Por Roberto Álvarez Mur

Desde el corazón de Plaza Italia, sobre la Avenida 44 de La Plata, la imagen era contundente: cinco cuadras con unos 5 mil jóvenes marchando en conmemoración de los cuarenta años de la Noche de los Lápices, uno de los hitos más importantes de la historia de las luchas estudiantiles en Argentina.

La movilización platense, en sintonía con las diferentes marchas que tuvieron lugar en distintos puntos del país, fue seguida por Contexto desde la columna encabezada por la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) de La Plata, donde confluyeron, además, estandartes de la Coordinadora de Estudiantes de Base, de la Federación de Estudiantes Secundarios (FES) y representantes de la Federación Universitaria de La Plata (FULP), entre otras.

La multitudinaria procesión avanzó por la Avenida 7 de la capital provincial y se trasladó hasta el Ministerio de Obras Públicas, donde se llevó adelante el acto que contó con la participación de sobrevivientes de aquella noche de 1976, como también de actuales jóvenes dirigentes estudiantiles.

Además de la UES de Ensenada, La Plata y Berisso, la FES y la CEB, la marcha estuvo acompañada por organizaciones nucleadas en el MUS y por representantes de las Universidades públicas UNAJ, UNLa, UNDAV, UNSAM. Marcharon también decenas de centro estudiantiles de los principales colegios locales.

Emilce moler: “Sabemos que hay retrocesos y hay que estar atentos. También me duele que se vuelvan a escuchar voces que hablan de justicia por mano propia”.

“La presencia  de tantos jóvenes en la calle nos indica que hemos construido mucho. Que vivimos en una democracia, que hemos conseguido derechos y logramos condenar a genocidas. Hay que ver cómo estos jóvenes retoman la historia de luchas y reivindicaciones”, dijo a Contexto Emilce Moler, una de las cuatro sobrevivientes de los secuestros de la Noche de los Lápices, junto a Gustavo Calotti, Pablo Díaz y Patricia Miranda.

Moler, quien marchó firme junto a las columnas estudiantiles de la UES, se refirió al actual escenario político frente a la avanzada macrista sobre los derechos humanos: “Sabemos que hay retrocesos y hay que estar atentos. También me duele que se vuelvan a escuchar voces que hablan de justicia por mano propia, y creemos que tenemos la autoridad, quienes somos víctimas directas, de decir que ese no es el camino. No hay justicia por mano propia, sino asesinato. Sabemos muy bien lo que es tener que esperar por genuina justicia, pero ese es el camino mejor”.

Uno de los hechos que más presente estuvo entre las consignas de la marcha fue el reciente impulso por otorgarle la prisión domiciliaria al represor condenado Miguel Osvaldo Etchecolatz, responsable directo del operativo desplegado sobre la Noche de los Lápices, y reconocido por la vinculación de su juicio con la segunda desaparición de Jorge Julio López, hoy a diez años de ocurrida.

Asimismo, la columna de la UES fue acompañada por el dirigente Emilio López Muntaner, hermano de Francisco López Muntaner, uno de los mártires del 16 de septiembre de 1976, quien dijo a Contexto: “Cada año se suman nuevas generaciones de militantes y toman como faro a los compañeros de la Noche de los Lápices. Creo que, a cuarenta años, la reflexión que tenemos que hacer es que la desaparición de los compañeros, al igual que los 30 mil desaparecidos, no ha sido en vano”.

López Muntaner: Cada año se suman nuevas generaciones de militantes y toman como faro a los compañeros de La noche delos lápices”.

López Muntaner agregó: “Hoy comienza a visualizarse un Gobierno que empieza a darle la espalda a muchos de los derechos que se habían conquistado durante los últimos años. Y con respecto a los derechos humanos, empiezan a aparecer ciertos temores, como es el caso de los genocidas que hoy podrían tener el beneficio de la cárcel domiciliaria. Esta movilización también va a demostrar ese descontento”.

Entre los manifestantes, también se hizo presente la diputada nacional del Frente para la Victoria, Fernanda Raverta. “Una vez más, vengo a participar de esta marcha junto a mis hijas, para sentir que la memoria nos obliga a ponernos en clave de militancia, que tenemos una responsabilidad no sólo por quienes hoy no están, sino también sobre todos los jóvenes que vienen a esta marcha”, sostuvo a este medio.

“La historia no queda en un lugar estático, la historia no se produce en una sola generación, sino que nos atraviesa a todos y todas con la idea de ser mejores”, agregó.

Fue hacia las 17hs que el acto oficial tuvo lugar frente a la sede del Ministerio de Obras Públicas, en 7 y 58, donde tomaron la palabra diversas voces del campo estudiantil  nacional y popular. Sofía Harispe, militante de la Escuela Normal Nº 1, aseveró: “El 16 de septiembre ha sido, hace unas cuantas décadas, un día de tristeza para el pueblo argentino. Hoy podemos decir que lo transformamos en un día de lucha y reivindicación histórica, gracias al trabajo de tantos compañeros y compañeras”.

Raverta: “La historia no queda en un lugar estático, la historia no se produce en una sola generación”.

En tanto, Franco Bogado, militante universitario, expresó: “Los pibes que dieron la vida durante la Noche de los Lápices siguen vigentes en cada uno de ustedes, siguen vigentes en ustedes que en sus Centros de Estudiantes dejan todo para conseguir que un pibe pueda acceder a una educación de calidad”, y agregó: “Por eso, cuando veía hoy pibes de trece, catorce años, saltando y cantando, me ponía muy feliz, ya que es lo que me permite afirmar que todos ellos están presentes”.

Entre las agrupaciones juveniles presentes no falto el recordatorio al Gobierno macrista respecto de la aplicación completa de la Ley de Boleto Educativo, aun tratada a medias tintas.

En una jornada colmada de emoción y energía, la juventud dijo presente para demostrar una vez más que, aun en tiempos de plena avanzada neoliberal, los lápices siguen escribiendo.