Por Gabriela Calotti

“Como en el 76, las fuerzas represivas vuelven a estar al servicio de Blaquier. No es casual. Gerardo debe devolver los favores recibidos durante la campaña electoral”, denunció ayer la referente de la Tupac Amaru en una carta difundida desde la cárcel jujeña donde está detenida arbitrariamente y sin el debido proceso judicial desde hace ya más de seis meses.

En su misiva, Milagro Sala denunció así la connivencia del gobernador radical Gerardo Morales –estrecho aliado de Mauricio Macri– con la familia Blaquier, para hacerse cargo por dos centavos del ingenio La Esperanza, cuyos trabajadores fueron reprimidos sin miramientos por efectivos de infantería causando ochenta heridos.

“¿Recuerdan? Me acusaban a mí de ser socia de [Eduardo] Fellner [ndr: anterior gobernador de Jujuy]. Y resulta que quienes fueron socios históricos fueron ellos dos, que llevaron a la quiebra al ingenio La Esperanza –otrora propiedad de los Roggio– y ahora se lo van a entregar por dos pesos a su amigo Blaquier… con 800 trabajadores en la calle”, afirmó en la carta.

La represión del jueves tuvo lugar luego de que los trabajadores del ingenio declararan un paro por tiempo indeterminado por considerar “insuficiente” la última propuesta salarial. Fueron reprimidos con gases y postas de goma y decidieron cortar la ruta provincial 34.

Al denunciar la “feroz persecusión contra nuestros compañeros” que “se profundiza día a día”, Milagro Sala dijo que “ya somos once los presos políticos”, pues el mismo día de la represión contra los trabajadores del ingenio, la Policía jujeña detuvo a su compañero y secretario de prensa de la Tupac, Raúl Noro.

“Ya somos once los presos políticos. Sumaron esta vez a Raúl, mi compañero y secretario de prensa de la Tupac. No pueden soportar que uno siga expresando lo que por todos los medios quieren ocultar pero que es imposible tapar: que hay miles de cooperativistas sin trabajo, que dejaron ochocientos laburantes de La Esperanza en la calle”, afirmó Milagro Sala en esta carta dirigida al gobernador jujeño.

Y mientras “Morales duplicó los funcionarios de 350 a 700, con sueldos que van desde los 80 mil a los 100 mil pesos, les ofrece un miserable 8% de aumento a los estatales que todavía tienen ‘la suerte’ de tener trabajo y que profundizan las medidas de fuerza con cada vez más alto acatamiento, por mencionar sólo algunas situaciones”.

“no cumplió ninguna promesa de campaña, salvo la de encarcelarme a mí, lo que demuestra también que el Poder Judicial está a su servicio.”

Morales, enfatiza Milagro Sala en su carta, “no cumplió ninguna promesa de campaña, salvo la de encarcelarme a mí, lo que demuestra también que el Poder Judicial está a su servicio”. Justamente, esa aseveración de la referente de la Tupac tiene asidero en la reciente imputación del juez de instrucción Francisco Aróstegui.

Anticipándose a toda velocidad a la feria judicial de invierno, el Ministerio Público Fiscal de Jujuy, a cargo de Sergio Lello Sánchez, imputó al juez Aróstegui, al que acusó de “prevaricato, denegación de justicia, abuso de autoridad y encubrimiento en concurso real”, y por considerar que sobreseyó a Milagro Sala en siete causas y a integrantes de la Tupac Amaru en otras cuatro causas.

Según el fiscal, Aróstegui fue “benévolo” con la Tupac y con Milagro Sala en una causa por “tentativa de homicidio por promesa remuneratoria”.

El juez Aróstegui también tiene pendiente en el Superior Tribunal de Justicia de Jujuy un pedido de jury de enjuiciamiento por parte de Morales, en ese entonces senador nacional por Jujuy, que lo acusó de ser “cómplice” de Milagro Sala.

Lello Sánchez es uno de los funcionarios promovido por el Gobierno de Morales tras la ampliación del Superior Tribunal de Justicia, ilegítimo procedimiento que utilizó el gobernador para aumentar de cinco a nueve los integrantes de la máxima instancia judicial de la provincia, designando entre sus nuevos miembros a dos de los diputados que votaron la ampliación.

“Y, a pesar de todo lo que están haciendo, seguimos con la frente en alto, con las convicciones de siempre”, sostuvo Milagro Sala en su carta, en la que pidió expresamente a la militancia “que siga luchando para que no se pierdan los derechos alcanzados durante los últimos doce años y que desde su llegada al poder Macri y Morales están avasallando”.

“Gerardo. Yo sigo aquí, privada ilegalmente de mi libertad, pero mi solidaridad sigue intacta. Yo desde acá te seguiré marcando los errores y enviándote humildes consejos para ayudarte a gobernar. Ojalá Dios y la Patria en algún momento te perdonen por todo el daño que estás haciendo a los jujeños”, concluye la dirigente de la Tupac, días antes de la marcha que recordará en Jujuy el 40° aniversario de La Noche del Apagón.

Aquella noche del 20 de julio de 1976, mientras se producían coincidentes cortes de luz, unas cuatrocientas personas fueron secuestradas en las localidades de Calilegua, Libertador y en el predio del ingenio Ledesma, de los Blaquier, en un operativo conjunto entre el Ejército, la Gendarmería y la Policía.

Fue la Tupac Amaru quien impulsó denuncias por violaciones a los derechos humanos contra Pedro Carlos Blaquier, símbolo de la patronal cómplice de la dictadura cívico-militar, que sigue impune.