Por Héctor Bernardo

Las intenciones de la canciller argentina, Susana Malcorra, de transformarse en la nueva secretaria general de la Organización de Naciones Unidas (ONU) quedaron frustradas al concretarse la elección del ex primer ministro portugués, Antonio Guterres. A pesar de su esfuerzo y concesiones con el Reino Unido, la diplomática argentina no sólo sumó rechazos internacionales, sino también en el ámbito local.

Malcorra fue señalada en más de una ocasión como una funcionaria que respondía más a los intereses norteamericanos que a los argentinos. A ello se sumó que organismos de derechos humanos agrupados en el Comité por la Libertad de Milagro Sala rechazaban su postulación, ya que aseguraban que “no puede un funcionario que tiene presos políticos aspirar a un puesto en Naciones Unidas”.

Una de las integrantes del Comité, la secretaria de Género e Igualdad de Oportunidades de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), Estela Díaz, aseguró que “aquí se está planteando la candidatura de una canciller en un país donde hay presos políticos. Si bien estos presos políticos están en la provincia de Jujuy, entendemos que hay una responsabilidad del Gobierno nacional. De hecho, la misma canciller Malcorra ha tenido que responder ante los organismos internacionales de derechos humanos sobre estas irregularidades que se están cometiendo en Jujuy. Por eso, desde el Comité vimos con satisfacción que no salga esta candidatura”.

“ADEMÁS, CREEMOS QUE MALCORRA NO ES UNA PERSONA QUE ESTÉ LIGADA A LOS INTERESES DE ARGENTINA, SINO QUE RESPONDE AL APOYO EXPRESO QUE LE DA ESTADOS UNIDOS. ESOS INTERESES, SIEMPRE QUE AVANZARON EN ARGENTINA Y EN LA REGIÓN, HAN CONFRONTADO CON LOS DE LAS MAYORÍAS POPULARES. HAN ACOMPAÑANDO PROCESOS DE VULNERACIÓN DE DERECHOS, A LAS DICTADURAS Y EL SAQUEO ECONÓMICO DE NUESTROS PAÍSES.”

“Además, creemos que Malcorra no es una persona que esté ligada a los intereses de Argentina, sino que responde al apoyo expreso que le da Estados Unidos. Esos intereses, siempre que avanzaron en Argentina y en la región, han confrontado con los de las mayorías populares. Han acompañando procesos de vulneración de derechos, a las dictaduras y el saqueo económico de nuestros países”, aseguró.

La dirigente remarcó que “desde el Comité le estamos pidiendo al Gobierno nacional, a la Secretaría de Derechos Humanos y al Ministerio de Justicia que den cuenta de lo que sucede en Jujuy, y no tenemos respuesta. El ordenamiento jurídico de Argentina señala que es el Estado nacional el que debe responder ante organismos internacionales, como el Comité de Derechos Humano de la ONU y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Los tratados internacionales de derechos humanos y el ordenamiento jurídico vigente así lo señalan”.

“AQUÍ HAY DERECHOS POR LOS QUE EL ESTADO NACIONAL DEBE VELAR Y NO LO ESTÁ HACIENDO. EN EL CASO DE MILAGRO SALA, HAY UN CLARO ABUSO DE LA PRISIÓN PREVENTIVA, POR LO QUE NO SE RESPETA UN PRINCIPIO CONSTITUCIONAL BÁSICO, QUE ES EL PRINCIPIO DE INOCENCIA.”

Por último, y en relación con el doble discurso del Gobierno de Macri, que ataca al Gobierno de Venezuela y lo acusa de tener presos políticos pero calla ante la injusta detención de Milagro Sala, Díaz aseguró: “Parte de los aspectos que nos hacen rechazar la candidatura de Malcorra es su claro alejamiento de los procesos de integración regional y el ataque explícito a un país hermano y autónomo como es Venezuela. Macri habla del caso de Leopoldo López, un hombre que cometió delitos gravísimos contra la democracia, al que se le realizó el debido proceso judicial y se lo condenó. Sin embargo, ante el caso de Milagro Sala el presidente no sólo calla, sino que premia a la provincia de Jujuy con ayuda económica y coloca al gobernador Gerardo Morales como parte de la conducción fundamental de la alianza Cambiemos. Eso demuestra que, ya sea por acción o por omisión, el Estado Nacional también es responsable de las vulneraciones de derechos que se comenten en esa provincia”.