Por Alejandro Palladino

Un informe del Ministerio de Salud de la Nación, correspondiente a su Boletín Integrado de Vigilancia N° 314, da cuenta de que hasta la segunda semana de junio se registraron 95 muertes por casos de Gripe A en dieciséis provincias del país. El patrón común de los afectados fue pertenecer a grupos de riesgo y no estar vacunados.

El informe rastreó la presencia de virus respiratorios. Fueron notificados 21.089 casos en todo el país, “de los cuales 6.779 resultaron positivos para algún virus respiratorio (proporción de positividad acumulada del 36,45%)”. El estudio prosigue sosteniendo que “el 53,61% de los casos positivos correspondieron a Virus Sincicial Respiratorio (4111), seguido por el grupo de virus Influenza que representó 38,43% del total de positivos (principalmente Influenza A H1N1)”.

Las muertes fueron sobre todo en los grupos de edad de 45 a 64 (36%), los mayores de 65 años (29%) y de 35 a 44 años (19%).

El avance de la enfermedad y la pasividad política para enfrentarla quedan plasmadas en los números: “A partir de la semana 9 y hasta la semana actual, los casos notificados de virus influenza superan ampliamente lo esperado para este período en comparación con los últimos 5 años, con un pico de 620 casos en la semana 21 de 2016. Esto da cuenta de un adelanto de 12 semanas del período de mayor circulación anual”.

En cuanto a la distribución geográfica de la enfermedad, el mayor número de casos lo aporta la jurisdicción de C.A.B.A. (675 casos) y provincia de Buenos Aires (568 casos), con predominio de Influenza tipo A H1N1.

Recientemente, la única funcionaria en dar declaraciones sobre la problemática fue la ministra de Educación de la provincia de Buenos Aires, quien en diálogo con los medios sostuvo que en la provincia son diecisiete las muertes. “Hay que recordar que el suministro es desde el Ministerio de Salud de la Nación, lo que nosotros hacemos es planificar”, afirmó.

Protestas en La Plata por falta de vacunas

Entre los tantos distritos bonaerenses en los que escasean los insumos y la atención médica de las salitas, los barrios de La Plata son un ejemplo de esta problemática.

Debido a la falta de respuestas del Gobierno municipal de Julio Garro, vecinos del barrio El Peligro se manifestaron ayer en la Ruta 2 a la altura del kilómetro 21 en reclamo por mejores condiciones y funcionamiento de la salud pública. En particular, exigieron que Garro aplique una campaña de vacunación para los grupos de riesgo.

En la actualidad, la única salita del barrio (Colectora y 420), que se ganó a base de un presupuesto participativo y fue estrenada el año pasado, está echada al abandono por el Gobierno local. “No hay atención constante, por eso muchos vecinos van a la de Abasto o a la de El Pato”, dijo a Contexto Leandro Souza Silicio, vecino de la zona y referente barrial de la Juventud Peronista.

“No tenemos un respaldo del Estado ni siquiera con una campaña preventiva; con el dengue pasó lo mismo”, sostuvo. Y agregó: “Queremos armar un llamado a la reflexión al Concejo Deliberante mediante una nota, para que las fuerzas políticas atiendan el caso del barrio”.

La gota que rebalsó la paciencia de los vecinos de El Peligro fue el caso de un nene de tres años que, no habiendo encontrado sus padres el servicio de vacuna en la salita del barrio, se contagió Gripe A y permanece internado en el Hospital de Niños Sor María Ludovica. A partir de este caso, los vecinos se movilizaron llamando la atención de las autoridades para que la enfermedad no se propague aun más.