Agua salada en Gonnet: los vecinos siguen sin respuestas

Agua salada en Gonnet: los vecinos siguen sin respuestas

Aguas Bonaerenses Sociedad Anónima continúa siendo eje de los reclamos de miles de vecinos que reciben un servicio pésimo y pagan tarifas exageradas. Las soluciones, entre asambleas y fallos judiciales, lejos de la gente.

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Por Leandro Gianello

Dos bidones de agua por día, por familia, y a retirar en la delegación municipal de Gonnet antes de las 18 horas. Por ahora, esa es la propuesta de emergencia que ABSA tiene diagramada para los vecinos de la zona, luego de que la empresa encargada de administrar el servicio en la provincia admitiera que el líquido que circula por sus cañerías contiene “cloruros” y “sólidos totales” que exceden ampliamente los límites normativos.

El área afectada se extiende desde 487 a 496 entre 15 y 2, y desde calle 2 a Centenario entre 505 y 489, en Villa Castells, un dato corroborado por las denuncias y enunciado durante la asamblea realizada ayer en la delegación de Gonnet por el titular municipal del Juzgado de Defensa del Consumidor Nº 2, Dante Rusconi.

La asamblea, en la que además estuvieron presentes la jefa del gabinete municipal, Natalia Vallejos, el director de Judiciales de la comuna y autoridades de la empresa ABSA, estuvo presenciada por casi un centenar de habitantes del barrio entremezclados con mil bidones etiquetados por la empresa.

“Estamos en una zona castigada”, indicó a Contexto Guadalupe, una vecina de Villa Castells que participa desde hace meses de las asambleas y que se acercó, una vez más, a escuchar lo que las autoridades y los referentes de la empresa tienen para decir.

“La asamblea surgió a partir de la problemática ya conocida: la presencia de residuos y químicos que hacen que la poca agua que sale de nuestras canillas sea no apta para consumo humano”, explicó Guadalupe.

“ABSA no se va a hacer cargo de la situación. Además cobra caro por el servicio y con el agua que nos da en bidones tampoco nos alcanza”, manifestó la vecina, a la que, como tantos otros, “le parece una situación por demás injusta”.

“La asamblea surgió a partir de la problemática ya conocida: la presencia de residuos y químicos que hacen que la poca agua que sale de nuestras canillas sea no apta para consumo.”

Es por eso que el reclamo vecinal pretende una diferenciación de tarifas o, directamente, una suspensión del pago, tal cual lo pidió la concejal del Frente para la Victoria Nacional y Popular Florencia Saintout, que presentó hace apenas días en el Deliberante local un pedido para que la empresa de aguas exima de impuestos a los vecinos afectados.

“El agua es salada, es intomable”, continúa Guadalupe, y los vecinos no sólo deben soportar un servicio deficiente, sino que además deben pagar muy caro por agua peligrosa para su salud.

Santiago, habitante de Gonnet, ratificó a su vecina de Villa Castells expresando que “el agua es un desastre” y que la empresa no ofreció, hasta ahora, una respuesta acorde al panorama complejo que no sólo se vive en esta parte de La Plata, sino en prácticamente todo el partido.

“Hace tres o cuatro meses que tenemos problemas” con el servicio, y ahora “veo acá los bidones que ABSA entrega, pero a los que nosotros no podemos acceder porque volvemos muy tarde de nuestros trabajos y a esa hora ya no los entregan”, agregó el vecino.

“Pero tampoco sé si tomaría de esa agua en los bidones, porque tiene una etiqueta de ABSA, y verdaderamente dudo de su origen”, expresó Santiago.

Mientras tanto, las soluciones se atrasan y sólo generan ansiedad entre los usuarios del servicio básico, quienes tienen que soportar las alternativas que son un mero paliativo para un grave déficit sanitario reconocido por la misma empresa prestataria.

Por ahora, lo único que pueden obtener los vecinos, fallo judicial mediante, es agua embotellada que, en una pesadilla logística, deben procurarse ellos mismos de lunes a viernes en horarios limitados, ya que la entrega no se hace puerta a puerta sino en la delegación zonal, ubicada en la calle 15 bis y 495.

La única realidad es que el agua en Gonnet, Villa Castells y decenas de barrios platenses, además de brotar como fuente en las veredas y calles por falta de inversión, no sirve para tomar, y hasta tanto la empresa no empiece las obras necesarias para llevar un servicio digno a los usuarios, el panorama dista mucho de mejorar.


 

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