Por Héctor Bernardo

El próximo 23 de agosto, los representantes de los países que integran el Mercado Común del Sur (MERCOSUR) tendrán una nueva reunión para definir quién asume la Presidencia Pro Tempore (PPT) de ese espacio de integración.

La reglamentación indica que quien debe asumirla es Venezuela, pero los presidentes de Argentina, Mauricio Macri, de Brasil, Michel Temer y de Paraguay, Horacio Cartes, se oponen.

El viernes pasado, en el marco de la inauguración de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, Macri, Temer y Cartes se reunieron para seguir afilando la estrategia contra el Gobierno de Maduro.

No parece casual que luego de la visita a la región del secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, se haya puesto en marcha el plan para que Venezuela (Maduro) no pueda asumir la conducción del MERCOSUR, y que la pretensión sea que quien tome su lugar sea Argentina (Macri).

Frente a este intento de impedir su derecho de ejercer la PPT, la Cancillería bolivariana emitió un comunicado que señala que la República de Venezuela “en ejercicio pleno de la Presidencia Pro Témpore de MERCOSUR, rechaza categóricamente el boicot emprendido por la Triple Alianza de los Gobiernos de Argentina y Paraguay e interino de Brasil, para impedir el normal desenvolvimiento de la presidencia de Venezuela al frente del MERCOSUR, conforme al Tratado de Asunción en su artículo 12 en correspondencia con el Protocolo de Ouro Preto en su artículo 5”.

“Este pretendido asalto por la fuerza del MERCOSUR está alentado desde Washington, tiene sello imperial, y es amenizado por el tour antibolivariano que realizan sus altas autoridades por la Región, pretendiendo destruir a su paso los importantes avances socioeconómicos alcanzados por los Gobiernos populares, progresistas y de izquierda a favor del desarrollo, la igualdad e inclusión de nuestros pueblos”, se asegura en el escrito.

Más adelante, el comunicado señala: “Reeditar esta nueva modalidad de Plan Cóndor para agredir a Venezuela y atentar contra la institucionalidad del MERCOSUR no sólo conforma un despropósito jurídico y político, sino que sintoniza de forma genuflexa con el Consenso de Washington y alienta la restauración neoliberal y derechista de nuestra Región, dirigida y planificada desde los centros de poder estadounidense, con el objeto de recuperar los recursos naturales de nuestros pueblos para satisfacer los insaciables intereses oligárquicos”.

Golpe institucional en el MERCOSUR

El periodista y analista político Carlos Aznárez, en diálogo con Contexto, aseguró: “Lo que han hecho Argentina, Paraguay y Brasil, a lo que muy bien Nicolás Maduro y Delcy Rodríguez, la canciller venezolana, califican de Triple Alianza, tiene que ver con el cambio del marco regional. Esta situación era imposible de imaginar hace dos años”.

Luego señaló: “Venezuela se había sumado con mucha fuerza para tratar de revitalizar MERCOSUR. Ahora se le da la respuesta lógica de tres Gobiernos que hoy están manejados por la derecha y alineados totalmente con el discurso de Washington”.

“Con su accionar, estos tres países están enterrando el MERCOSUR. Le están poniendo un freno a ese espacio de integración para impulsar la Alianza del Pacífico, a la que Argentina y Brasil ya han pedido ingresar. Allí se plantea todo lo contrario a lo que proponía Chávez para el MERCOSUR, que era una integración regional en serio. En la Alianza del Pacífico lo que se va a tratar de impulsar son los tratados de libre comercio bilaterales”, agregó.

Por último, Aznárez también remarcó: “Hoy el mapa regional está dividido. De un lado están los países que siguen confiando en la integración, como la que plantea Venezuela, Bolivia, Ecuador y algunos países del ALBA. Del otro lado, los que claramente plantean restablecer el ALCA a través de la Alianza del Pacífico. Claramente se abren dos caminos y Venezuela va a tener que remar contra corriente para tratar de seguir abonando una propuesta de integración regional de los pueblos frente a la otra que es la del imperio”.

No es un detalle menor que el 23 de agosto se pretenda formalizar el golpe institucional en el MERCOSUR contra Venezuela. Una semana después habrá una gran movilización opositora que pretende destituir al presidente Maduro e imponer un nuevo Gobierno. Según detalla el portal de noticias Nodal, el dirigente golpista Henrique Capriles señaló: “Nosotros estamos organizando al país, porque si no hay respuesta (en relación al referendo revocatorio), el 1° de septiembre junto al pueblo de los 23 estados vamos a tomar Caracas”.

El imperio trata de cerrar pinzas contra Venezuela. A la desestabilización interna, la guerra mediática y la guerra económica, ahora se le sumó la guerra en los espacios de integración regional.