Por Roberto Álvarez Mur

Los organismos de derechos humanos y de lucha contra la violencia institucional vuelven a mostrar preocupación sobre la avanzada de las fuerzas de seguridad en el escenario social y político actual. La recurrencia de prácticas ilegítimas e inconstitucionales tomaron cuerpo en los últimos meses en diversos casos de abuso de poder de las fuerzas policiales, en especial de la provincia de Buenos Aires. “Todo tiene que ver: la instalación de una idea de seguridad o inseguridad, con la búsqueda de determinados chivos expiatorios, muestran con claridad la situación”, dijo a Contexto el titular de la Procuraduría de Violencia Institucional (PROCUVIN), Miguel Ángel Palazzani, quien fue testigo presencial de un caso ejemplar en la última semana.

Luego de realizar una inspección habitual sobre las condiciones de vida en la Unidad Penitenciaria de Olmos el 30 de junio, Palazzani circulaba por La Plata junto a su par José Nebbia y el secretario de la Comisión Provincial por la Memoria, Roberto Cipriano García, cuando notaron un fuerte despliegue policial en torno a un colectivo de la línea Oeste detenido en la intersección de las calles 44 y 21. Se trataba de una requisa de bolsos, mochilas y prendas en cada uno de los pasajeros, montada por alrededor de veinte efectivos.

“Alrededor de las 6 de la tarde, vimos mucha gente abajo, incluso con niños. Nos llamó la atención. Estaban registrando bolsos en una actitud bastante contundente. Entonces paramos el auto y pedimos que se identifique la persona a cargo del operativo y preguntarle si contaban con orden judicial para realizar la requisa”, explicó Palazzani.

El oficial a cargo del operativo se identificó como teniente de la Comisaría 4ª de La Plata, de apellido Miranda, y reconoció no poseer ninguna orden judicial para realizar la requisa. El motivo: la supuesta búsqueda de un celular robado.

“Semejante despliegue nos pareció irracional. Incluso las señoras que habían denunciado la pérdida del celular decían en ese momento que, según el GPS del equipo, se estaba moviendo de ese lugar. Con ese panorama, explicamos que ese procedimiento era ilegal y no tenía ninguna razón de ser. De inmediato debieron interrumpirlo”, agregó el fiscal y titular de PROCUVIN.

En ese momento, dos efectivos no quisieron acatar la orden para continuar con el procedimiento, revisar ropa y carteras. Uno de ellos incluso increpó a uno de los fiscales de modo intimidatorio: “Yo a vos te conozco, te tengo visto”.

“Advierto que hay un ambiente represivo y una escalada de este tipo de impunidad. No sólo en La Plata, sino en otras provincias también. Sobre todo con niños y adolescentes. Noto un empoderamiento de la Policía para este tipo de despliegues intimidatorios y que están fuera de la ley”, señaló Palazzani, y añadió: “Este es un ejemplo paradigmático por su desmesura: estaban buscando un celular que ni siquiera estaba ahí”.

El fiscal remarcó además actuaciones similares en casos de todo el país en los últimos meses y mostró especial preocupación por el peso histórico y simbólico que mantienen este tipo de dinámicas represivas por parte de las fuerzas de seguridad. “Con la historia de este país, la historia de este modelo policial, no podemos tolerar este tipo de conductas. Sobre todo en La Plata, con lo feroz que ha sido la dictadura. No es un panorama alentador, pero se ven situaciones parecidas en todo el país, detenciones de periodistas como ha sucedido en La Pampa. La única forma que tenemos de contener eso es la denuncia, registración y visibilidad de esos casos. Ya sabemos lo que pasa cuando las fuerzas de seguridad se autonomizan y se liberan”.

Un caso similar en la Capital Federal trascendió semanas atrás, cuando dos efectivos policiales subieron a un colectivo de la línea 117 con un perro adiestrado para registrar a un pasajero. Los oficiales lo requisaron sin mediar palabras por supuesta tenencia de drogas. “¿Vos fumás? ¿Tenés algo más?”, dijeron los policías e hicieron bajar al joven. El hecho quedó registrado por la cámara del celular de uno de los pasajeros.

Mientras tanto, desde la Comisión Provincial por la Memoria ya se pronunciaron respecto del escenario actual: “Lamentablemente, la CPM ha podido constatar que episodios de este tipo no constituyen casos aislados sino más bien una práctica sistemática de las fuerzas policiales en el territorio, que actúan con total impunidad y bajo formas completamente ilegales, poniendo en riesgo los derechos y las garantías constitucionales de las personas”.

Respecto del caso de La Plata, la CPM y la PROCUVIN realizaron una presentación en Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad de la provincia y elevaron una nota informando lo ocurrido.