Por Roberto Álvarez Mur

En el marco del aniversario 22° del atentado a la mutual argentina de la colectividad judía (AMIA), el nuevo escenario político configurado por el Gobierno macrista recibió la fecha con un panorama particular. Mientras el propio Macri no estuvo presente más de media hora en el acto oficial de la sede de calle Pasteur, otros recordatorios de la colectividad manifestaron la preocupación por el destino de la causa en manos de la gestión PRO. Contexto conversó con el referente de Llamamiento Argentino Judío, Jorge Elbaum, sobre los efectos del nuevo poder en torno al atentado más grave de las últimas décadas a nivel nacional.

“Quienes están hoy en el banquillo de los acusados son los antecesores de quienes están ahora en el Gobierno nacional. En los aspectos jurídicos, a través de personas como Fino Palacios, por tratar de salvar de alguna manera a un pariente de Menem, como también a través de José Beraja, otro menemista indudable. De la corporación judicial, por otra parte, están en el banquillo tipos como el juez Juan José Galeano. Y sin olvidar los elementos de Inteligencia”, aseguró Elbaum.

“Todos estos actores, más otros no tan protagónicos, son los antecesores del macrismo. Hoy por hoy, quienes están siendo juzgados son la antesala de lo que hoy es el Gobierno nacional”, agregó.

Elbaum remarcó, además, que en la actualidad hay un “compromiso muy fuerte del actual Gobierno por lavar las culpas de quienes, de alguna manera, contribuyeron al encubrimiento de la causa”. Según el referente, “parte de esa tarea informal ya la está desempeñando el actual titular de Derechos Humanos, Claudio Avruj, quien es el encargado de hablar con algunos hombres de la Justicia local para intentar que no se culpe a todas estas personas, sobre todo a quien fue históricamente su jefe en la DAIA, a José Beraja”.

El PROcer Nisman

Otro de los elementos que más se destacaron en el acto oficial de conmemoración de ayer fue el recordatorio del difunto fiscal Alberto Nisman, a quien el reconocido funcionario macrista y rabino Sergio Bergman dedicó sentidas palabras a través de Facebook al evocar: “A estos 22 años, quiero sumar un año y medio del asesinato de Alberto Nisman, quien por avanzar en la investigación terminó asesinado”, y agregó: “Así como liquidaron junto con su vida también la del expediente, en manos, no menos llenas de sangre inocente, como la de los jueces que archivaron y enterraron su denuncia. Por AMIA, y también por Nisman: será justicia”.

“en la actualidad hay un compromiso muy fuerte del actual gobierno por lavar las culpas de quienes, de alguna manera, contribuyeron al encubrimiento de la causa.”

En la misma línea se expresó el dirigente de la cúpula de AMIA, Tomás Saiegh, al definir como “una vergüenza que un fiscal de la Nación, a pocas horas de tener que declarar en el Congreso, aparezca sin vida en circunstancias extrañas, y que la Justicia no haya podido dar una sola respuesta respecto de lo que sucedió”.

Por su parte, Elbaum analizó el peso del fallecido fiscal en términos geopolíticos para la causa: “El actual Gobierno del PRO lideró junto con Nisman, en su momento, la oposición al memorándum con Irán. Oposición que no fue liderada esencialmente ni por Macri ni actores locales, sino que fue el resultado de un movimiento internacional generado por los republicanos y la derecha norteamericana israelí, porque quisieron impedir un acuerdo similar de los demócratas del lado de Obama”.

Respecto de la persecución hacia Cristina Fernández de Kirchner, encarnada en la controversial presentación elaborada por Nisman hace menos de dos años, el referente aseveró: “Hay una clara misión de demonizar no sólo al kirchnerismo, sino al proyecto nacional y popular que ella encabezó. Lo que se está tratando de hacer es enarbolar un triunfo de los sectores monopólicos y de los sectores concentrados que pretenden quedarse con la Argentina. Lo que no se quiere discutir, y todo esto funciona como una nube de humo, son los temas de fondo: los Gobiernos de Néstor y Cristina redujeron la inequidad social en Argentina”.

Neonazis y liberales

Sin dudas, la reciente presencia en la Casa Rosada –por invitación oficial– de integrantes de partidos políticos de tendencia neonazi despertó un llamado de atención especial en plena víspera del aniversario del atentado. Llamativo resultó además, a diferencia de Llamamiento Argentino Judío que repudió públicamente el hecho, que no lo hicieran así ni DAIA ni AMIA.

“Hay una clara misión de demonizar no sólo al kirchnerismo, sino al proyecto nacional y popular que  encabezó cristina. Lo que se está tratando de hacer es enarbolar un triunfo de  los sectores monopólicos.”

“Es parte, insisto, de algo que debe leerse en términos políticos y como parte de la historia de nuestro país. En la última década de gobierno, ni el nazismo quiso entrar en la Casa Rosada ni la Casa Rosada los invitó. Insisto con esta doble referencia porque si hubieran sido hipotéticamente invitados no se hubiesen sentido cómodos de participar, ya que fueron fuertes opositores, Biondini y todos esos sectores, al período kirchnerista”, continuó.

“Lo que ha pasado en este momento es justamente lo contrario: fueron invitados –por error o no– pero lo más importante es que ellos se sintieron cómodos yendo. Esto habla de algo que pasó ya muchas veces en nuestro país, cuando los sectores de la derecha se sienten muy cómodos con las tradiciones liberales y neoliberales. Y después pasan a ser su fuerza de choque. Cualquier proyecto de concentración sólo cierra con represión, tal como pasó en Ledesma o como con el encierro de Milagro Sala”, concluyó.