Por Fernando M. López 

Luego de cinco días de huelga de hambre, Milagro Sala remitió una carta al juez jujeño Isidoro Cruz para confirmarle que había levantado la medida de protesta por pedido de su familia. “No quiero que se sigan preocupando”, agregó en la breve misiva.

Más tarde, el coordinador nacional de la Tupac Amaru, Alejandro Garfagnini, y el padre Francisco “Paco” Oliveira, de Curas en Opción por los Pobres, encabezaron una conferencia de prensa. Allí detallaron que los abogados de la diputada del Parlasur “la encontraron debilitada” y que la preocupación de los familiares fue tal que llegaron a temer por “el riesgo que corría su vida”.

“Nosotros vamos a seguir con la huelga de hambre por lo menos hasta que le levanten la incomunicación a Milagro Sala”, dijo Oliveira a Contexto, y consideró que el castigo que le impusieron las autoridades penitenciarias “es a todas luces un apriete más a la situación de por sí ilegal e injusta que está viviendo”.

Oliveira y Garfagnini acampan desde el lunes en Plaza de Mayo junto a Nélida Rojas, referente de la Tupac Amaru Mendoza, Gumercinda Giménez Valdez, de Madres Contra la Violencia Institucional, y Ana Gonzalez, antropóloga, feminista y docente de la UBA, mientas que este martes se sumó Victorio Paulón, histórico dirigente de la UOM.

La máxima referente de la Tupac, quien ayer cumplió siete meses como presa política del gobernador radical-macrista Gerardo Morales, fue sancionada el viernes por supuesta “mala conducta”, al exigir mejores condiciones de detención en el penal de Alto Comedero.

El arbitrario castigo también movilizó al Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), Abogados del NOA en Derechos Humanos y Estudios Sociales (ANDHES) y Amnistía Internacional (AI), que realizaron una nueva presentación ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

“Lo que está pasando en Jujuy se parece a una dictadura, no a un Estado de derecho. Se vulneran continuamente las garantías constitucionales y hay un Poder Judicial cooptado en su totalidad por el poder político. Menem tardó dos años en hacer una Corte adicta, Morales tardó dos días”, comparó el padre Paco.

En este marco, llamó a “no bajar los brazos y seguir presionando de una u otra manera” para que liberen a Sala.

“Se mueven por el odio. La metieron presa por protestar en la calle y después le fueron creando una causa detrás de otra. Y los ataques no están dirigidos sólo contra ella. El nivel de represión a los militantes de la Tupac Amaru es realmente impresionante. Amenazan con llevarlos presos si no denuncian a Milagro Sala”, denunció el cura.

En su ensañamiento contra Sala, Morales tampoco dejó al margen a los más chicos. Oliveira recordó que este año las piletas de los barrios de la Tupac no pudieron funcionar porque el gobernador “se negó a darles el agua”, y añadió: “eso es atentar contra los niños, algo que me parece muy bajo”.

El representante de los Curas en Opción por los Pobres apuntó además contra el presidente Mauricio Macri por imponer “una política económica que condena al hambre a millones de argentinos”.

“Se trata de una política que necesita de represión para ser llevada adelante. Pero ya lo dijo el Papa Francisco en la exhortación apostólica ‘La Alegría del Evangelio’: por más policías que pongan, mientras no haya justicia social, no habrá paz”, concluyó.