Distracción olímpica

Distracción olímpica

Mientras las manifestaciones contra Temer aumentan y en pocos días se realizará la votación que pondría fin al mandato de la suspendida Rousseff, el presidente argentino Macri llegó a Río con un fuerte operativo del grupo Clarín para limpiar su imagen. Una vez más, el deporte encubre lo que más afecta a la sociedad.

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Por Héctor Bernardo

El recorrido de la antorcha olímpica debió ser modificado por las protestas contra el ilegitimo presidente brasileño, Michel Temer. Los manifestantes cortaron el paseo marítimo de Copacabana, lo que obligó a dejar de lado el paso por la playa más popular de Río.

Con sólo un 2% de intención de votos, el 12 de mayo Temer asumió el gobierno de Brasil mientras se define el impeachment (juicio político) contra Dilma Rousseff. Como todo parece indicar, el presidente interino, principal conspirador contra la mandataria, no tiene la menor intención de dejar el Palacio del Planalto y ya habría articulado todo para que la votación en el Senado termine de concretar la destitución de la legítima presidenta.

En ese contexto, Temer recibió la visita y el apoyo del presidente argentino Mauricio Macri. A ellos se le sumó el mandatario paraguayo Horacio Cartes. Los tres continúan con la estrategia pergeñada por Washington para impedir que Venezuela asuma la presidencia pro tempore del Mercosur, tratar de que sea el Gobierno argentino quien quede al frente del espacio y terminar de destruir ese organismo de integración regional en pos de sumarse definitivamente a la Alianza del Pacífico y al Tratado Transpacífico.

Macri siempre compite con la ayudita de Clarín

El operativo del Grupo Clarín para lavar la imagen del presidente argentino volvió a desplegar sus clásicos recursos. Esta vez desde la pantalla de TyC Sport, con la conducción del ultramacrista Gonzalo Bonadeo, trataron de mostrar un Macri distendido, simpático, que bromeaba con el tenista Juan Martín Del Potro y con el jugador de la selección de vóley, Facundo Conte.

El mandatario argentino, al estilo de Carlos Menem, habló de asados que se deben con el tenista de Tandil, de cuánto le gustaría jugar con la selección de vóley, y luego se sacó fotos con todo el equipo del canal deportivo del Grupo de Magnetto.

Con su viaje a la inauguración de los Juegos Olímpicos, Macri logró evitar, al menos por unos días, la carrera de obstáculos de Argentina. En su tierra, el presidente debía ver cómo hace para resolver las consecuencias del tarifazo, que ha generado una mirada crítica en muchos de los propios votantes de Cambiemos y que, a su vez, provocó que este viernes la Confederación General del Trabajo (CGT) presentase un documento titulado “De mal en peor”. En el escrito señala que las medidas económicas del Gobierno han generado un “aumento de la pobreza, una brusca caída del consumo y perspectivas económicas y sociales que ensombrecen aún más el horizonte”.

Las bromas con el complaciente Bonadeo, que sabe de memoria las reglas del ping pong y del salto con garrocha, probablemente lo hayan ayudando a sortear momentáneamente las consecuencias políticas del intento fallido de arrestar a la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, un símbolo de los derechos humanos a nivel mundial.

El asado con Del Potro tal vez genere suficiente humo como para ocultar por unos días la recesión, la inflación, las inversiones que prometieron que llegarían si se les pagaba a los fondos buitre y que hasta el día de hoy brillan por su ausencia, el escándalo por las cuentas offshore descubiertas en la investigación Panamá Papers y los millones de dólares que el presidente tiene en el exterior y que no había declarado.

Por varios días, el grupo monopólico pondrá el foco en sus medios y periodistas especializados en deporte y sólo se hablará de los logros y frustraciones de los atletas argentinos.

Como en el 78, mientras se gritaban los goles de la selección argentina en la cancha de River y a pocas cuadras se torturaba en uno de los principales centros clandestinos de detención del país, la ESMA, los medios corren el foco de lo esencial. En aquel momento y difundían el eslogan “Los argentinos somos derechos y humanos”, mientras desaparecían personas todos los días.

“Al deporte no hay que mancharlo”, dijo Macri en su charla con Bonadeo. Mientras tanto, sigue saltando obstáculos, pero, como siempre, con la ayudita de sus amigos de Clarín.


 

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