Por Roberto Álvarez Mur

Cada vez son más los estudios y estadísticas que alertan sobre las consecuencias que están produciendo las políticas económicas de Cambiemos. En este caso, en continuidad con el antecedente de abril de este año, fue la Universidad Católica Argentina la que presentó hace días el Barómetro de la Deuda Social Argentina y que tomó repercusión en todos los medios nacionales a causa de sus preocupantes resultados.

Entre sus datos principales se destacan: 13 millones de habitantes se encuentran en situación de pobreza; 1.400.000 personas pasaron a ser pobres entre fines de 2015 y el primer trimestre de este año; 10,5% es el índice de pobreza de abril 2016 en comparación con 9,3% de 2015; 400 mil personas cayeron en indigencia en el mismo período; 1,5% es el índice de indigencia de abril 2016 en comparación con 1,3% de 2015; 3 de cada 10 hogares de los principales centros urbanos reciben “alguna política social de empleo, transferencia de ingresos o son beneficiarios de programas de asistencia alimentaria”.

Respecto de los datos estipulados desde el balance, el especialista Eduardo Donza y miembro del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA –a cargo de realizar el informe- dijo a Contexto: “Ha habido un comportamiento irresponsable en la transferencia de valores realizados en los últimos tiempos”.

“Ha habido un comportamiento irresponsable en la transferencia de valores realizados en los últimos tiempos”

“La vía a la que debería recurrir el Gobierno es, sin duda, apelar a una tarifa social eficiente, que contemple a todos los sectores de la sociedad”, agregó.

Donza se encuentra entre el grupo de investigadores que hacia fines de abril arrojaron las primeras cifras que hoy se incluyen en el balance definitivo. “Es en base a lo analizado entre fines del año pasado y abril de este año que logramos visibilizar un aumento de la pobreza del 29% al 32%”, agregó Donza.

“La estrategia adoptada para normalizar en parte las variables macroeconómicas habría generado más de un millón de nuevos pobres, fundamentalmente segmentos provenientes del sector informal y de las clases medias bajas”, puntualizó entre sus conclusiones el balance elaborado por Donza y sus colegas.

El informe manifiesta en sus páginas iniciales lo siguiente: “Cabe llamar la atención en que el mayor riesgo social no sólo lo están experimentando los segmentos de la población más vulnerables que dependen de la ayuda social, sino también los millones de hogares que fundan su subsistencia en trabajos precarios, pequeños comercios y trabajadores eventuales”.

“La estrategia adoptada para normalizar en parte las variables macroeconómicas habría generado más de un millón de nuevos pobres”

En tanto, continúa: “Todos ellos, además de carecer de visibilidad y representación política no han sido objeto de una especial protección social frente a la actual fase de caída del consumo, aumento de los precios y mayor riesgo de despido o caída de la actividad”.

En tanto, Macri no perdió oportunidad de desafiar las estadísticas durante una presentación en Mar del Plata, región gobernada por el controversial intendente oficialista Carlos Arroyo. Allí, el presidente volvió a insistir con su objetivo de alcanzar “pobreza cero” y, además, declaró: “Hay que usar la energía para construir, no para agredir”.

El informe fue presentado hace días en la sede de la UCA con fuertes llamados de atención al macrismo. “Si en el corto plazo no se logran atenuar los aumentos de precios y no logra reactivar el empleo, difícilmente podrá revertirse la tendencia ascendente que están registrando las tasas de pobreza e indigencia urbana”, fue una de las frases que más fuerte caló entre los disertantes, donde se ubicaba el rector de la institución Víctor Fernández y el coordinador del Observatorio, Agustín Salvia.