Por Fernando M. López

En medio del desmantelamiento educativo que viene ejecutando el Gobierno de Mauricio Macri, los 800 mil beneficiarios del Programa de Respaldo a Estudiantes de Argentina (PROG.R.ES.AR.) se encuentran en alerta luego de las numerosas bajas registradas a lo largo y ancho del país.

Muchos de los jóvenes de entre 18 y 24 años que se quedaron repentinamente sin el derecho y no cobran los novecientos pesos que les permitían continuar sus estudios terciarios o universitarios salieron a denunciar la situación a través de las redes sociales.

El 80% de ese monto es abonado de manera mensual, mientras que la diferencia acumulada se paga de una sola vez cada seis meses (retroactivo). Los afectados no perciben la asignación mensual desde mayo o junio, y a la totalidad de los beneficiarios se les deben los dos últimos retroactivos.

Las excusas que recibían los estudiantes dados de baja cuando se presentaban a reclamar en las oficinas de la ANSES eran que había un error en la carga de datos, que no cumplían con el requisito de aprobar dos materias anuales como mínimo, o incluso responsabilizaban a los establecimientos educativos por no enviar la información académica correspondiente.

El organismo a cargo de Emilio Basavilbaso emitió luego un comunicado para explicar que, “a pesar de algunas dificultades técnicas”, el PROG.R.ES.AR. “continúa su desarrollo y se está trabajando junto al Ministerio de Educación de la Nación para regularizar la situación lo antes posible”.

“El pago de los meses pendientes de cobro será de forma automática y sin necesidad de realizar ningún trámite ante la ANSES, ni ante el Ministerio de Educación. El mismo tendrá su impacto a partir del mes de agosto”, agregó el texto.

Por último, el organismo dijo asumir “el compromiso de abonar oportunamente los retroactivos correspondientes a los meses impagos, así como asegurar la continuidad del programa para el cobro del 20% acumulado por el cumplimiento efectivo de las condiciones del mismo”.

Sin embargo, las justificaciones no conformaron a los damnificados, que interpretan todas las irregularidades como parte de una política de vaciamiento, en especial porque no fueron pocas las oportunidades en que el Gobierno habló de la continuidad de programas como el Conectar Igualdad y el Plan FinES, mientras que por lo bajo avanzaba con un brutal recorte.

Desde el Centro de Estudiantes y la Dirección de Asuntos Estudiantiles de la Facultad de Periodismo de la UNLP, donde 36 alumnos dejaron de percibir el PROG.R.ES.AR. y otros 28 han quedado fuera del Plan Nacional de Becas Universitarias (PNBU), lo consideraron un nuevo golpe del macrismo a la educación pública

“No nos sorprenden estas situaciones de inestabilidad en la que se encuentran los programas de apoyo para estudiantes universitarios, porque hemos escuchado al mismísimo presidente de la Nación, Mauricio Macri, desprestigiar y desconocer el lugar de la Universidad pública y los resultados conseguidos. Sabemos que este proyecto político comandado por la derecha de nuestro país no quiere jóvenes que piensen, que se formen, organizados y que discutan el rumbo del país. Nos prefieren mirando los programas de televisión que ellos/as mismos/as producen, parte de su estrategia de despolitizar y entretener”, advirtieron al informar sobre el problema al Consejo Directivo de la unidad académica.

Juliana Herrero, una de las alumnas de esa Facultad que ya no tiene el PROG.R.ES.AR., indicó a Contexto que, tras dos años y medio de cobrar el beneficio, ahora en ANSES le dicen que faltan los datos de su padre y la obligan a reinscribirse con la partida de nacimiento en mano.

“Soy de Pehuajó y me mantengo sola porque mi familia no puede enviarme plata. Trabajo en un kiosco donde me pagan por día. El PROG.R.ES.AR. era fundamental, pero dejaron de depositármelo sin previo aviso. Esto me afecta bastante, como a muchos otros compañeros; es una situación que preocupa y duele”, sostuvo.

El presidente de la Federación Universitaria de Lanús (FUNLa), Julián Di Lorenzo, también entendió que “no es casual” que al menos la mitad de los 4.000 beneficiarios de la UNLP hayan sido suspendidos.

“Están vaciando un programa que dio muchos resultados no sólo en las universidades, sino también en los terciarios y espacios de capacitación en los barrios”, remarcó.

Pero los estudiantes no son los únicos que desconfían de las explicaciones macristas. Trabajadores de la ANSES consultados por Contexto señalaron que “las irregularidades dentro del sistema delatan una decisión política de fondo, que es la de recortar algunos programas de derechos que se venían consolidando en los últimos años”. Además del PROG.R.ES.AR., pusieron por caso el “abandono del PRO.CRE.AR. y el Conectar Igualdad”, así como “el desfinanciamiento del Fondo de Garantía de Sustentabilidad”.

En Facebook, “Beneficiarios suspendidos del PROGRESAR”, un grupo que cuenta con más de 2.100 miembros, reclaman al Gobierno la reincorporación y que “nos paguen los meses no cobrados y los retroactivos”.

“De no obtener esta solución próximamente, deberemos salir a la calle y hacer pública nuestra lucha para que no nos empiecen a desmantelar nuestro derecho a estudiar”, propuso uno de los suspendidos.