Por Roberto Álvarez Mur

A veintitrés años de la desaparición del estudiante de periodismo de La Plata, Miguel Bru, el pedido de justicia por la causa que marcó un antes y un después dentro de la violencia institucional en democracia continúa en pie. Nadie sabe esto mejor que Rosa Schönfeld, madre del joven secuestrado por la Policía bonaerense en la Comisaría 9ª, quien ayer se encadenó en las escalinatas de la sede de las fiscalías platenses para exigir el retiro de la investigación del abogado Fernando Cartasegna, debido al estancamiento en la búsqueda desde que el expediente está en sus manos.

El reclamo en las fiscalías se realizó el mismo día en que se cumplió un nuevo aniversario de la desaparición de Miguel, que por la noche se recordó con la tradicional vigilia, con música, teatro, comida y radio abierta, frente a la seccional policial donde el estudiante de la Facultad de Periodismo fue torturado hasta la muerte en 1993.

“Entendemos que al fiscal Cartasegna no le interesa la búsqueda de Miguel. Ha tenido datos, ha tenido para investigar y en todo momento ha resuelto por decisión propia que esos testimonios no conducen a ningún lugar”, dijo Rosa a Contexto, mientras se disponía a encadenarse a las escalinatas del edificio de fiscalías platenses, donde fue acompañada por otras madres de víctimas de violencia institucional, entre ellas Miriam Medina y Dolly Demonti, para presentar el reclamo frente al fiscal general Héctor Bogliolo.

“Hace aproximadamente seis meses que apareció un nuevo testigo, y lamentablemente cuando fuimos al fiscal nos enteramos que no le habían tomado dirección, teléfono, ninguna manera de volverlo a localizar. Creo que es una falencia enorme desde la Justicia. Consideramos que el testimonio de esta persona era importantísimo”, expresó Schönfeld. La madre de Miguel fue acompañada además por representantes de la Asociación Miguel Bru, desde donde se siguen paso a paso los avances de la investigación que ya cuenta en su haber casi cuarenta rastrillajes en busca de los restos de Miguel.

“Hoy hace veintitrés años que nos venimos preguntando dónde está Miguel, y la necesidad es la misma de ayer: saber que cada dato que aparece se investigue. Nosotros queremos que pase a otra fiscalía”, añadió Schönfeld.

La madre de Miguel explicó que, según las palabras de la fiscalía, ya se habían llevado adelante muchos rastrillajes y la causa había alcanzado demasiada trascendencia. “Gracias a Dios tomó trascendencia. Y eso fue gracias al compromiso de los compañeros y de los amigos de Miguel. Por ellos y por el periodismo es que llegamos a un juicio donde quedó demostrado que Miguel fue torturado, asesinado y desaparecido desde la Comisaría 9ª de La Plata por policías”.

IMG_2232

En tanto, la iniciativa de encadenarse en la sede de fiscalías fue acompañada por familiares y allegados de víctimas de violencia institucional, como los casos de Andrea Viera, Edgardo Godoy, Ramón Santillán, Ezequiel Demonti, entre otros.

“Creemos que la violencia institucional se va a agravar con un Gobierno como el actual, que ya demostró que opta por reprimir a los que reclaman y los que exigen derechos. Ya lo vimos esta semana con lo que sucedió con los jubilados, o a principio de año con los trabajadores municipales de acá”, dijo a Contexto Miriam Medina, madre de Sebastián Bordón, asesinado a los diecinueve años por la Policía mendocina en 1997.

“Como madres, estamos acá con Rosa por este reclamo concreto para que este fiscal se aparte de la causa. Y como madres que hemos conocido a Rosa luchando, sabemos que es un ejemplo. Quienes hemos tenido a nuestros hijos desaparecidos sabemos de qué se trata”, expresó Medina.

En agosto de 1993, Miguel Bru denunció a efectivos de la Comisaría 9ª por un allanamiento ilegal en su casa. A partir de ese momento, comenzó a ser amenazado y hostigado para que retirara la denuncia. En el juicio oral y público de 1999 se condenó a perpetua a los ex policías Walter Abrigo y Justo López por la muerte y desaparición de Bru, y al ex comisario Domingo Ojeda y al ex oficial Ramón Ceressetto por encubrimiento.

Vigilia en la comisaría

Por su parte, a las 19 horas de ayer comenzó la vigilia que desde hace dieciséis años los compañeros y amigos de Miguel, su familia y la Asociación Miguel Bru realizan frente a la Comisaría 9ª y simboliza el reclamo de justicia por el secuestro y la desaparición del joven.

El homenaje contó con una radio abierta, proyecciones de videos, muestra de los talleres de jóvenes y adolescentes que participan de la Casa de Cultura y Oficios Miguel Bru. Además se presentó la Murga La Gran Puta (murga de mujeres a la uruguaya) y “Teatro X la Identidad, La Plata”.

Durante la noche, y hasta las 2 de la madrugada, un nutrido grupo de personas que ocupó el asfalto y las veredas de esa esquina de La Plata recordó al joven en medio de un festival artístico.