Por Alejandro Palladino

Con facturas en la mano y con una nota firmada por más de setenta familias perjudicadas, vecinos y vecinas del barrio Malvinas de la localidad de Melchor Romero, en La Plata, llevaron sus reclamos ayer a la empresa Edelap ante el insuficiente servicio que reciben: cortes recurrentes de luz y baja tensión constante –en algunos casos llega a valores menores a los 170 volts–, que provocan la escasez de calefacción ante las bajas temperaturas, quema diaria de electrodomésticos, falta de iluminación de las calles y conservación de los alimentos, entre otros problemas que deterioran su calidad de vida. “Pagamos la factura de luz y no tenemos el servicio como corresponde”, dijo Elsa, una de las vecinas presentes.

El barrio afectado abarca desde la calle 149 a la 155 y de 34 a 36. Son aproximadamente 540 lotes distribuidos en 22 manzanas, cada una de ellas con entre 22 y 24 familias que viven a oscuras durante la noche.

Malvinas no es la excepción. En los últimos meses, una situación muy similar han vivido vecinos de otros barrios de La Plata. Platenses de Villa Elisa, Villa Elvira, Altos de San Lorenzo, Tolosa, Gonnet y San Carlos también han sufrido el deficiente servicio de la empresa Edelap, favorecida por el Gobierno de Mauricio Macri por el tarifazo en las boletas, suspendido por la cautelar del juez en lo Contencioso Administrativo de La Plata, Luis Federico Arias.

Incluso, diez días atrás, una escena calcada a la de ayer tuvo lugar en las puertas de Edelap, esa vez con vecinos del barrio El Rincón llevando sus reclamos por los mismos motivos: falta de inversión y un servicio de segunda por formar parte de la periferia del casco urbano de La Plata.

“Venimos a recuperar nuestro derecho al pleno acceso para utilizar energía eléctrica en buenas condiciones”, sostuvieron los vecinos en su nota presentada, al tiempo que expresaron su reclamo por el acceso desigual que reciben por la zona en la que viven, más allá de la avenida 131.

“La empresa presta servicio a través de instalaciones precarias que ponen en riesgo la  propiedad y las vidas de quienes habitamos este barrio; y creemos que es importante y posible que la prestataria del servicio eleve el nivel de seguridad eléctrica”, afirmaron.

“La empresa presta servicio a través de instalaciones precarias que ponen en riesgo la  propiedad y las vidas de quienes habitamos este barrio.”

“Así son los cables de los tendidos”, dice Federico, uno de los vecinos, al gerente de Edelap, y grafica su preocupación con una línea de no más de dos centímetros con sus dedos. “Con el frío no nos podemos calefaccionar. Con la baja tensión, las estufas eléctricas no arrancan. Los chicos con broncoespasmos no se pueden nebulizar y los padres tienen que salir corriendo al hospital”, dijo Elsa.

Fredy Rojas vive en Malvinas y al lado de su casa tiene su almacén, en 34 bis y 153: “Sin las heladeras y la máquina de fiambre no puedo trabajar”. Por el mismo problema de cortes y baja tensión, la semana pasada se le quemó una heladera. “Al menos una vez, a todos se nos quemó un electrodoméstico”, añade.

Semanas atrás, los vecinos fueron a Edelap a reclamar por sus pérdidas, pero dijeron que en la empresa no se hicieron cargo y encima recibieron un trato discriminador. “Si no tienen luz, cuélguense”, les respondieron la anterior vez. Ayer les dijeron que enviarán un equipo para elaborar un informe sobre la situación. De todos modos, desde la empresa mostraron una total desinformación sobre el servicio que prestan en esa zona.

El mismo problema vive Federico, almacenero que, por las subas de las tarifas, tiene que elegir entre calefaccionar su casa con estufas eléctricas –cuando prenden, muy cada tanto– o encender las heladeras de su negocio. Con el frío, las garrafas que suben los 150 pesos se van en unos días. Las boletas de luz le venían de 800 pesos, mientras que la última fue de 2.500. “En su momento vinimos a reclamar y nos dijeron ‘tienen que pagar’. Nosotros pagamos y no tenemos un servicio bueno”, dice Federico a Contexto.

Cables y transformadores que no aguantan

Marcia fue la vecina encargada de entregar la nota con las firmas de las familias y llevarse su copia con sello. “El viernes estuvimos sin luz porque se cortó a las cinco de la tarde. Fueron a arreglar el sábado a la mañana, cambiaron los fusiles y se cortó de nuevo, tres veces. Se quemaron los cables y los volvieron a arreglar, y la electricidad quedó con baja tensión desde el sábado a la tarde hasta ayer”, enumeró.

“Se quemaron los cables y los volvieron a arreglar, y la electricidad quedó con baja tensión desde el sábado a la tarde hasta ayer.”

A su vez, relata que el sábado, cuando se cortó la luz, el transformador de la esquina de su casa se prendió fuego, poniendo en peligro a los vecinos que allí vivían o que circulaban por la calle.

Los vecinos pusieron de manifiesto que los transformadores y los tendidos no aguantan, se queman por su precaria calidad, por lo que exigieron las inversiones necesarias por parte de la empresa. Desde Atención al cliente de la empresa tomaron el reclamo.

Además de presentar el reclamo en Edelap, los vecinos harán lo mismo ante el Organismo de Control de Energía Eléctrica de la Provincia de Buenos Aires y ante la Defensoría del Pueblo de la misma jurisdicción.