-¿Qué resultó del debate en las comisiones del Encuentro del Frente Ciudadano Local? 

-Estuvimos muchas horas debatiendo, pensando, seguimos organizándonos. Pensar no es hacer hamburguesas, y para eso se necesita un tiempo que nos hemos dado con diferentes agrupaciones, diferentes tradiciones, incluso de vecinos que se están organizando, de los cuales tenemos mucho que aprender. Tengo una confianza enorme en lo que hemos construido, en las potencialidades hacia adelante. Estamos frente a un Gobierno que está gobernando contra las mayorías y es importante organizarse para detenerlos, para detener el abandono al cual someten a cada uno de los platenses, la incapacidad de gestión, un Gobierno local que no puede ni hacerse cargo de los bacheos, pero tampoco de que cada uno de sus ciudadanos tenga las cuatro comidas y un trabajo digno. Entonces hay que organizarse.

-¿Cómo analizás el humor de los ciudadanos que participaron del debate? 

-Por supuesto que hay quienes tienen bronca cuando estamos frente a un Gobierno que atenta contra su pueblo, pero hay una dimensión esperanzadora, confiada en las posibilidades de ponerle freno al autoritarismo, y veo una militancia entusiasmada y abierta. Creo que es el momento en el que hay que dejar de lado los sectarismos; se trata de que cada uno deje de poner por delante sus banderas y se ponga a pelear juntos para esta Argentina que nos ha costado tanto construir. No podemos regalarle todo a un Gobierno que hoy por ejemplo atenta contra los derechos humanos y que intenta implantar otra vez la teoría de los dos demonios cuando era una discusión saldada; un Gobierno que no le importa el debate, que ajusta a sus vecinos y que les dice que tienen que abrigarse. Ayer, por ejemplo, una señora me contó que fue al Pami y le dijeron que si no le alcanzaba la plata para los medicamentos le pida a sus hijos. Eso es el reflejo de un Estado insesible.

-¿Cómo se conforma el Frente Ciudadano que pidió Cristina hace unos meses? 

-El Frente Ciudadano por definición es completamente amplio y se tiene que seguir abriendo y tiene que ser un espacio donde no se le pregunte a nadie de dónde viene, qué voto, qué hizo y qué no hizo, sino que se le pregunte si está de acuerdo con que tengamos derechos y si quiere luchar por esos derechos con otros y con otras. Acá en La Plata sólo un sector muy minoritario quiere una ciudad del “salvese quien pueda”, porque esta es una ciudad muy solidaria que quiere cobijar a sus semejantes, y eso el Estado tiene que tomarlo. Hoy estamos frente a un Estado local que quiere imponer el individualismo.

-¿Cristina arranca a hacer campaña, a caminar la provincia?

-Este no es un tiempo de campañas, es un tiempo de organización, de presencia, de acompañamiento. Cristina ha estado todo este tiempo, ella lo dijo el 9 de diciembre, dijo que no se iba a ningún lado, que sólo terminaba su mandato y está con muchísima templanza, muy firmemente convencida de creer en lo que cree.

Hoy Rosa Bru le dijo a Máximo que le diga a Cristina que venga, y en realidad yo creo que lo que queremos es que esté todavía más cerca, pero Cristina está y va a seguir estando, hay algo de lo que pasó en todos estos años que no se olvida. El amor del pueblo con Cristina perdura y perdurará a todo.