Por Leandro Gianello

Uno de estos comedores, la Copa de Leche “Latinoamericana”, ubicado en el barrio Altos de San Lorenzo, en las afueras de La Plata, aumentó en un 100% las personas atendidas en comparación al año pasado, mientras que la asistencia del Gobierno municipal se redujo a un porcentaje mínimo.

Felipa Orellana, encargada de la casa en donde se distribuye alimento diariamente a más de cien personas, dijo a Contexto: ”Venimos trabajando desde hace tiempo en el barrio, y desde el cambio de Gobierno es notable el aumento de personas que asisten al comedor”.

Ya de por sí difícil, el panorama para el centro de asistencia ubicado en la calle 89 entre 26 y 27 se complejiza, pues “la mercadería que nos da nación en comparación con el año pasado es mucho menor, apenas la cuarta parte”, explica Orellana.

“la mercadería que nos da Nación en comparación con el año pasado es mucho menor, apenas la cuarta parte.”

“Pasamos de 64 personas el año pasado a 114”, números que no sólo implican niños, adolescentes o infantes, sino “adultos y personas más grandes que llegan al comedor debido a la falta de trabajo”, agregó la encargada del espacio.

Esa gente que ahora tiene la imperiosa necesidad de alimentarse “antes por lo menos tenía un plan social o trabajaba en una cooperativa”, dice Orellana, pero ahora están obligados a asistir al comedor. “Estamos muy necesitados, pero tampoco podemos decir que no”, agregó.

Para colmo, hay que conformarse con poco: “Fui al municipio para reclamar más alimento, pero me dijeron que por ahora no iban a entregar”, dijo Orellana, quien admitió que, además del suyo, hay otros comedores “que están en la misma situación”.

“Nos estamos organizando para reclamar mediante un piquete mientras esperamos tener una reunión con otros comedores que están en la misma situación y solicitar alimentos a los supermercados”, expresó.

“Fui al municipio para reclamar más alimento, pero me dijeron que por ahora no iban a entregar.”

Una zona con necesidades

“Estamos en un barrio alejado y con muchas necesidades, hemos sido marginados” en casi todos los sentidos, ya que, además de recursos para que los comedores de Altos de San Lorenzo puedan seguir funcionando, “necesitamos alumbrado y calles transitables, ya que ni los micros quieren entrar”, concluyó Orellana.

Cabe recordar que el ajuste impulsado por la gobernadora María Eugenia Vidal aplicó una reducción de entre el 20 y el 40% de los cupos de los comedores y un nuevo “menú de emergencia” a base de arroz y fideos que suprimió carne, pollo, verduras y frutas, medida que, sumada al tarifazo y la inflación, complicó aun más la condición económica de estos espacios.