“Es el honor más grande que me ha tocado en la vida, poder recibir un premio con el nombre de un compañero como Rodolfo Walsh, un paradigma de lo que es la militancia, el compromiso y la lucha por los demás. La vida de Rodolfo y el premio que hoy recibo los entiendo como una convocatoria a la militancia, como una convocatoria al compromiso”, expresó el vicepresidente boliviano, con mucha emoción, al recibir el premio otorgado por la Facultad de Periodismo de La Plata.

El acto comenzó pasadas las 18hs con los himnos, el argentino primero –con los dedos en V– y luego el boliviano –con los puños en alto–, y coronado al grito de “Patria Sí, Colonia No” del público presente.

La apertura estuvo a cargo de la decana de la Facultad de Periodismo, Florencia Saintout, y el secretario general de la Central de Trabajadores Argentinos, Hugo Yasky.

La entrega del premio fue realizada por los padres de Emilia Uscamayta Curí, la joven de origen aymara que falleció el pasado enero en una fiesta ilegal en la misma ciudad.

La decana de la Facultad le dio la bienvenida al vicepresidente y recordó que al asumir su gestión (al mando de la Facultad) había estado presente la dirigente social Milagro Sala, quien en aquel momento les dijo que la Universidad tenía que estar abierta al pueblo, y ese camino fue el que emprendieron durante sus años de gestión. También recordó que el premio había sido entregado previamente a intelectuales, científicos, periodistas y presidentes como Hugo Chávez, Rafael Correa, Evo Morales y Cristina Kirchner.

“Estos años recientes en nuestra Latinoamérica hemos tocado el cielo con las manos y han sido años felices para nuestro pueblo, pero en los últimos meses hemos sufrido una derrota electoral que nos puso ante un Gobierno que se preocupa por los que más tienen y derrota a los que menos tienen, porque tiene como aliados a los grupos económicos concentrados”, remarcó.

Luego agregó: “Estamos hablando de un Gobierno que tiene presos políticos como Milagro Sala y manda a los genocidas a sus casas. Sin embargo, no nos han vencido, y por eso podemos estar acá con las puertas abiertas en un espacio que nos queda chico”.

Remarcó la importancia de haber organizado el acto con una central de trabajadores y destacó la figura de García Linera por estar en todos los frentes, acompañando el proceso revolucionario que redefinió el modelo de Estado, pero también siguiendo el paso del que va más lento en la misma lucha, entendiendo que “la libertad es un paso para la igualdad”.

Saintout también destacó la figura de Rodolfo Walsh, al decir que fue un periodista comprometido con la verdad, sobre todo la de aquellos que habían sido olvidados.

Luego fue el turno de Hugo Yasky, quien destacó que hay símbolos que forman parte de la lucha popular: “uno de ellos es Rodolfo Walsh, quien además de ser un periodista inigualable fue un militante de la causa popular”. Y cuestionó a los periodistas que en la actualidad informan para las clases dominantes, negando las situaciones que vive el pueblo. “Rodolfo Walsh estuvo en las antípodas de ese pensamiento”.

Finalmente cuestionó las acciones del Gobierno nacional, por ser “orgánico a la clase dominante, donde el Gabinete es una abanico de CEO de multinacionales y en ocho meses nos retrotrajeron al año 2006” respecto de los números de desempleo.

Entre el público presente se encontraban el ex vicepresidente Amado Boudou, Martín Sabbatella, Magdalena Sierra, Carlos Raimundi, Lucrecia Cardoso, Oscar Cuartango, Mario Secco, José Sbatella, Estela Díaz, Alejandro Garfagnini, Gabriel Bruera, Rubén Dri, Madres de Plaza de Mayo de La Plata, Rosa Bru, autoridades de la Universidad, periodistas como Gabriela Cerruti, Sandra Russo, Edgardo Esteban, entre muchos otros.

A su turno, después de recibir el premio, el vicepresidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Álvaro García Linera, dio una conferencia magistral y reflexionó sobre tres ejes: los límites premeditados de la vida, el conocimiento asociado al compromiso, y el periodismo, relacionando la vida cotidiana a la de Rodolfo Walsh.

Respecto del primer punto, remarcó: “De tanto en tanto aparecen individuos que parecen desmontar el sentido común del cuidado personal, y cuando aparecen estas personas cambian el curso de la historia. De tanto en tanto aparecen personas que no huyen de la muerte a cualquier precio, hay gente que escoge el riesgo de la muerte, aun a costa de arriesgarlo todo, y con ello cambian el curso de la vida de todos y todas; retan a la vida y a la muerte porque están protegiendo la vida de los demás”.

Enseguida asoció la meta de vivir para salvar a los demás con la figura de Walsh, y se preguntó qué es lo que lleva a una persona a arriesgar la vida: “Sólo la convicción y el compromiso son las herramientas que conducen a vidas bien vividas. Cuando una persona se ve ante el imperativo moral de salvar la vida en común, se vuelve universal”. “En el fondo, ahí radica la posibilidad de un nuevo mundo, de un nuevo ser humano”, sentenció.

Para explicar la relación que él encuentra entre conocimiento y compromiso, dijo que las ciencias sociales, a diferencia de las ciencias naturales, hablan sobre la sociedad y la afectan directa o indirectamente a toda o a una de sus partes. Fue en ese momento donde detalló que es imposible un conocimiento imparcial o distante: “La imparcialidad no existe en ciencias sociales, es una ideología que encubre relaciones dominantes”.

El homenajeado destacó que, según él comprende, la carta abierta a las Juntas que envió Walsh al cumplirse un año de la dictadura militar fue en esa dirección. Su objetivo fue “desmontar un mecanismo de dominación, y no se desmontan con el cliché, porque la relación de dominación se asienta en mostrar como natural la arbitrariedad”, y enseguida sentenció que esa es la tarea del periodista.

Desde este análisis, Linera repuso una frase de Weber que dice que “el periodista es el político más antiguo”, para dar comienzo al tercer eje de su discurso. Así explicó que “tiene una doble función: monopoliza la información y construye la opinión pública. Es un privilegio y es un riesgo; hay que asumirlo con el sentido de la responsabilidad, no existe la imparcialidad”.

Por último, cerró su discurso con las siguientes palabras: “No es un buen momento con América Latina, el continente está retrocediendo, pero tenemos dos opciones, como dice la frase de Rodolfo Walsh: ‘Un intelectual que no comprende lo que pasa en su tiempo y en su país es una contradicción andante, y el que comprendiendo no actúa tendrá un lugar en la antología del llanto y no en la historia viva de su tierra’. Rodolfo nos marca dos destinos: tener un lugar en la antología del llanto, que es una opción pero no cambia el mundo, o vivir la historia de nuestra tierra y actuar en esa historia”.

“Hoy el continente está viviendo un repliegue, y hay que asumirlo como tal, a partir de muchos elementos. Algo ha hecho la derecha para llegar donde está, y hubo una debilidad nuestra. Ahora, ¿qué haremos? ¿Qué tipo de alianzas, de discursos, de conceptos, de sentidos comunes crearemos en adelante? Sabemos dónde está la debilidad del adversario, logramos convertir fuerza de masa en fuerza electoral. No duró mucho pero estamos vivos. Y ¿saben qué, compañeros? Ellos no tienen horizonte, ellos no son futuro, nosotros sí”, finalizó García Linera.