Por Gabriela Calotti

“El modelo que impulsa Macri, el modelo médico hegemónico que se nos viene, es que nos quieren vender el acceso a la salud”, sostuvo el ex ministro de Salud de la Nación, Daniel Gollán, durante una charla que brindó esta semana bajo el título “Salud vs. Mercado”.

Ante más de un centenar de personas, muchas de ellas trabajadores de la salud municipales y provinciales reunidos en la Casa de la Cultura de Ensenada, Gollán sostuvo que “el modelo que viene es la Cobertura Universal de Salud” que impulsa el gobierno de Cambiemos y que no es otra cosa que recortar el acceso a la salud pública y “apoderarse del bolsillo de la comunidad”.

“Nos dicen que nos van a dar un carnecito, pero es lo mismo que se hace en Argentina desde Ramón Carrillo con el DNI”, para poder atenderse en los hospitales y centros de salud públicos.

Según Gollán “la gran diferencia es que ellos van a ofrecer una canasta básica de prestaciones y van a formalizar las limitaciones”, es decir, todo lo que exceda un número fijo de prestaciones por año, por ejemplo, “cada uno deberá pagarlo de su bolsillo”.

¿Qué significa esto? Que si hasta ahora a cualquier persona que se atiende en un hospital público se le hacen las radiografías necesarias en el caso de una intervención quirúrgica tras una fractura de cadera a raíz de un accidente de tránsito, cuando esté en marcha la Cobertura Universal se estipulará una determinada cantidad de placas gratuitas… El resto las tendrá que pagar el paciente.

El asunto es que “cuando tenés un hijo enfermo o vos estás enfermo, gastás lo que no tenés”, sostuvo Gollán, quien tras dejar su cargo a fines de 2015 volvió al Hospital de Lanús y actualmente es el responsable de Salud del Instituto Patria.

“La salud es un derecho inalienable pero a partir de ahora te van a decir que es un bien al que podés acceder en función del mercado. El Estado sólo acudirá como una limosna, una dádiva”, aseguró Gollán, discípulo del sanitarista Floreal Ferrara, ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires en 1973 y 1987.

Pese al bombardeo de los medios y la forma en que es denostada la salud pública, al igual que la educación pública, el ex ministro recordó que los 107.000 accidentes de tránsito que se producen cada año en el país reciben la primera atención, que es la más delicada, en los hospitales públicos y que más de la mitad de los 730.000 partos anuales se producen en la salud pública.

“En los hospitales públicos atendemos un 20% más de lo que deberíamos atender y estamos atendiendo al 53% de la población, sin contar con que subsidiamos a las obras sociales y a las prepagas”, puntualizó.

La salud como negocio

“Cada vez es más concentrado y reducido el grupo de quienes deciden qué es la salud y quiénes acceden a ella”, sostuvo, antes de asegurar que esta “construcción de sentido” en materia de salud es “hacernos creer que si me duele algo trato el síntoma y sigo trabajando”.

“Detrás de esto hay una enorme cantidad de intereses: no nos quieren sanos, nos quieren con enfermedades crónicas” pues “ése es el negocio de las farmacéuticas y no la prevención, que no es negocio para quienes quieren vender medicamentos”, afirmó.

En Argentina “hay cinco empresas del complejo médico–industrial–farmacéutico manejadas a su vez por fondos buitres como Paul Singer, que se quedan con el 75% del negocio de la salud a costa de la salud del pueblo”, sostuvo.

Al referirse a la ausencia cada vez más notoria del Estado en materia de salud, Gollán advirtió que “Cambiemos no está distribuyendo ni preservativos”. En la sanidad pública se está viendo un crecimiento de los partos prematuros o de dermatitis en los bebés porque a raíz de la subida de precios las familias humildes nos les pueden cambiar tantas veces los pañales.

Según el análisis de Gollán “estamos asistiendo a la pérdida de calidad de la salud y vemos cómo se va retirando el Estado” con la baja de programas sanitarios, como el Remediar, un exitoso programa lanzado por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, que según el ex ministro concluirá a fin de año y que ha beneficiado a 15 millones de personas.

El ex ministro anunció la creación del Observatorio Nacional de Salud en el marco del Instituto Patria a invitó a los trabajadores de la salud a sumarse en las mesas de discusión. “Tenemos que acelerar los tiempos porque nos van a dejar tierra arrasada”, alertó.

Acompañado por el intendente de Ensenada, Mario Secco y por el secretario de Salud del Municipio, Omar Reza, Gollán advirtió sobre la “canibalización del sistema de salud” que alientan el actual gobierno nacional, provincial y localidades allegadas a Cambiemos como Pilar.

En ese partido, dirigido por el oficialismo, “hay carteles donde indican que si no tenés allí el domicilio no te atienden” en el hospital público. “Esto es producto del individualismo que fomentan y del modelo neoliberal”, aseguró.

“Esperemos poder corregir esto con la protesta, la movilización y el voto democrático”, sostuvo Gollán, antes de anunciar un encuentro nacional de salud para fines de noviembre en el marco de un gran Frente Ciudadano para que “la salud vuelva a ser un derecho”.