Por Gabriela Calotti

“Lo que está pasando es dramático. El problema está invisibilizado porque no sale en los medios, pero el impacto en la salud que esto va a tener tarde o temprano se va a hacer visible a través de los indicadores”, afirmó el ex ministro de Salud de la Nación, Daniel Gollan, interrogado por Contexto sobre la situación de la salud en nuestro país a la luz de decisiones adoptadas por el macrismo y que afectan principalmente a los sectores más vulnerables.

“Todavía no tenemos un estudio que englobe todo, pero, según estudios parciales de medicamentos que compra la gente en el mostrador, el promedio nos está dando entre un 50 y un 60% de aumento en estos seis meses, con picos de hasta el 100% y algunos que han aumentado menos, entre el 20 y el 30%”, precisó, antes de puntualizar que muchos de los medicamentos que vieron trepar sus precios son los destinados a los adultos mayores, a los jubilados.

“La medicación que usan los adultos mayores como grupo poblacional ha tenido aumentos importantes”, confirmó antes de mencionar entre esos medicamentos los que se prescriben en cuestiones de salud mental, como los ansiolíticos, los vinculados a estados depresivos o aquellos para los trastornos cognitivos. “Pero, además, han aumentado muchísimo determinados antibióticos de determinadas marcas, que han subido hasta un 90%, como los antihipertensivos”, aseguró Gollan, que tras el cambio de gobierno volvió a su puesto en el Hospital Narciso López de Lanús.

Gollan: “La medicación que usan los adultos mayores como grupo poblacional ha tenido aumentos importantes”.

Muchas veces las cifras son más que elocuentes para poner en evidencia medidas que están muy lejos de la alegría. Por ejemplo, el Lotrial 10 por 30, un producto de uso masivo para quienes sufren de presión alta, en diciembre pasado costaba en una farmacia de La Plata 74,27 pesos y hoy, a mediados de junio, se vende a 98,92 pesos, es decir que registró un alza del 33%, según farmacéuticos consultados por Contexto.

El Macril, una crema de un laboratorio nacional de uso masivo para paspaduras y dermatitis, valía en diciembre 107,94 pesos y ahora vale 157,36 pesos, es decir, un 45% más. Y como no hay dos sin tres, acá va otro ejemplo: el Lipitor 20 mg por 30 comprimidos, un medicamento para el colesterol, valía 521,24 pesos en diciembre y hoy cuesta 690,31, es decir que registró un aumento superior al 30%.

Desde el Colegio de Farmacéuticos de la provincia de Buenos Aires (COLFARMA) indicaron que desde diciembre hasta junio el aumento en el precio de los medicamentos fue del 40%, aunque indicaron que “ahora parecería que el precio se está acomodando”.

Se está acomodando según la mirada del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), que hizo su reaparición el miércoles y anunció que el rubro de menor incremento entre los componentes del Índice de Precios al Consumidor (IPC) es justamente la atención médica y los gastos para la salud.

A muchos les llamó la atención que el INDEC haya medido un alza de medicamentos y accesorios terapéuticos de tan sólo el 3,7%, cuando durante las últimas semanas arreciaron las denuncias por los abusos de los laboratorios.

El rubro que refleja los gastos de las familias en Atención médica y gastos para la salud reflejó en mayo el alza menor dentro de esta medición: 1,7%.

Un panorama poco feliz…

A la descripción que realizó el ex ministro de Salud se suman día a día novedades poco felices que golpean cada vez más los bolsillos de los que menos tienen. Las farmacias de todo el país suspendieron desde las cero horas del jueves la atención a los afiliados de Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI) y denunciaron que no pueden reponer medicamentos.

 “Estimados pacientes, hoy las farmacias de todo el país nos vemos obligadas a suspender el crédito a los afiliados del PAMI debido al grave atraso en los pagos. La deuda con las farmacias supera los 2.000 millones de pesos.”

Claudia Slezak, una de las voceras de COLFARMA, explicó a Contexto que la medida será por tiempo “indefinido hasta que aparezca el pago” que les debe la obra social que dirige Carlos Regazzoni, y que cuenta con cinco millones de afiliados. “Estimados pacientes, hoy las farmacias de todo el país nos vemos obligadas a suspender el crédito a los afiliados del PAMI debido al grave atraso en los pagos. La deuda con las farmacias supera los 2.000 millones de pesos”, afirma un afiche distribuido por el colegio bonaerense que reúne a unas 4.500 farmacias.

Slezak explicó que “recién el martes” serán recibidos por Regazzoni. “Parece que no tiene apuro”, afirmó no sin ironía, antes de asegurar que el calendario de pagos establecido en enero entre los farmacéuticos y la obra social “no se cumplió” y que “todavía nos deben febrero”.

Cabe recordar que esta decisión de las nuevas autoridades del PAMI se produce poco más de dos meses después de que decidieran quitar más de 150 remedios de la lista de cobertura al 100%. “Supuestamente, según ellos, esos medicamentos no tenía relevancia terapéutica”, indicó Gollan.

mientras PAMI está suspendido en las farmacias del país y no ejerce ningún control a la hora de regular los incrementos en los medicamentos, impulsa un proyecto de “Ley para la reparación histórica con los jubilados” que obtuvo media sanción en la cámara de Diputados y ya fue al Senado.

En todo caso, la realidad parece mostrar una alta cuota de hipocresía por parte del oficialismo, pues mientras PAMI está suspendido en las farmacias del país y no ejerce ningún control a la hora de regular los incrementos en los medicamentos, impulsa un proyecto de “ley para la reparación histórica con los jubilados” que obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados y ya fue al Senado.

La vacuna antigripal

“La vacuna antigripal no está en los centros de salud. Hemos recorrido centros en la provincia de Buenos aires y de los 1.800 centros declarados 600 no trabajan, no tienen vacunatorio. En los otros 1.200 no hay vacunas por largos periodos. Por ahí mandan una partida chica y cuando se agota ya no reciben más”, aseguró Gollan.

En su opinión, eso “explica que los más de setenta muertos que llevamos en el país eran todos, todos, de grupos de riesgo”, es decir que necesitaban la vacuna y no la recibieron. Gollan no dudó en vincular esta problemática, es decir, la de aquellos que necesitan la presencia del Estado en el territorio en materia de salud, con los recortes en la ejecución de numerosos programas sanitarios que se impulsaban desde la cartera que dirigió en 2015.

“Ahora, como no hay promotor territorial, como no hay gente trabajando en el territorio, como se retiraron los trailers que eran los que iban a hacer una acción proactiva de vacunación, iban a buscar a aquel que no se vacunó, si esa persona fue a vacunarse y ese día no había vacuna, esa persona ya no vuelve. Y esto en salud se llama ‘oportunidad perdida’, porque, además, por ahí no puede volver porque no le alcanza para el colectivo”, ejemplificó.

Vale precisar que entre los grupos de riesgo figuran los mayores de 65 años, las embarazadas y puérperas, los niños de seis a veinticuatro meses o niños y adultos de dos a 64 años inclusive que padezcan enfermedades respiratorias, cardíacas, inmunodeficiencias congénitas o adquiridas, pacientes oncohematológicos y tasplantados, diabéticos, obesos o personas con insuficiencia renal crónica.

“Arriba de 65 años tenemos cientos de miles de viejitos que están comiendo mal, que se están calefaccionando mal, y el día que tienen un pesito para ir a vacunarse no hay nadie para vacunarlos.”

“Hay que pensar que además del tema concreto de salud como prestación desde los hospitales, los centros de salud, están las grandes determinantes: hoy tenemos mucha gente que se está alimentando mal, sobre todo de la tercera edad, porque se le acaba el dinero por el aumento tremendo de los alimentos, pero también se está calefaccionando mal, y esto póngalo en un grupo de riesgo como es el de la gripe. Arriba de 65 años tenemos cientos de miles de viejitos que están comiendo mal, que se están calefaccionando mal, y el día que tienen un pesito para ir a vacunarse no hay nadie para vacunarlos, y bueno, ya después no vuelven”, sostuvo Gollan.

Los recortes

“Lo que está pasando es dramático. Lo que estamos viendo es una situación dramática que lamentablemente está invisibilizada, minimizada, y le digo: el impacto sobre la salud lo vamos a ver en los próximos años con los indicadores y va a ser muy malo lamentablemente”, sostuvo el ex titular de la cartera sanitaria nacional, que también se refirió a los recortes en los programas de salud.

Entre los programas cuyos presupuestos fueron ejecutados con recortes abismales figuran el de Atención Sanitaria Territorial, que disponía de 433 millones y se ejecutó el 3,9%; el de Salud Comunitaria y Familiar, que tenía 1.102 millones y se aplicó 17,3%; el de Atención de la Madre y el Niño, que contaba con 3.900 millones y se ejecutó el 14,9%, el de Salud Sexual y Procreación Responsable, que disponía de 163 millones y se ejecutó el 0,8%.

“Uno aspira a que la situación se revierta y que esto sea sólo una etapa de acomodación del nuevo Gobierno. Pero tengo que ser un poquito pesimista. Creo que es un modelo de país, un modelo de salud y las consecuencias se irán viendo”, afirmó Gollan, quien se declaró confiado en la cercanía de las elecciones legislativas de medio plazo, en 2017.

“Por suerte vivimos en un país donde la gente puede votar cada dos años y corregir rumbos, y esperemos que todos aquellos afectados por estos tremendos aumentos que están limitando posibilidades de comercio, de negocio, de industria, de trabajo y están mellando la salud, tomen conciencia de que con sus más o con sus menos hay modelos que intentan ampliar derechos y hay modelos que los restringen”.

Seguidor de la línea histórica sanitarista impulsada en nuestro país por Ramón Carrillo –primer ministro de Salud de la Argentina durante el primer gobierno de Juan Domingo Perón–, Floreal Ferrara –ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires durante la gobernación de Antonio Cafiero– y Mario Testa –considerado un maestro de la salud pública en el ámbito nacional e internacional–, Gollan resume este presente con estas palabras: “Hay un Gobierno que parece dar respuestas muy rápidas a los sectores más ricos y hay otros sectores que obviamente en esta ecuación pierden”.

Sin embargo, con la mirada puesta en este presente y en el futuro, Gollan ha vuelto a recorrer el país, ya no como ministro pero sí como defensor de la salud pública brindando conferencias sobre “La salud como derecho o como negocio: de dónde venimos y hacia dónde vamos”.