Por Fernando M. López

El 40º aniversario de la “Noche de los Lápices” llega en un momento de profunda preocupación no sólo por el retroceso en materia de derechos humanos, sino también por el vaciamiento de la educación pública, el desempleo y las políticas de hambre del Gobierno de Mauricio Macri.

Los estudiantes secundarios y universitarios que anoche realizaron una vigilia y hoy marchan por las calles de la Ciudad de La Plata para “reivindicar a los compañeros que dieron la vida por un país mejor” prevén que se sumen alumnos de distintos puntos de la provincia de Buenos Aires, así como organismos de derechos humanos y distintas organizaciones sociales, gremiales y políticas que rechazan el ajuste de Cambiemos.

El 16 de septiembre de 1976, la dictadura cívico-militar llevó a cabo un operativo para secuestrar a estudiantes y militantes de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES). Esa noche, policías y militares se llevaron de sus domicilios a Victor Treviño, Claudio De Acha, María Clara Ciocchini, María Claudia Falcone, Francisco López Muntaner, Daniel Racero y Horacio Ungaro. Al día siguiente, capturarían a Emilce Moler y Patricia Miranda, y más tarde a Pablo Díaz, quien formaba parte de la Juventud Guevarista. Gustavo Calotti, que había terminado el secundario un año antes, fue secuestrado el 8 de septiembre. Todos fueron conducidos al centro clandestino de detención conocido como Arana, donde sufrieron torturas durante semanas, y luego se los trasladó al Pozo de Banfield. Seis de ellos continúan desaparecidos.

El año pasado, al cumplirse 39 años de la Noche de los Lápices, se promulgó la Ley 14.735 del Boleto Educativo Gratuito para los estudiantes de todos los niveles, pero con la llegada de María Eugenia Vidal como gobernadora bonaerense se demoró su implementación.

Luego de numerosas marchas, la mandataria no tuvo más remedio que reglamentar la norma, aunque lo hizo de manera parcial, excluyendo a los estudiantes terciarios y a la mayoría de los universitarios. Tampoco contempló los viajes en transporte fluvial, trenes, colectivos interjurisdiccionales y micros de larga distancia, como establecía el texto original.

“Hoy estamos ante un derecho recortado. El 70% de los estudiantes universitarios bonaerenses no accede al Boleto Educativo.”

“Hoy estamos ante un derecho recortado. El 70% de los estudiantes universitarios bonaerenses no accede al Boleto Educativo, pensado para garantizar el acceso a la educación. Vidal sólo incluyó a la UNLP, pero las universidades del resto de la provincia no tienen este derecho. Hay compañeros del Conurbano que lo necesitan de manera vital y, sin embargo, para este Gobierno no es una prioridad”, dijo a Contexto Marcel Aguilera, co-presidente de la Federación Universitaria de La Plata (FULP).

Por su parte, la secretaria general de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES), Sofia Arispe, denunció que, incluso, muchos “compañeros universitarios de la UNLP están teniendo problemas para acceder al boleto”, y exigió “respuestas” al Gobierno bonaerense.

Ambos dirigentes estudiantiles también repudiaron el proceso de vaciamiento en áreas claves del Estado que impulsaban políticas de Memoria, Verdad y Justicia, tanto a nivel nacional como provincial.

Una de las primeras medidas que tomó el actual secretario de Derechos Humanos provincial, Santiago Cantón, cuando Vidal lo puso en funciones a fines de enero, fue deshacerse de la Dirección de Políticas Reparatorias y congelar todos los expedientes de la Ley 14.042, que establece el otorgamiento de pensiones a las víctimas del terrorismo de Estado. Desde entonces, el retroceso ha sido constante.

“Estamos en un contexto en donde Hebe de Bonafini es perseguida y Milagro Sala está presa por protestar, mientras que a un genocida como Miguel Etchecolatz le otorgan la prisión domiciliaria. Le están dando un golpe muy duro a los derechos humanos y a la memoria colectiva que hemos construido a lo largo de doce años”, sostuvo Arispe, quien además condenó la “represión que existe en todos lados, no sólo con palos y balas, sino con pobreza y desocupación”.

“Estamos en un contexto en donde Hebe de Bonafini es perseguida y Milagro Sala está presa por protestar, mientras que a un genocida como Miguel Etchecolatz le otorgan la prisión domiciliaria.”

Aguilera remarcó, en tanto, “el ataque que está sufriendo la educación pública, en el marco de un anclaje ideológico neoliberal” que se impuso con Macri, pero aseguró que el movimiento estudiantil, junto a otros sectores populares, dará la batalla “por una Argentina más igualitaria”.

“Este 16 de septiembre reivindicamos la lucha de nuestros compañeros desaparecidos, que peleaban por un país mejor, más justo”, dijo el co-presidente de la FULP, y llamó a “copar la calle” para consolidar “la unidad con todos aquellos que entiendan que la contradicción principal son las políticas neoliberales y neoconservadoras”.

La vigilia de anoche en el Bachillerato de Bellas Artes incluyó una radio abierta, música en vivo, proyecciones, talleres y una marcha de antorchas a la Plazoleta del Jacarandá.

Las actividades de este viernes comenzarán a las 11hs. Entre ellas, se destaca la entrega del legajo reparado de Juan Cristóbal Mainer, que estará a cargo de la Prosecretaría de Derechos Humanos de la UNLP –Mainer fue secuestrado el 29 de septiembre de 1976 junto a su madre, su hermana Maricel y su cuñado. Pasó por tres lugares de detención hasta que recayó en la Unidad 9 de La Plata–. Luego disertará Emilce Moler, sobreviviente de la Noche de los Lápices.

La tradicional marcha desde Plaza Italia al Ministerio de Infraestructura (ex Obras Públicas), donde los estudiantes desaparecidos habían ido a manifestarse por el boleto secundario, se realizará alrededor de las 13hs.