Por Héctor Bernardo
No es la primera vez que la posición del Papa Francisco y la del presidente Mauricio Macri se encuentran en polos opuestos. Los discursos del sumo pontífice contra las políticas neoliberales se chocan de frente las medidas impulsadas por el mandatario argentino. Las muestras de solidaridad del máximo representante de la Iglesia con la presa política Milagro Sala exponen la posición autoritaria del Gobierno de Cambiemos y su socio político, el gobernador Gerardo Morales. Desde el Vaticano se hizo expreso el apoyo a la ex presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, ante el golpe parlamentario, actitud que se contrasta con el rápido reconocimiento de la Cancillería argentina al golpista Michel Temer.
En estos días, la batalla parece librarse por Venezuela: mientras el Papa Francisco le envió una carta de solidaridad al presidente Nicolás Maduro en la expresó su voluntad de apoyar el proceso de diálogo propuesto por el Gobierno bolivariano, en contraposición el gobierno de Macri se complotó con el de Brasil y el de Paraguay para dar un golpe institucional en el MERCOSUR y quitarle la presidencia pro tempore (PPT) a Venezuela.
Recientemente, el presidente venezolano Nicolás Maduro contó que el secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), Ernesto Samper, le entregó una carta del Papa Francisco. El mandatario venezolano señaló: “Le agradezco al sumo pontífice los conceptos que me ha expresado en esa comunicación, en la que se compromete con los diálogos de paz convocados por mí”.

La carta señala la voluntad del Papa de colaborar en las conversaciones entre el gobierno y la oposición para trabajar por la paz en Venezuela.

Mientras esto sucedía, el Gobierno argentino de Mauricio Macri, junto con el del golpista Michel Temer y el derechista Horacio Cartes, daban un golpe en el MERCOSUR quitandole a Venezuela la presidencia pro tempore. Los golpistas argumentan que el Gobierno de Maduro no cumplió con algunos de los pasos burocráticos formales para incorporarse a ese espacio y que, por lo tanto, no puede asumir la PPT.

Por su parte, el canciller brasileño José Serra, que integra el Gobierno golpista de Michel Temer, cuestionó la democracia en Venezuela. Afirmó: “Venezuela vive bajo un régimen autoritario, no democrático. Un país que tiene presos políticos no puede ser un país democrático’’.

aznarez
En diálogo con diario Contexto, el periodista y analista político Carlos Aznárez señaló que “Venezuela era un integrante claro del MERCOSUR, pero ahora Argentina, Brasil y Paraguay quieren objetarlo porque dicen que falta completar formalidades. Eso es mentira. Venezuela tenía toda a legitimidad dentro del MERCOSUR y había asumido la presidencia pro tempore como le correspondía”.
“Esto está en la misma línea del golpe palaciego en Brasil. Esto es un golpe contra el MERCOSUR, una institución que, si bien podía tener sus puntos a favor y en contra, con la presidencia de Venezuela podía tener un impulso real. Pero esto no le interesa a Estados Unidos, que es el patrón de estos tres Gobiernos que han votado contra Venezuela. Pero también hay que sumarles a Uruguay, que ha tenido una actitud cómplice al abstenerse. Una actitud muy típica de Tabaré Vázquez: tener un discurso progre pero finalmente coquetear con Estados Unidos”, agregó. 

Aznárez aseguró que “esto es un golpe mafioso contra la soberanía de toda Latinoamérica. Esta es la decisión de tres gobiernos, no tres pueblos, porque los pueblos apoyan a Venezuela”.

En relación con las declaraciones del canciller brasileño que cuestionó la democracia en Venezuela, Aznárez señaló: “Las declaraciones de Serra son una burla al pueblo brasileño y a los pueblos de todo el continente. ¿De qué democracia puede hablar Serra? ¿De la que le permite a él ser ministro a pesar de estar acusado de varios casos de corrupción y donde el Gobierno que integra tiene a un 98% de sus miembros acusados de actos delincuenciales?”.
Por último, y en referencia a las posiciones encontradas del presidente Macri y el Papa Francisco, Aznárez aseguró: “Evidentemente, en su ambición de querer convertirse en un líder de la derecha latinoamericana, Macri fue uno de los impulsores de esta decisión de apartar ilegalmente a Venezuela de la presidencia pro Tempore del MERCOSUR. Frente a esto, la carta del Papa es un gesto muy claro de que está dispuesto a solidarizarse con Venezuela en esta instancia ‘para frenar el avance del golpismo’”.