro Gianello

Ex autoridades del Instituto Nacional de Formación Docente (INFoD) y estudiantes terciarios repudiaron las declaraciones de la actual directora del Instituto, Cecilia Veleda, quien expresó ante la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados que la cantidad de centros de formación docente actual no garantiza la calidad educativa.

En su alocución, Veleda indicó que “existe preocupación por el aumento en la cantidad” y que los institutos más alejados de los grandes centros urbanos ofrecen una formación de mala calidad, lo cual genera “círculos de pobreza”, una caracterización que desde la concepción de ampliación de derechos apoyada por Estudiantes Terciarios Organizados no atenta contra la calidad, ya que no conciben a esta última y a la inclusión de forma separadas.

Asimismo, los estudiantes terciarios, ante las declaraciones de la actual directora del INFoD, sostuvieron en un documento difundido ayer que “el ejercicio efectivo del derecho a la educación en cualquier parte de nuestra patria jamás genera circuitos de pobreza”.

La otra línea de conflicto es aun más compleja, ya que contempla el funcionamiento mismo del organismo rector de las políticas públicas en materia de formación de los docentes argentinos, en el cual, según la gestión anterior, “se multiplican las decisiones de la actual conducción que contradicen abiertamente nueve años de un intenso y complejo trabajo político y técnico, de alcance federal”.

Verónica Piovani, ex directora del Instituto y docente, explicó a Contexto que estas acciones “vienen de la mano del vaciamiento y la desfinanciación del INFoD y no son ajenas al proyecto educativo del Gobierno nacional para desbaratar acciones que se venían desarrollando” en el plano educativo y formativo.

estas acciones “vienen de la mano del vaciamiento y la desfinanciación del INFoD y no son ajenas al proyecto educativo del gobierno nacional para desbaratar acciones que se venían desarrollando”.

En este sentido, la aprobación del proyecto de ley de Políticas para el Fortalecimiento de la Formación Docente presentado el año pasado por el diputado Eduardo Aguilar, bajo otra contingencia política, “se resignifica completamente”, agregó Piovani, y es ahora la piedra angular en la que se apoya el macrismo para “achicar” el sistema.

En otras palabras, el proyecto que se pensó en el marco de una continuidad de gestión y que impulsa “una política curricular federal que garantice lineamientos básicos para todo el país” puede ahora transformarse en un arma de doble filo en manos de un Gobierno de corte neoliberal y poco amigo de la presencia estatal.

Por otro lado, las declaraciones de Veleda en el Congreso sobre los centros de formación “más alejados del obelisco suponen una concepción discriminativa que opone calidad con inclusión”, manifestó Piovani.

“Para el Gobierno nacional, se trata sólo de un aspecto rentable” que indica que los institutos del interior son descartables y por ende “la solución planteada no es apuntalarlos sino cerrarlos. Es una lógica inversa a la nuestra, que siempre fue acompañar y jerarquizar la educación y la capacitación, concluyó la ex directora del INFoD.

El mismo tono de denuncia es compartido por un comunicado emitido por ex directivos del INFoD, que advierte “con asombro y preocupación que la valoración positiva que se declara públicamente sobre las ‘políticas heredadas’ para el sector se desdibuja/desmiente en los hechos”.

“Pareciera que esta nueva racionalidad de gestión no reconoce en el hacer del INFoD la presencia de un Estado activo”, es más: “paraliza o se sustituye lo construido, el trabajo de los equipos técnicos existentes y la continuidad de líneas de acción”, manifestaron en el texto.

El comunicado emitido por los ex directivos del Instituto entre 2007 y 2015 advierte que “la urgencia de diferenciarse de la tan mentada ‘pesada herencia’” no debe permitir “que las lógicas de un supuesto ordenamiento basado en el achicamiento de las tareas y responsabilidades del Estado sean las prioridades de la conducción que ejercen en el INFoD”.

“Construir sobre lo construido no es igual a desarmar para volver a construir. No es lo mismo”, concluye el texto, insistiendo en que la premisa debe ser “gobernar responsablemente en el marco de una política pública”.