Por Héctor Bernardo

El gobierno de Nicolás Maduro respondió las amenazas del mandatario argentino, Mauricio Macri, y el presidente de facto de Brasil, Michel Temer, quienes aseguraron que podrían expulsar a Venezuela del Mercosur.

El lunes, en una conferencia de prensa los dos mandatarios aseguraron que “Venezuela debe cumplir con los requisitos necesarios para la integración definitiva al Mercosur. Fue dado un plazo hasta diciembre para que estas medidas sean tomadas”.

Con enorme nivel de cinismo el golpista Temer, aseguró que tiene “una preocupación por la preservación de los derechos políticos y los derechos humanos en Venezuela”. En la misma línea se manifestó el presidente argentino Macri quien habló de los presos políticos en Venezuela mientras que en su país la militante Milagro Sala sigue encarcelada sin que se le haya comprobado ningún delito. Las protesta de organizaciones sociales y políticas, organismos de derechos humanos argentinos y extranjeros, e incluso del Papa Francisco, no han encontrado respuesta del mandatario argentino que dice preocuparse por los derechos humanos y la libre expresión política en Venezuela.

En respuesta el presidente de Venezuela Nicolás Maduro afirmó: “ya no pueden cuestionar la Presidencia Pro Témpore de Venezuela en el Mercosur. Ahora dicen que nos van a expulsar. ¿Expulsar a nosotros? Si nos sacan por la puerta, nos metemos por la ventana, pero del Mercosur no saca nadie a Venezuela. Venezuela es Mercosur, el corazón, la cabeza, el alma del Mercosur está aquí en la Venezuela de Bolívar”.

Mediante un comunicado oficial el gobierno venezolano afirmó que “La República Bolivariana de Venezuela, en ejercicio legítimo de la Presidencia Pro Témpore de Mercosur, rechaza las amenazas y agresiones proferidas por el Presidente de la República Argentina, Mauricio Macri, y del Presidente de facto de la República Federativa de Brasil, Michel Temer, quienes persisten en su acción para implosionar y destruir el Mercosur”.

“La Triple Alianza, conformada por los gobiernos de Argentina, Paraguay y de facto de Brasil, atenta contra la estabilidad de este bloque de integración económico, comercial y social, desestima y vulnera las potencialidades productivas de nuestros países, destruyendo las matrices sociolaborales de sus trabajadores, y afecta la proyección de este bloque en los mercados internacionales”, continúa el comunicado.

Luego agrega que “La intolerancia política e ideológica de estos gobiernos de derecha pretende atacar a la Revolución Bolivariana, a su gobierno y a su pueblo, para justificar mediante artimañas antijurídicas su proceder antidemocrático destructivo”.

El comunicado concluye: “La Presidencia Pro Témpore de Mercosur exige respeto al gobierno de facto de Brasil y al argentino, para que ajusten su comportamiento al estricto apego de los Tratados fundacionales de este organismo regional, así como al desarrollo histórico de nuestros pueblos”.

En dialogo con Contexto, el director del Instituto de Estudios de América Latina de la Central de Trabajadores Argentinos (IDEAL–CTA), Oscar Laborde, afirmó: “Temer y Macri intentan aislar a Venezuela e impiden la entrada al Mercosur de Bolivia, dos países que podrían adquirir bienes fabricados en Argentina y Brasil. Por seguir una indicación política de Estados Unidos, que tiene la intención política de desmembrar al Mercosur y debilitar esta integración regional, Macri y Temer perjudican a sus propios países”.

“La intención de estos sectores de excluir a Venezuela no es nueva. Eso ya lo vimos cuando se intentó aplicarle la Cláusula Democrática. Ahora no se le permiten ejercer, como le corresponde, la Presidencia Pro Tempore. El argumento es que no cumplió con algunas cuestiones burocráticas, sin embargo, Venezuela ya había ejercido la Presidencia Pro Tempore entre 2013 y 2014 y en ese momento no hubo ningún inconveniente”, recordó el director de IDEAL.

Por último, y en relación a las declaraciones del golpista Temer y de Macri sobre la democracia y los derechos humanos en Venezuela, Laborde aseguró: “estos sectores de la derecha se caracterizan por una hipocresía escandalosa. Hablan de ‘pobreza cero’, de los derechos humanos y del respeto a las instituciones, con un nivel de cinismo increíble. En su discurso en las Naciones Unidas, Temer habló de respetar las instituciones cuando hacía pocos días que había concretado un golpe de Estado parlamentario contra la presidenta Dilma Rousseff. Mienten de manera descarada, con el apoyo de los medios de comunicación que ya no son un instrumento del sistema sino que integrantes de él. Hay una hipocresía que linda con la provocación”.