Por Alejandro Palladino

Trabajadores de las cooperativas de San Carlos y Lisandro Olmos que dependen de la Municipalidad de La Plata denunciaron despidos por decisión de los delegados de esas localidades.

En Olmos, los cooperativistas, que con Julio Garro se encuentran aun más precarizados que durante la gestión anterior, se vienen manifestando en reclamo por mejores condiciones laborales, considerando que sus sueldos son de 3.500 pesos y desde la Municipalidad no han prestado oídos a sus necesidades. El sábado pasado llevaron a cabo una retención de tareas por un aumento salarial, obra social y aportes jubilatorios. “Ninguna familia puede vivir con 3.500 pesos por mes”, sostuvieron los trabajadores.

Rubén Cornejo, referente de la Asociación de Cooperativistas La Plata (ACLP), una entidad de reciente conformación que representa los intereses de los cooperativistas en este contexto adverso para el sector, expresó que “desde la delegación de Olmos pidieron la baja, mandaron un informe en el que decían que no requerían más los servicios”. También denunció que ninguna autoridad de la delegación dio la cara. “Queremos saber quién es el responsable del informe”.

Para Cornejo, la causa de los despidos es parte de una “persecución política” por las asambleas y medidas de fuerza realizadas por los trabajadores en busca de mejoras laborales. Cornejo agregó que la persecución tiene que ver también con “cosas que están haciendo con las que no estoy de acuerdo”.

En el caso de San Carlos, Marta Montes, trabajadora despedida de la cooperativa de limpieza de la vía pública, dijo a este medio que no fue despedida por la dirección de cooperativas, sino por el delegado radical Federico Braccini, quien la despidió a ella y dos trabajadores más.

“No sabemos cuál es el motivo que tiene. Hace cinco años que estoy en la delegación, pasé por más de un delegado y nunca tuve problemas.”

Montes agregó que los despidos de cooperativistas de San Carlos que dependen de la Municipalidad llegaron a los diez casos.