Por Fernando M. López

En sintonía con los Gobiernos de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal, el intendente platense Julio Garro avanza con sus propias acciones y políticas tendientes a acabar con los sectores más vulnerables de la economía local, siempre en beneficio de los poderosos.

Las nuevas víctimas de la ceocracia macrista son los cerveceros artesanales, que están protegidos por la ordenanza 10.950 de 2012 y su decreto reglamentario 1.649 de 2014. Esas normas municipales tienen el objetivo de “promocionar, apoyar y difundir la producción” del sector en todo el partido de La Plata, pero el actual jefe comunal decidió desconocerlas unilateralmente.

Garro les exige ahora estar inscriptos como “Industria 1”, para lo cual deberían contar con un millón de pesos de inversión, entre otros requisitos inaccesibles para cerca del 90% del sector.

“Hay alrededor de doscientos productores en La Plata. De ellos, unos 170 se verían afectados por el incumplimiento de la ordenanza y las nuevas exigencias del Municipio. Es decir, la gran mayoría”, detalló Leonardo Correa, integrante de la Asociación de Cerveceros Artesanales Platenses (ACAP), en diálogo con Contexto.

Según estima la ACAP, cada una de estas unidades productivas es manejada, al menos, por dos familias, que a su vez dan trabajo a terceros. A esto hay que sumarle todos los empleos indirectos generados por la actividad: materias primas, insumos, fletes, gastronomía y turismo.

“Reclamamos la plena vigencia del Programa de Promoción de Producción de Cerveza Artesanal –creado por la ordenanza 10.950–, o alguna otra alternativa, porque el régimen industrial nos va a llevar a una gran retracción. Son muchas familias y empleos los que están en juego”, agregó Correa.

Los representantes de la ACAP fueron recibidos el miércoles por Florencia Saintout, concejala del Frente para la Victoria (FpV) Nacional y Popular, quien se comprometió a acompañar sus demandas.

Tras el encuentro, la edil contó que “acordamos una agenda de trabajo común para promover la producción artesanal local y pedir al Municipio la plena implementación de la ordenanza que contempla las particularidades del sector y que actualmente no está siendo aplicada”.

La Plata es uno de los polos cerveceros nacionales que viene creciendo exponencialmente desde 2011, tanto a nivel económico como cultural.

A pesar de la recesión que azota al país, producto de las políticas de ajuste del macrismo, los cerveceros platenses proyectaban hasta hace poco “un alza” de las ventas para el próximo verano, respecto del mismo período del año anterior.

Sin embargo, las decisiones de Garro llevaron al sector a una situación de riesgo, en la que las preocupaciones ya no pasan por cómo desarrollar y fortalecer la actividad, sino por cómo se la salva del hundimiento.

“Ahora la ACAP tiene la Fiesta de la Cerveza en el barrio Meridiano V, el 15 y 16 de octubre, pero con esto también estamos en problemas. Hay que tener en cuenta que, bajo la gestión de Cambiemos, se disminuyó la cantidad de eventos en los cuales pueden participar los cerveceros artesanales”, remarcó Correa.