Por Héctor Bernardo

Las Cancillerías de Argentina y del Reino Unido anunciaron la creación de una agenda de trabajo respecto a las islas Malvinas. Según comunicó el Gobierno, existe la intención de realizar exploración y explotación de los recursos naturales, y que las Fuerzas Armadas argentinas y británicas realicen trabajos conjuntos.

Referentes de la cultura y la política argentina mostraron su rechazo a esta actitud de Mauricio Macri y adhirieron a un comunicado emitido por los diputados nacionales Alicia Castro (ex embajadora en el Reino Unido) y Guillermo Carmona (vicepresidente de la Comisión de Relaciones Exteriores).

El texto señala que “en el capítulo referido al Atlántico Sur se soslaya la controversia de soberanía y se acuerda remover todos los obstáculos que limiten el crecimiento económico y el desarrollo sustentable de las Islas Malvinas, incluyendo pesca, navegación e hidrocarburos”. Esto presupone el levantamiento de todas las medidas administrativas, legislativas y judiciales que ha tomado la República Argentina para proteger sus recursos naturales frente a la explotación ilegal de nuestra pesca e hidrocarburos”.

“Cabe recordarle al Gobierno que los recursos renovables y no renovables de los que pretende disponer para ceder alegremente a manos británicas pertenecen a 40 millones de argentinos. No queda claro si el presidente Mauricio Macri se apresta a derogar o a violar la Ley de Hidrocarburos y sus modificatorias, que prohíben la explotación ilegal de petróleo en la plataforma continental argentina y establecen las sanciones pertinentes”, agrega.

En otra de sus partes el comunicado asegura que “es alarmante también que el Acuerdo comprometa el trabajo conjunto de las Fuerzas Armadas de ambos países” y se proponga brindar una “coordinación más estrecha en el área de Seguridad y Defensa”, sin elevar reclamo alguno acerca de la base militar instalada en las islas Malvinas, que “cuenta con cerca de dos mil efectivos británicos y un despliegue de armamentos que incluye aviones de combate, helicópteros, radares, buques de guerra, misiles, un submarino nuclear y equipos sofisticados de logística y espionaje; con un incremento de presupuesto justificado recientemente por el Ministerio de la Defensa británico, usando como argumento una hipótesis de conflicto con la Argentina”.

Por último, los diputados afirman: “Al Gobierno argentino –que sufre la tentación de inclinarse ante los poderosos– no le cabe otra cosa que cumplir con el mandato constitucional que establece que la recuperación de las Islas Malvinas y ‘el ejercicio pleno de la soberanía son objetivos irrenunciables del pueblo argentino’”.

En esa misma línea, y en diálogo con Contexto, la especialista en temas de geopolítica, estrategia y defensa nacional, integrante del Centro de Militantes para la Democracia Argentina (CEMIDA), Elsa Bruzzone, aseguró: “Esto es traición a la patria. Es renunciar a nuestra soberanía a las islas. Se las estamos sirviendo en bandeja. Esto es una gran victoria para Gran Bretaña, que alivia su bolsillo porque el mantenimiento de las islas le resultaba muy caro. Ahora consigue los recursos que necesita de la manos del Gobierno argentino, con acuerdos que son violatorios de nuestra Constitución y de las leyes que regulan la explotación de los recursos naturales de Malvinas”.

“Estamos asistiendo a una campaña de desmalvinización, a una campaña de renuncia a los derechos soberanos de Argentina sobre un territorio que está ocupado y usurpado desde 1833 por Gran Bretaña”, aseguró.

Bruzzone remarcó que “esto se une al desguace que han hecho del Instituto Nacional Antártico. Por medio de un decreto, se puso a la venta la sede del Instituto; los investigadores fueron derivados a otras instituciones como Cancillería o la Universidad de San Martín. Esto evidencia que hay un deseo manifiesto de renunciar a la soberanía sobre la Antártida y entregársela a Gran Bretaña, que hace sobre ese territorio un reclamo similar al nuestro, por lo cual es un espacio en disputa”.

Por último, la especialista señaló: “Es una política deliberada de regreso a las relaciones carnales con Estados Unidos y Gran Bretaña, como la que tuvimos en los noventa”.

El comunicado completo

Repudiamos el acuerdo: defendemos la soberanía Argentina en Malvinas

El martes 13 de diciembre, entre gallos y medianoche, las Chancillerías de Argentina y del Reino Unido sorprendieron con un Comunicado Conjunto que invoca una agenda “omnicomprensiva, multidimensional y multisectorial”.

En el capítulo referido al Atlántico Sur se soslaya la controversia de soberanía y se acuerda “remover todos los obstáculos que limiten el crecimiento económico y el desarrollo sustentable de las Islas Malvinas, incluyendo pesca, navegación e hidrocarburos”. Esto presupone el levantamiento de todas las medidas administrativas, legislativas y judiciales que ha tomado la República Argentina para proteger sus recursos naturales frente a la explotación ilegal de nuestra pesca e hidrocarburos.

Cabe recordarle al Gobierno que los recursos renovables y no renovables de los que pretende disponer para ceder alegremente a manos británicas pertenecen a 40 millones de argentinos. No queda claro si el presidente Mauricio Macri se apresta a derogar o a violar la Ley de Hidrocarburos y sus modificatorias, que prohíben la explotación ilegal de petróleo en plataforma continental argentina y establecen las sanciones pertinentes.

Los abajo firmantes, por nuestra parte, entendemos que la forma de eliminar dichos obstáculos para el desarrollo económico de las islas es, precisamente, buscando y alcanzando la solución pacífica a la controversia de soberanía.

Una “agenda positiva” no representa una novedad, ya que ambas naciones tienen fuertes lazos sociales, culturales y diplomáticos; nuestro país ha brindado numerosos beneficios a los habitantes de las islas y está comprometido a respetar su modo de vida. Pero esto no implica abandonar el justo reclamo de soberanía ni admite ceder la explotación de nuestros recursos.

Este Acuerdo no contempla beneficio alguno para la parte argentina, ni favorece un avance en materia de integración social con los isleños: establece la promoción de vuelos hacia terceros países, convalidando el rechazo a nuestra oferta de programar vuelos directos y regulares desde Argentina continental a las islas. Mientras un habitante de las islas puede circular libremente por nuestro país, estudiar gratuitamente en nuestras Universidades y recibir asistencia en el sistema de salud pública, un ciudadano argentino no podrá establecerse en las islas Malvinas.

Es alarmante también que el Acuerdo comprometa el trabajo conjunto de las Fuerzas Armadas de ambos países y se proponga brindar una “coordinación más estrecha en el área de Seguridad y Defensa”, sin elevar reclamo alguno acerca de la base militar instalada en las Islas Malvinas, que cuenta con cerca de dos mil efectivos británicos y un despliegue de armamentos que incluye aviones de combate, helicópteros, radares, buques de guerra, misiles, un submarino nuclear y equipos sofisticados de logística y espionaje; con un incremento de presupuesto justificado recientemente por el Ministerio de la Defensa británico, usando como argumento una hipótesis de conflicto con la Argentina.

La defensa de nuestra soberanía en Malvinas no es una causa argentina, es una causa regional, una causa global, de todos quienes rechazamos la existencia de un enclave colonial al sur de nuestro continente. Poner fin al colonialismo es un imperativo ético, destinado a construir un mundo más justo, un orden mundial equilibrado, donde no impere la ley del más fuerte. El reclamo argentino ha recogido firmes adhesiones en todo el mundo; últimamente hemos logrado que hasta dentro del Reino Unido, en Inglaterra, Irlanda del Norte, Escocia y Gales, una parte significativa de la opinión pública, académicos, parlamentarios –incluido el líder del partido laborista británico– se hayan expresado públicamente a favor del diálogo con Argentina sobre soberanía.

La defensa de la soberanía argentina en Malvinas no incumbe a un partido político, es una cuestión de Estado.

Manuel Moreno, embajador de Juan Manuel de Rosas, formuló en el siglo XIX los primeros reclamos diplomáticos. Alfredo Palacios, líder del partido socialista, presentó en 1934 un proyecto al Senado promoviendo la traducción y difusión del libro de Paul Groussac que fundamenta nuestros derechos, con el objetivo de que “todos los habitantes de la República sepan que las Malvinas son argentinas y que Gran Bretaña, sin título de soberanía, se apoderó de ellas por el uso de la fuerza”. El alegato Ruda, presentado en 1964 ante el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas durante el Gobierno de Arturo Illia, defiende nuestra integridad territorial, constituye un éxito diplomático y pertenece a la mejor tradición histórica de la Unión Cívica Radical.

En 1965, la Asamblea General de las Naciones Unidas, inspirada “en el anhelado propósito de terminar con el colonialismo en todas partes y en todas sus formas, en una de las cuales se encuadra el caso Malvinas”, toma nota de la existencia de la disputa e invita a los Gobiernos de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y de Argentina a proseguir sin demora las negociaciones, a fin de encontrar una solución pacífica al problema. Entre 1965 y 1982 hubo negociaciones, y durante la última presidencia de Juan D. Perón se estuvo cerca de llegar a un Acuerdo sobre soberanía con Gran Bretaña, que fue malogrado por mezquinos intereses económicos predominantes en las Islas.

La Declaración de Ushuaia, Resolución aprobada en 2012 por unanimidad de todas las fuerzas políticas que integran el Congreso de la Nación, es la más cabal expresión de la política de Estado que reivindica la soberanía nacional, denuncia la militarización del archipiélago y del Atlántico Sur, define que los recursos naturales son patrimonio de la República Argentina y llama al diálogo y la negociación en el marco de la disputa de soberanía.

A la Resolución 2065 (XX) de las Naciones Unidas siguieron 40 Resoluciones en el mismo sentido y en todas las Cumbres y Foros multilaterales se ha reiterado el llamado de toda la comunidad internacional al diálogo y negociación. El Gobierno del Reino Unido incumple con la obligación impuesta por el derecho internacional de dar una solución pacífica y definitiva a la controversia de soberanía y desatiende también la Resolución 31/49 –que ordena a las partes no innovar hasta que se resuelva la cuestión– explorando y explotando ilegalmente nuestros recursos renovables y no renovables.

La codicia que hizo que la corona británica usurpara en 1833 las Islas Malvinas y el interés estratégico por establecerse en el Atlántico Sur e instalar una base militar en la confluencia de los dos Océanos sigue vigente hoy.

Al Gobierno argentino –que sufre la tentación de inclinarse ante los poderosos– no le cabe otra cosa que cumplir con el mandato constitucional que establece que la recuperación de las Islas Malvinas y “el ejercicio pleno de la soberanía son objetivos irrenunciables del pueblo argentino”.

El pueblo argentino abrazará el imperativo ético de defender nuestra soberanía. Y sabrá hacerlo cumplir.

Adhieren:

ALICIA CASTRO –Ex Embajadora ante el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Ex Embajadora en la República Bolivariana de Venezuela. Diputada Nacional (1997-2005), ADOLFO PÉREZ ESQUIVEL –Premio Nobel de la Paz–, JORGE TAIANA –Ex Canciller–, HÉCTOR RECALDE –Presidente del Bloque FPV-PJ Cámara de Diputados–, GUILLERMO CARMONA –Diputado Nacional. Vicepresidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la HCD–, DANIEL FILMUS –Parlamentario del Parlasur. Ex Secretario de Asuntos Relativos a las Islas Malvinas. Ex Presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de la Nación–, FABIANA RÍOS –Gobernadora (2007-2011) de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur–, AGUSTÍN ROSSI –Parlamentario del Parlasur. Ex Ministro de Defensa de la Nación–, ESTELA DE CARLOTTO –Abuelas de Plaza de Mayo–, RUPERTO GODOY –Senador Nacional. Vicepresidente de la Comisión de Relaciones Exteriores–, TERESA PARODI –Compositora y cantante. Ex ministra de Cultura de la Nación–, CARLOS TOMADA –Legislador de la Ciudad. Ex Ministro de Trabajo–, LEOPOLDO MOREAU –Movimiento Nacional Alfonsinista-FORJA–, LUIS BASTERRA –Diputado Nacional. Vicepresidente Bloque FPV-PJ–, ARTURO SOMOZA Ex Rector UNCuyo–, MERCEDES MARCO DEL PONT –Economista–, MARÍA TERESA GARCÍA –Diputada Nacional. Secretaria Parlamentaria Bloque FPV-PJ–, ARACELI FERREYRA –Diputada Nacional PPV-Movimiento Evita–, MARÍA CRISTINA ÁLVAREZ RODRÍGUEZ –Diputada nacional–, ALEJANDRO RAMOS –Diputado Nacional–, HUGO YASKY –Secretario General de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA)–, ANABEL FERNÁNDEZ SAGASTI –Senadora Nacional–, TRISTÁN BAUER –Escritor–, LILIANA MAZURE –Diputada Nacional–, VÍCTOR HEREDIA –Cantautor–, ALBERTO CIAMPINI –Diputado Nacional–, EDGARDO ESTEBAN –Ex combatiente. Periodista–, EDUARDO SEMINARA –Diputado Nacional–, JUAN MANUEL HUSS –Diputado Nacional–, MARIO VOLPE –Ex combatiente. CECIM–, ERNESTO ALONSO –Ex Combatiente. CECIM–, VÍCTOR HUGO FORESI –Ex Combatiente–, CAROLINA GAILLARD –Diputada Nacional–, HUGO YASKY –Secretario General de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA)–, OSCAR MARTÍNEZ –Secretario General UOM Tierra del Fuego. Diputado Nacional–, JUAN MANUEL PEDRINI –Diputado Nacional–, MIGUEL REPISO (REP) –Dibujante–, JOSÉ VITAR –Diputado Nacional (MC)–, LUÍS BARDEGGIA –Diputado Nacional–, RITA CORTESE –Actriz–, ANALIA RACH QUIROGA –Diputada Nacional–, CRISTINA BANEGAS –Actriz–, MARCOS CLERI –Diputado Nacional–, MARIAN FARIAS GÓMEZ –cantante–, INÉS LOTTO –Diputada Nacional–, PEDRO ÁNGEL BAEZ –Diputado Provincial Entre Ríos–, TOMMY LUJAN –Coordinador Políticas Culturales Entre Ríos–, LUIS BOHM –Senador Provincial Mendoza–, HUGO URQUIJO –Director teatral–, PATRICIA GALVÁN –Diputada Provincial Mendoza–, MARCELO APARICIO –Secretario GENERAL SATSAID Mendoza–, GRACIELA DUFAU –Actriz–, LUCAS ILARDO –Diputado Provincial Mendoza–, DARÍO GRANDINETTI –Actor–, CLAUDIA GIACCONE –Diputada Provincial, Santa Fe–, OSCAR LABORDE –Director de Estudios Latinoamericanos (IDEAL-CTA)–, DANIEL GÓMEZ –Presidente del Partido Justicialista de Guaymallén, Mendoza PARTIDO INTRANSIGENTE–, GONZALO CARBAJAL –Periodista Confluencia Universitaria Agrupación Egresados FCPyS Uncuyo Corriente la Colectiva, Mendoza Agrupación 15 de Julio, Mendoza Movimiento Peronista Autentico-Nacional y Mendoza–, HÉCTOR BERNARDO –Periodista–, JAVIER MARGULIS –Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti–, PASCUAL MANGANIELLO –Agrupación Jorge di Pasquale–, ALEJANDRO VANELLI ALEJANDRA DIXON –Productora Cultural–, CLAUDIO RISSI MARINA GLAZER –Actriz–, ARTURO BONIN –Actor–, MARIANA ABRAHAM –Partido Solidario–, STELLA CALLONI –Periodista–, MARÍA ONETTO –Periodista–, ARTURO BONIN –Actor–, CECILIA ROSETTO –Actriz–, LILIANA HERRERO –Música–, HORACIO GONZÁLEZ –Ex Director de la Biblioteca Nacional–.

SIGUEN LAS FIRMAS…