Por Roberto Álvarez Mur

En un marco de controversia por la causa judicial que pesa sobre el secretario de Seguridad platense, Daniel Piqué, Control Urbano detuvo sin motivo a dos estudiantes de secundaria menores de edad –e intentaron detener también a una chica sin que haya una oficial femenina– y los llevaron a la Comisaría 1ª, luego de impedirles ir a una fiesta organizada por sus compañeros de curso.

El hecho ocurrió durante la madrugada del martes 20, luego de que un despliegue de la Policía Local y Control Urbano impidiera, sin motivo, que trescientos chicos del Colegio Normal 1 Mary O. Graham se trasladaran a la fiesta en micros que ya habían pautado.

“Mirá, flaquita, acá yo no me puedo llevar a trescientos, así que agarro cuatro al azar y me los llevo”, fue lo que respondió ante una estudiante un hombre que se identificó como director de Niñez y Adolescencia y que formó parte del operativo. La irregularidad del accionar de las autoridades puso en alerta a la comunidad estudiantil, que todavía no recibió ninguna aclaración sobre el origen del conflicto y el criterio del operativo.

“Un oficial la quiso meter a mi amiga por la fuerza. Eso no se puede. Ninguno de nosotros tiene más de diecisiete años, somos menores, no teníamos alcohol y no estábamos haciendo nada malo. Aun así, llevaron a dos compañeros a la fuerza a una comisaría”, dijo a Contexto Lisa Hermida, estudiante del Normal 1 que estuvo entre los presentes esa noche.

“Nos empezaron a sacar fotos a quienes estábamos ahí. El hombre que dijo ser de Niñez y Adolescencia me dijo que iba a llevarme ‘o a mi casa en la camioneta de Control Urbano o a la comisaría en patrullero, que elija’. Llamó incluso a mi mamá, la trató mal, diciéndole que estaba cuidando a su hija ya que ‘ella no lo estaba haciendo’”, dijo a Contexto Zoe, la chica que fue increpada por las autoridades para ser detenida. “Al final, después de discutir, pudieron ir a buscarme mis padres”, agregó.

“Un oficial la quiso meter a mi amiga por la fuerza. Eso no se puede. Ninguno de nosotros tiene más de diecisiete años, somos menores, no teníamos alcohol y no estábamos haciendo nada malo.”

La fiesta iba a realizarse, en principio, en una quinta de Ruta 11 y 602 que no estaba habilitada para el evento, por lo que debieron trasladarla a otro lugar a último momento. La organización se pasó entonces a “Machu Pichu”, local ubicado 122 y 58. “Ese mismo día nos juntamos en la escuela, donde ya habíamos pautado que unos micros nos lleven y traigan. En ningún momento íbamos a estar descuidados”, dijo Hermida.

Al llegar al punto de encuentro, había patrulleros de Control Urbano y Policía Local esperando. Los efectivos le pidieron documentación a los choferes de los micros, quienes accedieron y demostraron tener los requisitos en regla. Aun así, las autoridades no permitían el ingreso de los estudiantes a los vehículos. “Nosotros, entonces, les preguntamos a los efectivos por qué no nos dejaban entrar si estaba todo en regla. Nos respondieron que el objetivo era directamente no dejarnos salir en esos micros”, agregó.

Los jóvenes del Normal 1 resolvieron desplegarse en grupos e ir a la fiesta a pie, o buscando un nuevo punto de encuentro con los micros. Fue entonces cuando un grupo de cuatro chicos fue interceptado por el móvil. “Si los micros estaban en regla, no entendíamos por qué no podíamos ir. Y una oficial de la Local nos dijo: ‘Si ustedes se van caminando no me importa, la orden es que no vayan en micro’”, dijo Hermida, y agregó: “Estamos hablando de la Policía Local y Control Urbano, quienes supuestamente se encargan de la seguridad, y lo que menos hicieron fue protegernos”.

Algunos de los chicos fueron buscados por sus padres, mientras otros continuaron a pie para poder llegar al lugar donde se desarrollaría la fiesta.

Mientras tanto, otro grupo de jóvenes que se dirigía a la fiesta fue seguido de cerca por cuatro patrulleros. Los estudiantes del Normal 1 están aun en busca de información respecto de quiénes fueron los efectivos de Control Urbano que efectuaron la acción.