Por Héctor Bernardo

Tras el discurso del presidente Mauricio Macri en la Asamblea General de las Naciones Unidas, se podría asegurar que en 2016 Durán Barba llegó a la ONU. El mandatario argentino habló solamente durante quince minutos, con una retórica cargada de eslóganes, gran cantidad de lugares comunes, un tibio reclamo al Reino Unido por Malvinas y el pedido a los representantes del resto de los países para que apoyen a la canciller Susana Malcorra en su candidatura a secretaria general. Como frutilla del postre, la foto de campaña con la primera dama, Juliana Awada, dándole el beso de la suerte recorrió las redes sociales.

Como si se tratase de otro acto de campaña, Macri aseguró que “En la Argentina nos hemos planteado como horizonte tres grandes objetivos: la primera meta es avanzar hacia pobreza cero […] el segundo objetivo es derrotar el narcotráfico […] la tercera meta es unir a los argentinos a través del diálogo”.

A la hora de referirse a Malvinas, el presidente aseguró: “Queremos dialogar acerca de todos los temas que incluyen la soberanía, pero es una agenda más amplia. Queremos tener relaciones amigables con todos los países del mundo y generar puentes de diálogo. Sin diálogo no vamos a poder resolver el tema de la soberanía ni mucho menos”.

“Por eso, reitero, nuestro llamado al diálogo con el Reino Unido, como mandan tantas resoluciones de esta organización para solucionar amigablemente la disputa de soberanía, que tenemos –hace casi dos siglos– por las islas Malvinas, Georgia del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. Hemos dado muestras de interés en avanzar en nuestra relación bilateral, que puede y debe ser mutuamente beneficiosa. Por eso confiamos, también, que será posible activar una solución definitiva a este prolongado diferendo”, afirmó. Esta postura se contradice con los recientes anuncios de las Cancillerías argentina y británica de explorar y explotar hidrocarburos en forma conjunta en las islas.

EL PUNTO EN QUE MACRI PARECIÓ PONER MÁS ÉNFASIS FUE EL PEDIDO AL RESTO DE LOS MANDATARIOS PARA QUE APOYEN A LA CANCILLER SUSANA MALCORRA EN SU POSTULACIÓN A SECRETARIA GENERAL DE LAs NACIONES UNIDAS. ESTE PEDIDO PARECE REPRESENTAR MÁS LOS INTERESES DE ESTADOS UNIDOS QUE LOS DE LA ARGENTINA, YA QUE MALCORRA HA SIDO SEÑALADA EN REITERADAS OPORTUNIDADES COMO UNA AGENTE DEL DEPARTAMENTO DE ESTADO NORTEAMERICANO.

Un dato no menor es que el presidente señaló como un merito que Argentina haya vuelto “a los mercados internacionales de créditos”, en referencia al endeudamiento que duplicó, en menos de ocho meses, la deuda externa argentina.

El mandatario argentino aseguró: “Comenzamos a fortalecer las relaciones con nuestros vecinos y nos estamos vinculando de forma madura con el resto de los países y los organismos multilaterales”. Para Macri, dar un golpe en el MERCOSUR y –junto al Gobierno golpista de Brasil y el de Paraguay– evitar que Venezuela asuma la presidencia pro tempore parece ser “fortalecer las relaciones con nuestros vecinos”.

raimundiEn diálogo con Contexto, el analista político y ex diputado nacional del Frente para la Victoria (FpV) Carlos Raimundi señaló: “Lo de Macri fue penoso. Se vio una gran pobreza intelectual en su discurso. Pobreza que se hace más evidente al contrastarlo con los discursos que Argentina tuvo en las Naciones Unidas en los últimos doce años con Néstor y Cristina Kirchner”.

“No hay discursos que sean parciales, hay discursos soberanos o de entrega. Y cuando hay entrega eso se evidencia en la súplica de inversiones, en arrodillarse frente a los fondos buitre, en pedir disculpas a los capitales españoles, en invitar al rey Juan Carlos cuando se conmemora la independencia de España y también en el acuerdo neocolonial con el Reino Unido”, afirmó.

Por último, Raimundi aseguró: “Si Macri pide que se cumplan las disposiciones internacionales, pero no pone en conflicto la situación del Reino Unido en las Malvinas, a través de las sanciones a las empresas que exploten los recursos naturales de las islas, deja al Reino Unido en una situación de comodidad que hace que no se vaya a ir nunca de ese territorio usurpado”.