Por Alejandro Palladino

“Es repudiable que el presidente no tome una posición acorde a la de la democracia y la discusión que hizo el pueblo argentino en estos años”, reflexionó el ex Secretario de Derechos Humanos de la Nación, Martín Fresneda, en una entrevista con Contexto, sobre las retrógradas declaraciones del presidente Mauricio Macri durante una entrevista con el sitio estadounidense BuzzFeed. El medio, entrevistó a presidente con una transmisión en vivo por la red social Facebook, en la que el mandatario argentino se refirió a la dictadura cívico militar como “guerra sucia” y retomó la postura del PRO sobre los desaparecidos: “no tengo idea (del número de desaparecidos); es un debate en el que yo no voy a entrar. Si fueron 9 mil o 30 mil; si los que están anotados en un muro (en referencia al monumento de la costanera) o son muchos más. Me parece que es una discusión que no tiene sentido”, dijo.

-¿Qué interpretación hacés sobre las respuestas de Mauricio Macri?

-Habla de una circunstancia que la historia y la democracia se ocuparon de echar por tierra, que tiene que ver con que existió una guerra sucia. En Argentina no existió una guerra sucia; hubo un terrorismo de Estado. Eso lo determinó el juicio a la juntas Militares y todos los juicios que vinieron después. Por lo tanto partimos de un error o una concepción distinta a la que la democracia consagró y resolvió.

-¿Lo dicho por Macri es un error  o una muestra de desinterés, o una postura sobre la historia?

-Es una posición frente a lo que sucedió. Y por otro lado ha querido evadirse de una pregunta concreta sobre los juicios de lesa humanidad y lo ha hecho con un gesto banal y de desprecio al tema. No solo demuestra un desconocimiento de lo que sucedió en la historia argentina sino que representa una posición tomada.

-¿La temática de la cantidad de desaparecidos, es una nueva provocación para relativizar lo que pasó?

-Quiso salirse del tema sabiendo que es un discusión que intentaron introducir Cambiemos y sus aliados por los números de desaparecidos. Es una circunstancia que el pueblo argentino ya resolvió; fue el mismo pueblo argentino la víctima también del terrorismo de Estado. Si nos ponemos a ver en números, nos equivocamos. Es repudiable que el presidente no tome una posición acorde a lo que la democracia y la discusión que hizo el pueblo argentino en estos años. Hay un fuerte desprecio de lo sucedido.

-¿Cómo leer lo que dijo ayer Macri si se lo pone en sintonía con la presencia de Barack Obama el 24 de marzo, los paseos de Aldo Rico en los festejos del 9 de julio, la reedición del Nunca Más bajo un paradigma de Guerra de los dos demonios, o los cincuenta militares condenados  que pasaron a prisión domiciliaria?

-Es parte del cambio cultural que están proponiendo ellos y que sin duda sabíamos que iba a venir. Cuando en la campaña se lo interpeló y se les planteó si realmente iban a haber cambios en los derechos humanos, dijeron que no, pero claramente los hay. Los cambios consisten en que habiliten y permitan que se ponga en duda la política de Estado de Memoria, Verdad y Justicia; que sectores de la sociedad refractarios a las políticas, las tensiones y las confronten. Quieren volver a la teoría de los dos demonios y a dejar que los argentinos vuelvan a discutir desde un paradigma distinto a lo que la historia resolvió.

“Cuando en la campaña se lo interpeló y se les planteó si realmente iban a haber cambios en los derechos humanos, dijeron que no, pero claramente los hay. Los cambios consisten en que habiliten y permitan que se ponga en duda la política de Estado de Memoria, Verdad y Justicia”.

-En la entrevista, Macri también dijo que Hebe de Bonafini está “desquiciada”. ¿Qué significó el avance de la Justicia sobre las Madres, con la policía en la puerta de la sede?

-Fue una foto de época. En estos tiempos quieren meter presas a las Madres, mientras que cuando nosotros gobernamos eran parte del corazón de la forma de llevar adelante la políticas públicas en lo que tiene que ver con derechos humanos. Para nosotros abrazar a las Madres y gobernar fue parte de nuestra forma de respetar la historia y de poder reparar. Ellos eligen esta manera torpe y agraviante para con la historia de las Madres que si uno se pone a pensar dos minutos, puede advertir que gran parte de la recuperación de la democracia fue gracias al coraje de estas madres. Preservar una moral y una ética en un país democrático y republicano también fue gracias a lo hecho por las Madres. Entonces quienes gozan de los beneficios como él de una democracia que le permite incluso ser presidente de la Nación, también le permite decir barbaridades. No solamente se equivoca; se echa tierra encima. No se da cuenta que la Argentina es reconocida a nivel mundial por la lucha de las Madres y de las Abuelas. Están haciendo un quiebre cultural y están llevando adelante lo que ellos creen. Quieren ser los paradigmas de una pseudo reconciliación que ya está resuelta.

-¿Cómo enfrentar estos avances sobre lo construido en los últimos años en materia de Memoria, Verdad y Justicia, que se suceden de distintas maneras?

-Hay que apelar a la gente y la participación de la ciudadanía. Que opinen los dirigentes políticos y la democracia, las fuerzas políticas, el pueblo. En los ochenta y noventa , para llevar adelante una política de reconciliación en base a la impunidad, Menem nos decía que estábamos echando sal en las viejas heridas. La historia lo demostró: ni echamos sal en las viejas heridas ni hubo un revanchismo ni venganza de nosotros, víctimas del Terrorismo de Estado. Queríamos justicia, y si para ellos la justicia de los jueces de la Constitución  es venganza, son ellos los que no creen en la Justicia, ni en las instituciones; son los que no creen que hay delitos graves de lesa humanidad que deben ser castigados y se manejan con una hipocresía inaceptable porque piensan que realmente estos delitos podrían ser indultados o amnistiados.