Por Héctor Bernardo

Un grupo de trabajadores del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires que integraban el Registro Sanitario Provincial (Resapro) fueron despedidos este jueves. El resto de los integrantes del programa también podrían perder su trabajo cuando se venzan sus contratos en diciembre.

Al enterarse de que los contratos de al menos cuatro integrantes del Resapro no serían renovados y que caducarían el 30 de septiembre, y que los del resto de los miembros del programa correrían la misma suerte en diciembre, los trabajadores del Ministerio decidieron realizar una asamblea. En respuesta, la ministra Zulma Ortiz emitió una circular que señalaba que a quienes abandonasen sus puestos se les descontaría el día.

Los trabajadores denunciaron que integrantes de la conducción del Ministerio pasaron por las oficinas tomando lista para sancionar a quienes estuvieran participando de la asamblea y que, en algunos casos, llegaron a cerrar las oficinas con llave para que los empleados no pudieran dejar sus puestos.

En diálogo con Contexto, Laura Muñoz, integrante de la junta interna de ATE en el Ministerio, aseguró que “Esta decisión no  tiene que ver con una disminución de presupuesto, es una decisión política que implica que el programa desaparezca”.

“Cuando nos enteramos que a los integrantes del programa, cuyo contrato vence el 30 de septiembre, no se les iban a renovar, fuimos a pedir explicaciones, pero la única respuesta que nos dieron fue que era una decisión de la ministra. Ante eso, nosotros publicamos una foto de hace un mes, cuando la ministra nos fue a felicitar por nuestro trabajo. Como eso tuvo mucha difusión entre los trabajadores del Ministerio, lo que generó que la asamblea fuera muy masiva, la ministra emitió una circular que decía que le iba a descontar el día de trabajo a cualquier persona que abandonase su puesto y bajase a la asamblea. Intentaron desarmar la asamblea. En algunos casos cerraron las oficinas con llave para que la gente no pudiera bajar al lugar donde se estaba realizando la reunión”, afirmó.

La dirigente remarcó que “todos los integrantes de ese programa somos contratados y ganamos 7.500 pesos. Hace dos meses que venimos pidiendo recategorizaciones y aumentos. En el marco de esos reclamos un día hicimos una medida de fuerza. Luego nos enteramos que, a raíz de ello y a modo de represalia, dijeron que ya no querían que ningún trabajador de Resapro estuviera en el Ministerio”.

Por último, Muñoz señaló que “el viernes vamos a realizar otra asamblea y nos vamos a quedar en el Ministerio hasta que nos atiendan, porque ni siquiera se están dignando a atendernos”.