Por Alejandro Palladino

La jornada de ayer quedará como la primera protesta masiva y nacional contra el tarifazo aplicado por el Gobierno de Mauricio Macri, que fue suspendido por un fallo de la Cámara Federal de La Plata aunque el Gobierno hizo todo lo posible en los últimos días para generar confusión entre los usuarios sobre si pagar o no, con el Presidente y el ministro José Aranguren a la cabeza, el primero con sus consejos domésticos y el accionista de la Shell intentando fijar un tope del 400% el pasado lunes.

4En la ciudad de La Plata, más de mil personas, a pesar del frío y la lluvia, se congregaron desde las 19:30 en la céntrica esquina de 7 y 50 para manifestar con un ruidazo y un bocinazo el repudio popular a una medida que significa el empobrecimiento de las capas medias y bajas en provecho de las empresas, con un Gobierno que tuerce la correlación de fuerzas en favor de las segundas y continúa hablando de futuro, esperanza y confianza mientras los números de las boletas destruyen las economías familiares y de organizaciones sociales, universidades, comercios y pymes, que cierran sus puertas o ven decaer abruptamente sus producciones.

En C.A.B.A. hubo concentraciones en más de veinte puntos y con epicentro en el Obelisco. Lo mismo en distritos del conurbano bonaerense como Florencio Varela, Lomas de Zamora, Vicente López, Avellaneda, Lanús y Morón. El pedido de freno al tarifazo en las boletas de gas, luz y agua se sintió en ciudades como Mendoza, Córdoba, Rosario, Neuquén y San Luis.

obeliscoEl patrón común en todas las concentraciones fue la fuerte presencia de ciudadanos que accedieron vía redes sociales, mediante el boca en boca o por el trabajo de los pocos medios de comunicación críticos al Gobierno, todo esto ante el escasísimo espacio en su agenda que le dieron los medios oficialistas.

“Lo que me trajo acá es la desprotección que tenemos como ciudadanos argentinos, con la suba indiscriminada de las tarifas, de los alimentos y con la caída de los salarios, sumado a los despidos que hacen que esto sea un combo”, dijo a Contexto Gerardo Guala, vecino de Los Hornos, parado sobre la angosta rambla de la avenida 7.

En la capital bonaerense, las multisectoriales que se formaron en los últimos meses, las agrupaciones políticas kirchneristas, peronistas y de izquierda, clubes de barrio y organizaciones sociales, acompañaron dándole grosor, color y ritmo con sus bombos.

Protesta en Córdoba
Protesta en Córdoba

La esquina de 7 y 50 desbordaba de personas que con gorros y paraguas enfrentaban la lluvia con tal de desahogar la bronca y el malestar acumulados durante semanas. “Macri careta pagame la boleta”, “Sube todo menos tu salario”, “Chau Aranguren” y Basta de ajuste”, eran algunos de los carteles alzados con un telón de fondo de bombas de estruendo, golpes a las cacerolas, bombos, cánticos y trompetas. El ya clásico “el que no salta tiene cuenta en Panamá” no faltó en el repertorio, contra el olvido de los medios macristas.

La heterogeneidad del público que asistió fue la nota de la noche: niños, adolescentes y jóvenes con banderas, parejas de todas las edades, hijos sobre los hombros, personas mayores a los sesenta que bancaron el frío, golpearon cacerolas, chiflaron con silbatos o simplemente gritaron pidiendo la renuncia de Aranguren y despotricando contra el presidente por cómo les cambió en tan solo seis meses sus condiciones de vida.

“Hay muchísima gente que no puede comer si paga los impuestos al precio que quiere el Gobierno”, dijo Gustavo, vecino del centro de la ciudad guarecido bajo su paraguas pero estoico ante la lluvia. “El tope del 400% parece que fuera como un aliciente de algo que era una locura” agregó Carlos, vecino del centro de la ciudad, en referencia a los exorbitantes valores anteriores.

3El abucheado ministro José Aranguren, que se llevó después de Macri todos los cánticos de protesta, había anunciado el lunes el tope del 400% de aumento para los usuarios particulares y del 500% para los residenciales, pymes y comercios. La lluvia de reclamos sociales de clubes, universidades, organizaciones y partidos políticos de todos los colores opositores, más los múltiples amparos judiciales de distintas provincias del país, lo obligaron a hacerlo. Sin embargo, el descontento social no se calmó ante la medida de Aranguren, quien justificó con estas palabras su anuncio, el lunes por TV y desde la Rosada: “Es una mezcla entre lo técnicamente deseable y lo políticamente posible”.

En el momento de ese anuncio, Aranguren nunca dijo que la suspensión de la Cámara de La Plata seguía vigente, y que por lo tanto los usuarios no tenían que pagar los aumentos todavía, hasta que la Suprema Corte se expida tras el receso invernal.

“Tenemos incertidumbre. Constantemente estamos preguntando si se paga o no se paga porque todavía no han comunicado de manera clara lo que tenemos que hacer”, dijo Carlos, otro vecino platense. Y en referencia a los dichos de Mauricio Macri recomendando andar bien abrigado en casa, consideró: “Es una burla. Sabemos que este es un Gobierno que va a defender a las corporaciones y no a los usuarios. Por eso venimos”.

2Los modos de volver tangible la puja política para que el tarifazo no sea una realidad han tomado distintos caminos, con ese objetivo en común. A las manifestaciones de ayer que volvieron concreto el descontento popular, los reclamos de universidades, clubes de barrio, pymes y comercios asfixiados o directamente a la quiebra, los fallos de la Justicia en distintas provincias en los últimos dos meses que frenaron los tarifazos y los petitorios presentados a la Justicia por parte de multisectoriales, hay que sumarle el duro revés que sufrió el macrismo en el Congreso el miércoles. Como si estuviera cercado, y aunque la decisión la tenga la Suprema Corte, esa fue otra demostración de cuán errada fue la política del tarifazo.

En la que fue la primera vez que el macrismo quedó solo frente a toda la oposición en el Senado, el miércoles se aprobaron cuatro proyectos contra el tarifazo del gas. Impulsado por el FpV-PJ, y con apoyo del Peronismo Federal y el resto de la oposición, alcanzaron los dos tercios necesarios de los votos para habilitar el tratamiento, con 42 votos a favor y sólo 13 en contra. Los senadores exigieron al Gobierno que dé marcha atrás con el tarifazo haciendo cumplir el fallo de la Cámara de La Plata que así lo estipula sin previa audiencia pública, previo a que la Corte Suprema se pronuncie luego de las vacaciones.